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Crítica
Va bien de vez en cuando, desconectar un poco de las siempre atractivas producciones de terror o suspense que desde Corea nos están llegando en masa, y echar un vistazo a otros géneros que se mueven también dentro del fantástico con películas como Ghost House, una joya que mezcla perfectamente humor divertido e inteligente con una historia de fantasmas repleta de tópicos muy utilizados en el cine de terror, parodiando escenas y personajes conocidos, con un toque cómico que da frescura a la trama, que también esconde una historia de amor y un drama con final feliz.
Un divertido film, que sin ser original en cuanto a lo que se nos cuenta, si que lo hace en la manera con la que se muestra la historia, innovando en cada plano, ofreciendo al espectador gran dosis de elementos y situaciones graciosas, todo eso sin caer en la risa fácil, aunque también hay que decir, que el humor que en ocasiones se utiliza es algo infantil, pero rápidamente es compensado con una imagen o una escena sutil que denota un saber estar en lo que se está haciendo, y es que las películas de Kim Sang-Jin su director, son éxitos de taquilla y de las más vistas en Corea del sur, donde la comedia es uno de los géneros más seguidos. Dicen los entendidos que películas como "Attack of the gas station", "Kick the moon", "Jail breakers" o "Teacher Mr. Kim", son verdaderas joyas y estupendos trabajos de éste director. Además, algo que tiene mucho que ver con sus éxitos y que Kim Sang-Jin utiliza en la mayoría de sus películas haciéndose ya imprescindible, es el actor Cha Seung-Won, quien realiza una sensacional interpretación y que por lo visto congenia perfectamente con la idea que el director tiene para esos papeles, adecuando éstos al perfil del actor.
La película es simplemente sensacional, desde los primeros minutos que son utilizados para presentarnos el personaje principal del film, en los que se nos va poniendo al día, comenzamos ya a divertirnos. El triste pasado de Pil-Gi, junto a su lado más humano, su carácter, sus miedos, también veremos como cambia el personaje que en principio se muestra torpe, tierno, temeroso, convirtiéndose en todo lo contrario a medida que se ve invadido por el fantasma, a la vez que el chico se va instalando en su nueva casa, en la que no tardará en notar extrañas presencias y a tener los primeros contactos con el fantasma que habita con él.
Éstos son para mi los momentos más divertidos y desternillantes del film, en los que podremos ver buenísimas situaciones, como una parodia de la mismísima The ring a ritmo de zarzuela, o cuando nuestro amigo se da cuenta de que se le han intercambiado las extremidades entre sí, un trozo del film con estupendos efectos visuales.
Luego vendrá la identidad del fantasma, su lucha por no perder la casa y la triste historia que esconde entre sus recuerdos. Un personaje que da mucho juego e introduce más diversión a la historia a la vez que nos prepara para los momentos de sentimientos más profundos, que también los hay en esta película.
El momento: Todo en el film es correcto y divertido, haciendo que pases un rato entretenido disfrutando de buenos momentos, como los intentos del fantasma por echar a Pil-Gi de su casa, el joven es atacado por el sofá, los cuchillos lo persiguen por la casa, las manos se le cambian por pies, miles de gallinas invaden su casa, todo ello acompañado por una inusual banda sonora de ritmos latinos. Un alarde de diversión totalmente recomendable.
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