|
Crítica
James Gunn, quien dirigió en 1996 junto a Lloyd Kaufman, la extravagante y divertida serie B "Tromeo & Julieta", libre adaptación de estética punk de la obra de William Shakespeare, con buen gore y toques de humor, realiza ahora y tras llevar a la gran pantalla por partida doble al mítico personaje de Scooby Doo, Slither (La Plaga), atractivo film que de algún modo recupera la esencia ochentera de películas tan remarcables como fueron, "Slugs, muerte viscosa", "The Blob, el terror no tiene forma"o "El terror llama a su puerta"y que a su vez, rememora esa forma de hacer buen cine sin necesidad de grandes presupuestos ni demasiadas pretensiones, como hicieron éstos pequeños clásicos.
La base y la idea principal de la historia que envuelve a Slither, es tan retro que apasionará a los puristas del género, ya que gran parte de su encanto recae en este apartado. Secuencias como las del comienzo cuando vemos caer un meterorito en mitad del bosque, o cuando el protagonista es atacado en mitad de la noche por una especie de larva de la que sale un parasito, ya nos hace entrever lo que nos espera, una serie de imágenes al más estilo ochentero, época en la que el cine daba grandes joyas y novedosas historias. En determinados momentos, mientras te hayas visionando Slither, tienes la sensación de estar viendo una retrospectiva de alguna mítica película, pero sin llegar a uno de esos modernos remakes donde casi siempre el espíritu del film se pierde en comprensibles imágenes adaptadas a las nuevas épocas. El film de James Gunn, no solo no pierde ese espíritu sino que ofrece nuevas ideas y originales imágenes que llenan de calidad esta producción, como en la escena de la bañera, que sirve tambien de cartel publicitario, donde nos espera una de las mejores secuencias del film.
El film está dotado de un incesante ritmo, que tras veinte minutos para hacernos con los personajes y con la base argumental, entra en pantalla llenandola de suregentes imágenes sangrientas, visceras, higadillos, malformaciones, viscosas y peligrosas babosas que infectan a la gente del pueblo convirtiendola en hambrientos zombies, todo ello siempre en clave de humor negro, creando una divertida y entretenida película a pesar de que también cuenta con momentos realmente terroríficos. El desenlace recuerda a la curiosa obra de Brian Yuzna "Society", sin llegar a ser tan asquerosa, y aunque determinados momentos del final abuse de los efectos digitales, se muestra correcto acabando de sellar el film de Gunn.
En definitiva, Slither pasa a formar parte de un escaso número de producciones actuales con regusto ochentero que divierten y entretienen como pocas. ¿Que hay más de los ochenta que la combinación de látex, invasiones alieníjenas y miles de viscosas babosas?
El momento: El mejor momento del film de Gunn, es la secuencia de la bañera, en la que una chica es atacada por una de esas babosas que se le quiere meter por la boca, una angustiosa lucha de la joven con la babosa.
|