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Crítica
Es cierto que las técnicas cinematográficas avanzan a la velocidad del rayo y que muchos de los films rodados actualmente traerian de cabeza a mas de uno que hubiese querido recrear lo mismo hace sesenta años, pero también es verdad que existen films que resisten al paso del tiempo con la cabeza muy pero que muy alta. Estamos hablando de la octava maravilla del mundo, King Kong, el gorila gigante mas famoso de la historia.
Basada en uno de los relatos de Edward Wallace, este clasico del cine nos cuenta ni mas ni menos que una historia de amor, donde la belleza de una actriz encandila a un rey, eso si, un rey de treinta y cuatro pies de altura. Sin embargo, este será su mayor error, pues la avaricia humana no conoce límites, y mas cuando se refiere a algo todavia no explotado.
El ritmo narrativo del film alcanza la categoria de soberbio, no decayendo en ningun momento manteniendonos pegados a la pantalla, y es la gran baza de una historia que a pesar de las decadas transcurridas desde su estreno, se resiste a extinguirse de nuestra memoria colectiva. Viendo este film, es imposible que no nos enamoremos del Rey Kong, cuyo único pecado es admirar la belleza mas pura.
Los efectos especiales, a cargo de Willis O'Brien, para muchos el inventor de la genial técnica "Stop-Motion", fueron toda una revolución superando todo lo visto en otros films como "The Lost World" o "The Ghost of Slumber Mountain", con respecto a las animaciones de las mas extrañas criaturas.
Ademas, es admirable la capacidad de asombro que provocó entonces este impresionante film, y el hecho de que mantenga la misma capacidad hacia el espectador contemporáneo, pues es todo un hecho de que la escena en la que el gigantesco gorila escala con Ann Darrow el hasta 1972, edificio mas alto de Nueva York, el Empire State Building, se ha quedado grabada entre las mejores y mas significativas escenas de la historia del cine.
Sin duda, estamos ante una obra magna, de las que te hacen reflexionar sobre el porqué el hombre inventó el septimo arte. es obvio, para que King Kong nos enseñara hasta que punto puede llegar la avaricia humana.
La escena: Sin duda, la escena antes comentada, todo un simbolo del cine fantastico, el combate de Kong contra las avionetas en lo alto del Empire State, todo para proteger a su amada Ann Darrow, hecho que le cuesta la vida a Kong, y la dignidad al ser humano.
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