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Crítica
The Dark, cuenta una historia llena de terror y misterio situándonos en un perfecto y maravilloso paisaje, como son las tierras de Gales, que por su extraordinaria magia y belleza, resultan aún más misteriosas y enigmáticas. El director John Fawcett, propone un terror rural a la vez que utiliza el miedo psicológico para trasmitir toda la fuerza de la historia, que centra el argumento principal en la dramática desaparición de una niña, usando uno de los clichés más efectivos dentro de este género, como es el personaje fantasma de una niña, que siempre resulta sobrecogedor y espeluznante. La trama también basa la historia en una vieja leyenda que ocurrió hace años en aquel pueblo, una terrible ofrenda que tuvieron que pagar los habitantes del lugar, esta leyenda ofrece imágenes impactantes que llenan de morbo la historia.
A partir de la desaparición de la niña, la película entra en una sucesión de visiones, revelaciones y descubrimientos, que vienen dadas por la investigación o curiosidad que la protagonista lleva a cabo para descubrir el paradero de su hija. Habitaciones oscuras que parecen encerrar secretos, misteriosas cajas, objetos ocultos entre las paredes, llaves, y hasta voces que confunden a la desesperada madre, que la hacen no saber distinguir entre realidad o ficción.
El film mantiene en todo momento un nivel alto de intriga que aumenta en los últimos instantes, donde podremos ver unas escenas muy bien logradas de lo que representa ser un lugar entre la vida y la muerte, que según el folklore de esos lares es llamado "Annwn", añadiendo cierto personalidad al film, que se desmarca un poco de anteriores producciones similares. Destacar también la escena final del film, justo antes de los créditos, que significa un jarro de agua fría para la protagonista.
The Dark, es una de esas películas que sin hacer demasiado ruido, llegan a nuestras pantallas ofreciéndonos historias mucho más interesantes que algunas de esas carísimas producciones americanas. Fue estrenada el en Festival de Sitges 2005, teniendo una buena acogida por el público y la crítica.
El momento: Una de las primeras escenas del film, cuando la pequeña Sara está a punto de ser arrastrada al vacío por unas ovejas que se lanzan por un acantilado, una escena impactante llena de tensión.
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