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Crítica
Después
de unos años de varios trabajos por separado,
los hermanos Danny y Óxide Pang, se vuelven
a juntar para traernos esta impresionante película
donde el terror, la fantasía y el drama,
se dan cita para ofrecernos una peculiar historia
que se alberga en algún rincón la
mente humana. Los directores cuentan como protagonista
con la actriz Angelica Lee, quien parece haberse
convertido en una pieza clave para sus trabajos,
tras el éxito y el buen papel desempeñando
en “The Eye”. Angelica Lee, quien
interpreta el papel de una importante escritora
perseguida por sus fantasmas y sus miedos, realiza
un estupenda conexión con el espectador,
trasmitiendo sus emociones y sentimientos con
expresiones que de nuevo son dignas de mención.
Pero
los directores no solo dejan su huella con la
actriz Angelica Lee, sino que cada secuencia y
cada plano están marcados por su peculiar
visión y manera de enfocar las historias,
como podemos apreciar también en la utilización
de la música ambiental que acompaña
los momentos de mayor tensión, clásica
sintonía en sus películas. Una manera
propia de ver el cine que es en parte el secreto
de su éxito.
El
film comienza como muchos otros, en que la protagonista
y sus visiones de oscuras figuras de pelo negro
tratan de asustarnos, en este momento, podremos
disfrutar de escenas cargadas de tensión
y algún que otro sobresalto que logra incomodarte,
un buen comienzo que promete ir más allá.
Pero de repente, el film cambia a mejor, porque
a parte de los sustos y la tensión, que
no faltarán hasta el final de la película,
el género fantástico entra en pantalla,
con un ir y venir de escenarios, situaciones y
personajes que recuerdan a uno de los últimos
trabajos de Takashi Miike, “The Great Yokai
war”, pero sin adentrarse en las míticas
leyendas, sino que se encamina más hacia
el terreno de lo terrorífico, al estilo
de la reciente y excelente adaptación del
video juego “Sillent Hill”. Momento
en el que los hermanos Pang dejan volar su imaginación
y con ayuda de unos increíbles efectos
especiales, consiguen más de media hora
de secuencias destacables que combinan el terror
con paisajes y decorados sorprendentes, como una
calle totalmente desolada y en ruinas que pronto
cobrará vida, un parque de atracciones
totalmente oxidado, un túnel lleno de fetos
humanos y hasta un cementerio poblado de almas
en pena. Unas secuencias que componen un viaje
entre dos mundos, que nos lleva hacia un final
dramático lleno de revelaciones y explicaciones
del entramado, que resulta bastante comprensible
en su totalidad, sino fuera por la escena con
la que se cierra el film, de esas que te hacen
meditar y encontrar sentido a todo lo visto.
En
definitiva, Re-cycle, es sin duda una de las mejores
películas del año, que supone la
vuelta codo a codo de los hermanos Pang. Una historia
que mezcla varios géneros que da como resultado
una sorprendente y entretenida película
de gran calidad tanto visual como narrativa.
El
momento:
Cuando la protagonista atraviesa el umbral que
le lleva a un escenario desolador, un momento
cargado de terror y tensión.
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