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Crítica
Saint Ange, está denominada por su propio director Pascal Laugier como una película de misterio y no de miedo, y tenía razón cuando decía lo del miedo, porqué en toda la película se intenta asustar pero no se consigue, salvo en algún pequeño momento que logra sobresaltarte si te coge desprevenido, pero por lo demás, el film va decayendo en picado de principio a fin sin destacar en ese apartado como bien dijo su director. Pese a la tétrica ambientación y lo interesante de la trama inicial, como es ver a la protagonista sola en aquel lugar oscuro y demencial, nos hallamos ante un fallido intento del director por emular a los que son sus referentes en su profesión, M.N. Shyamalan y Alejandro Amenábar , pero mucho tiene que aprender de éstos si quiere ofrecernos en un futuro un trabajo más convincente.
El misterio si es verdad que existe, pero tampoco es nada del otro mundo y en algún momento parece estar algo forzado y metido con calzador para adentrar al espectador en esta historia, que resulta sobrecogedora en determinados aspectos. El misterio y el terror de la historia, viene dado en parte al prólogo de la película, con los dos niños que se despiertan por la noche para ir al baño atravesando los oscuros pasillos, junto a su trágico e inesperado desenlace, creando falsas expectativas del film, que continua con la inquietante frase que una niña susurra al oído de la protagonista. Pero poco a poco nos daremos cuenta de que todo a sido un espejismo y que nos encontramos en un insulso y nada efectivo largometraje de misterio.
La joven actriz Virgine Ledoyen , y su papel protagonista, tienen la culpa de la poca credibilidad que trasmite la historia, ya que el personaje se muestra demasiado atrevido y poco temeroso de lo que le rodea, y no se lo piensa dos veces a la hora de hacer frente a sus visiones y pesadillas, a parte, refleja poca expresión en el rostro durante los momentos de más tensión de la película, y su personaje en sí, tampoco queda muy bien definido.
Como colofón final a este descafeinado film, el desenlace, lejos de aclarar algo de lo ocurrido, lo lía aún más, dejando cabos sueltos que dejan en peor posición a la película, que de haber tenido un final más sorprendente o inesperado, como en los films de M.N. Shyamalan y Alejandro Amenábar, sus directores preferidos, hubiera cambiado mucho.
En definitiva, un film de misterio y terror psicológico sin demasiadas pretensiones, que gustará y dará miedo solo a los que de pequeños tenían pánico de ser encerrados en un internado.
El momento: Los mejores momentos de este film son los ya mencionados, el prólogo con los dos niños, los oscuros pasillos y el trompazo que se da el niño en la cabeza, y la frase del film: " Ten cuidado con los niños q ue dan miedo".
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