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Crítica
El director y guionista de ésta magnífica historia, Park Chan-Wook, no debe conocer muy bien el dicho que dice: "La venganza es un plato que se sirve mejor frío", ya que el tema principal de este film, la venganza, se le escapa de las manos creando una retahíla de desagradables consecuencias, que a favor del espectador, no hacen más que animar el desarrollo algo lento del film. Esta primera parte de la trilogía que el director coreano a querido dedicar a la venganza, comienza con un ritmo lento, pero sorprendentemente, a cada minuto de metraje que pasa se suceden infinidad de situaciones interesantes que te van enganchando a la trama.
Un sensacional drama bien conducido, en el que no hay momento para respirar y donde las sorpresas se van presentando mientras el resto del film se complica de manera alarmante, sobretodo en la última media hora. Si bien, este film no está dotado de tanta acción como su segunda parte, la magnífica "Old Boy", de la que solo se hablan elogios, éste, no deja de ser un gran film en el que lo más destacado a parte de la estupenda trama, es la habilidad y seguridad con la que el director juega con la venganza, utilizando con sutileza cada uno de los momentos importantes, junto a una cuidada fotografía, en las que unos sugerentes planos son aprovechados para crear una unión entre los personajes que aparecen en él.
La violencia gratuita, está presente en determinados momentos, pero siempre sabiendo mostrar lo necesario e indispensable para la historia que se nos está contando, excepto al final, donde todo se vuelve mucho más crudo y enfermizo. El humor negro, también tiene cabida en esta historia, con simpáticas situaciones, y aprovechando algunos de los personajes que aquí aparecen.
Entre los personajes del film podemos encontrar, a la pareja protagonista, un sordomudo con el pelo teñido de verde y a su novia, una joven que se torna cabecilla del secuestro para ayudarlo. La simpática niña secuestrada, el padre furioso, la enfermiza hermana de Ryu que se halla en fase terminal, y varios personajes insólitos como un suicida, un retrasado mental que deambula por el campo o cuatro chicos que se masturban con la oreja pegada a la pared, mientras oyen los gemidos de dolor de la hermana de Ryu. Todo un desfile de personajes y situaciones que se mezclan entre el drama y la violencia para ofrecernos ésta curiosa y lamentable historia.
En definitiva, Sympathy for Mr. Vengeance, es una historia dramática sin concesiones, donde poco a poco todo se vuelve más negro si cabe, transformándose en un vaivén de venganzas en las que todos pagarán su merecido. Una muy buena nota para ésta primera visión de la venganza según Park Chan-Wook, que continuará con Old Boy, y terminará con Sympathy for lady vengeance.
El momento: Como curiosa y original, destacaría la escena en el río donde se mezclan las dos caras del teatro, el drama y la comedia, donde el film entra en su punto más sádico posible. Los personajes de Ryu, su hermana enferma, la niña secuestrada y un deficiente mental que por ahí deambula, se juntan en un momento para animarlo todo.
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