Crítica por David Solé
Justo antes de que Lucio Fulci comenzara sus andaduras en el cine de zombies, con títulos tan importantes como "Nueva York bajo el terror de los zombies", "Aquella casa al lado del cementerio" o "Miedo en la ciudad de los muertos", el director filmó una historia de suspense de connotaciones paranormales.
El film se muestra inferior a títulos anteriores, como "Una lagartija con piel de mujer" o "Angustia de silencio", que mostraban un auténtico Giallo 'made in Fulci', la baja aceptación del público lo demostraría, pero mantedría calidad suficiente y una trama atrayente, por lo menos para considerarse como una de sus aceptables películas.
Sin contener escenas esplicitas de violencia desmedida, algo habitual y que pasó a ser carta de presentación en la carrera del polémico director, Siete notas en negro, posee una correcta trama de intriga, con un gran número de personajes con los que Fulci juega a llevarnos de un lado a otro en la historia, abriendo una serie de incógnitas y posibles sospechosos, que se van desvelando a medida que el personaje principal va tirando del hilo. Incluso, la trama sufre un pequeño giro argumental, que da un cambio de dirección en todo lo visto.
La actriz Jennifer O'Neill, que lleva el peso del film con su aceptable trabajo, fúe una nueva cara en los trabajos del director, en decrimento de Florinda Bolkan, habitual en sus anteriores películas.
En definitiva, Fulci ofreció con éste film, una cara más vanal y visualmente menos efectiva, sin ser necesiario exagerada violencia, enfonca todo hacia un misterio y una narrativa que tampoco posee demasiadas florituras, fácil de seguir, y que tiene como punto principal una siniestra visión, en la que cada detalle por pequeño que sea, es utilizado para que al final todo termine cuadrando.
El momento: Jennifer O'Neill, abriendo un hueco en la pared, para descubrir algo aterrador.

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