Crítica por David Solé
Simon says, film dirigido por Bill Dear, entra a englosar ese grupo de películas que sin ofrecer gran calidad narrativa, ni contar con actores de renombre, se muestra entretenida y cachonda, dando como resultado, una de esas producciones capaces de despertarte en las largas sesiones de madrugada de algún festival especializado.
El actor Crispin Glover, es el encargado de animar el film con sus sangrientas, sádicas y cómicas apariciones, teniendo que llevar a cabo un doble papel, que tampoco implica un gran desgaste para el actor, dada su baja complicación.
Como pasara en el papel que el actor interpretó en "Willard", Crispin, que aquí adopta el papel de Simón, muestra su faceta más enfermiza y salvaje, aunque ésta vez, el gore cómico y las curiosas armas y maneras de matar, son lo más destacado del film.
Usando como hilo conductor la dramática historia de la infancia del joven Simón y su hermano, el film sigue las pautas de un conocido juego infantil llamado "Simon dice". Tanto la trama como el personaje principal de Simon, se mueven tras los pasos de un grupo de indefensos e inmaduros jóvenes, que practican sexo a primeras de cambio, sin darse cuenta de la sangrienta amenaza que se les viene encima, algo muy común en éste tipo de películas, donde abundan las situaciones absurdas y poco creíbles.
Una aceptable cinta que seguramente y a pesar de que éste año se presente en algún Festival, llegará a nuestras manos directamente en video club, dejando las salas de cine para producciones más comerciales o de mayor calidad.
El momento: Ver a Simon persiguiendo a los adolescentes vestido de arbusto.

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