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Crítica
Si el cambio de dirección en las segundas partes de una saga, afectan al contenido y a la forma de ver la historia, en ésta, el cambio es aún mayor. Si Park Ki-hyung basó la original en el suspense, la polémica y el terror mas o menos efectivos, los encargados de llevar a cabo la secuela, Kim Tae-yong y Min Gyu-dong, enfocan el film en las relaciones personales de un grupo de colegialas, en especial, la casi obsesiva relación lésbica entre dos chicas, que como no, acaba con un final trágico, ya sea por esa misma obsesión o por el rechazo que muestran profesores y alumnos con ellas.
Tras 45 minutos en los que el supuesto terror brilla por su ausencia, donde son presentados los personajes, sus relaciones y sentimientos, colocando como plato principal el drama pasional que viven las protagonistas, poco a poco coge el clima que se esperaba, sin llegar a ser nada del otro mundo, pero sabiendo enganchar y sobretodo despertar al espectador que comenzaba a impacientarse.
Intercalando los sucesos en forma de flashbacks y recuerdos de las chicas, la historia se hace algo complicada de entender en su totalidad, incluso creo que el final deja muchas incógnitas sin resolver, algo que viene siendo habitual, como podemos apreciar, los que como nosotros estamos cada vez más enganchados a éstas estupendas producciones coreanas.
Si en la primera, Park tocaba el polémico tema del sistema educativo coreano haciendo una crítica descarada, en ésta, los directores tocan ligeramente el tema del lesbianismo, que al parecer, le fue reducido el tono erótico después de pasar por la censura.
En definitiva, nada que ver con la primera parte, si no fuera por algunos momentos paranormales y los uniformes de las colegialas, que hacen mucho más difícil de diferenciar a los personajes.
El momento: la última media hora de película, donde el ritmo caótico y estresante, se mezcla con las mejores imágenes del film, a base de flashbacks y revelaciones, así como el final y el colapso de estudiantes atacadas de los nervios aporreando las puertas de salida.
(Una de las escenas censuradas, las dos protagonistas en la bañera)
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