Critica por David Solé
Dead mary, como hizo en su día Sam Raimi con "Posesión infernal" y años después Eli Roth con "Cabin fever" entre otras historias similares, vuelve a reunir a un grupo de jóvenes, concretamente a tres parejas, en una casa en mitad del campo, ¿Típico verdad?, ésta vez, la fuente de todos los males es la leyenda de Dead Mary, que al invocarla ante un espejo aparece para matarte.
Robert Wilson, director de ésta cinta, pretende hacernos pasar un mal rato pero creo que no lo consigue, y de la sugerente trama, se saca una historia lenta, aburrida y desconcertante, en la que las posesiones y la poca acción que posee la película, solo lleva a un ir y venir de peleas verbales monosilabicas entre los protagonistas. Es lastima que una historia que podría haber dado más de sí, se quede en algo tan frío y poco aterrador, una historia que poco a poco va perdiendo interés y al final realmente no importa quien muere y quien se salva.
El momento: El único momento que podría llegar a destacar es la primera posesión, por parte de uno de los chicos que comienza a recriminar a sus amigos, hasta que uno de ellos acaba con él.

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