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Crítica
Cursed (Maldecidos), nos propone una historia tan original como extraña, contada en clave de comedia y en la que se utiliza en mayor medida la tensión que el terror propiamente dicho, el cual no es lo más destacable y solo lo viviremos en alguna ocasión durante todo el film. Algunas de las escenas más largas e intrigantes que contiene la película, gozan de un acertado climax y consiguen algo muy difícil en estos casos, como es el no perder en ningún momento la tensión, que es acompañada de un gran misterio por ver como acaban las cosas. Un ejemplo claro de ese dominio controlado de tensión, es uno de los momentos del film en que se entrelazan tres situaciones de auténtica tensión y angustia, cuya duración es de unos diez minutos, diez minutos en los que la intriga y el suspense están presentes hasta que desembocan una serie de acontecimientos que ya os podéis imaginar como acaba.
La historia que comienza impactando desde el primer minuto, juega a sorprendernos en cada momento, como apreciamos en diferentes puntos del film, como el comienzo con las dos colegialas frente a la tienda, las extrañas conversaciones de los dueños del local, los cuervos estrellándose en el escaparate, los variopintos personajes, el encuentro entre Komori y un cliente vestido con un abrigo polar, las muertes, y hasta el final, todo esto junto compone una más que recomendable película que hasta me atrevería a tachar de imprescindible para los amantes de este género, realmente un divertido y atractivo film que ofrece suspense, tensión y terror de principio a fin.
La originalidad de la cinta viene dada, al no recurrir a las típicas escenas de terror que últimamente son tan usadas cuando se trata de historias de fantasmas, aquí podemos ver algo que sin ser novedoso, ofrece una visión fresca y necesaria en este tipo de cine. También es verdad, que se utiliza algún que otro tópico dentro del género, pero aquí, sirve como beneficio a la historia, complementándose perfectamente con todo lo que va ocurriendo.
La parte extraña del film, la encontraremos en los graciosos personajes que llenan éste y las situaciones que los acompañan, los hay de todo tipo, empezando por los dueños del local, un matrimonio realmente extraño en su comportamiento y sus diálogos, que ronda la locura más estúpida posible, ellos solitos dan misterio a la historia que envuelve su negocio. Los clientes del lugar, que son poseídos por los espíritus que habitan el supermercado, entre ellos, un tipo con un abrigo polar que parece no tener cara, que se limita a pararse enfrente de las revistas y permanecer inerte durante horas, otro que no para de repetir el frío que siente, una misteriosa mujer con un cochecito de bebe, un indefenso viejecito portero de un edificio, Tejima, el jefe de Ryoko, recientemente postrado en una silla de ruedas que sufre una terrible depresión... en fin, que solo se salvan las protagonistas Nao y Ryoko. Una gran variedad de personajes y de comportamientos que no hacen más que mejorar la historia y divertir al espectador con sus paranoias, paranoias que salen de la mente del director del film, Yoshihiro Hoshino, que toma referencias descaradas pero bien utilizadas de films como por ejemplo Uzumaki, Hypnosis o The Ring. Yoshihiro Hoshino, en su primer y único largometraje hasta el momento, da un agraciado golpe de efecto al género, que simplemente te gusta o no te gusta.
El ambiente angustioso y tenso creado con los ruidos, la música, los oscuros escenarios, y los diversos personajes, consiguen meterte de lleno en la trama, que sin ser muy complicada, aporta sentido y coherencia a lo que se nos cuenta, y nos hace pensar más profundamente en la historia, que se va aclarando a medida que avanza el metraje, a la vez que los protagonistas descubren como actuar ante la amenaza que les invade. Espíritus y fantasmas, que se manifiestan de diversas maneras, inyectando el terror en los protagonistas que indefensos caen en sus trampas. La película completa no tiene desperdicio y seguro que la encontrareis entretenida y hasta graciosa pese a lo extraño y surrealista que se puede convertir en algunos momentos, recomendada para quienes queráis ver algo diferente.
El momento: Desde la primera escena enfrente del supermercado, ya podemos ver lo que nos depara este film, que ante todo es extraño, pero también muy divertido, del que me gustaría destacar el momento más tenso de la película, la secuencia de unos diez minutos en la que se entrelazan tres historias que comparten tanto el origen como el fatídico desenlace, todo ello sin perder ni un momento la tensión y la angustia.
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