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Crítica
Convertido en uno de los grandes clásicos de nuestra era, ¿Qué Fue de Baby Jane?, sin ser un film de terror se convierte en una película angustiosa que tiene al espectador en vilo y que cuenta con escenas realmente crueles.
Uno de los aspectos más destacables de la película es la actuación de Bette Davis, que la llevó a estar nominada al Oscar a la mejor actriz, en el papel de vieja estrella, amargada y olvidada por el publico, que no acepta que su hermana se le adelantara en la carrera hacia el éxito.
Davis evitó desmaquillar su rostro después de cada grabación, con el fin de acumular las espesas capas de maquillaje que le hacían parecer mas decrepita.
Un gran aliciente de este film, además de la genial adaptación de la obra de Henry Farell, es la autenticidad de los momentos tensos entre ambas hermanas, esas miradas de desprecio, ese odio de la una hacia la otra, pues las dos divas no podían ni verse en la vida real, y durante la grabación de ¿Qué Fue de Baby Jane? Joan y Bette llegaron a hacerse la una a la otra verdaderas locuras.
El toque curioso (y seguramente no casual) del film llega de la mano del argumento y de las actrices, pues el mismo nos hace pensar sobre el fin de la fama, las rivalidades entre estrellas, la capacidad de ellas para afrontar la vejez y la pérdida de popularidad y precisamente está representado por dos actrices que fueron muy grandes en su día, pero que pasaban por malos momentos laborales, con una carrera en declive y que se odiaban a muerte.
La película de Aldrich se convierte en una delicia para ver, donde reiremos y sufriremos, comprenderemos a Jane y la temeremos, tendremos momentos para sentir piedad por Blanche y descubrir que nada es lo que parece.
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