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Crítica
La mejor película de terror-gore de todos los tiempos, que se ganó la etiqueta de Cult movie y esta considerada como una de las percusoras del cine de terror visceral, físico y gore.
El film comienza con una advertencia y nos asegura que la historia es real. En realidad, Tobe Hooper se basó en la vida del mayor psicópata de los E.E.U.U, Ed Gein. Sin embargo, en ocasiones parece que estés viendo un documental, ya que la forma en que la película está filmada, los planos y el sonido, te lo hacen creer.
La interpretación de la protagonista, te transmite la locura que está viviendo, el pánico, el horror y su lucha por sobrevivir sintiéndote en su propia piel. Por otro lado, también puedes meterte en la piel del asesino de la sierra, y hasta disfrutar de las matanzas que se le ocurren.
Los actores lo tuvieron que pasar muy mal durante el rodaje, estaban expuestos a temperaturas muy elevadas, a los olores putrefactos de las escenas en el interior de la casa, ya que la mayoría de la decoración de pieles, huesos, despojos de animales, eran de verdad.
Aunque hayan pasado casi treinta años de su estreno, el film sigue siendo uno de los films más crudos y escalofriantes de la historia, sin llegar a provocar efectos en los espectadores como los del día de su estreno, donde hubo gente que salía del cine vomitando.
Un clásico con muchos buenos momentos, pero sin duda uno de los mejores, es la larga persecución de Leatherface a Sally, después de matar a su hermano minusválido Franklin, la persigue sierra en mano por un frondoso bosque, donde los gritos de la chica y el sonido de la sierra se unen hasta el punto de provocar histeria y nerviosismo.
Perfecta e imprescindible.
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