Entrevista a Adrián García Bogliano “Ahí va el Diablo”

El pasado Festival de Sitges, tuvimos la oportunidad de charlar largo y tendido con el director hispano-argentino Adrián García Bogliano, a quien seguimos desde hace años, responsable de títulos como “Habitaciones para Turistas”, “36 Pasos” o “Sudor Frío”, quien presentaba en el certamen sus dos últimos trabajos, el largometraje “Ahí va el Diablo” y su participación en “ABC’s of Death” con el segmento “Bigfoot”. De todo ello nos habla Adrián a continuación…

D.S. – Buenos días Adrián, gracias por concedernos esta entrevista. Teníamos muchas ganas de conocerte personalmente, hace tiempo que seguimos tu carrera, y no queríamos perder la oportunidad de charlar contigo estando aquí en Sitges.

A.G.B. – ¡Qué bueno! Gracias a ustedes. Estoy feliz de poder hablar con vos finalmente.

D.S. – ¿Cómo has visto al público de Sitges? ¿Te han llegado algunas críticas directas del público, como pediste ayer noche en la presentación?

A.G.B. – Las críticas directas que recibí, la verdad es que fueron muy positivas, estoy contento por esto. En general, la recepción ha sido dividida. Yo era lo que más estaba esperando desde que empezamos con esta película, estaba esperando que hubieran reacciones bien divididas. Sabía que habría gente que le iba a gustar mucho la película y gente que no le iba a gustar nada. La verdad es que tuvimos la situación extraña, digamos, de que la película gusto mucho en las proyecciones en los otros festivales, fue más unánime la parte de las críticas positivas que de las negativas. Entonces, me dio una sensación muy extraña, porque realmente pensaba que era una película que iba a polarizar más. Y definitivamente, aquí en Sitges es donde se han dividido más las opiniones.

D.S. – Hay muchas propuestas en un festival como el de Sitges, por donde pasan películas de todo los tipos. Danos una razón para ir a ver “Ahí va el Diablo”

A.G.B. – Mi razón para ir a ver, o mejor, mi razón para hacer la película, en realidad es que yo estaba un poco cansado de las películas de terror sobrenatural que venía viendo, películas como ‘Actividad Paranormal’, películas donde había un montón de situaciones que a mí no me convencían demasiado, cosas que no me agradaban en el tratamiento de lo paranormal, y me di cuenta, que yo me había introducido poco en el terreno sobrenatural, me había dedicado más a situaciones de seguridad para mi, de alguna manera, y me pareció que era un buen momento intentar algo que fuera más por ese rumbo. Ese es un poco el objetivo, ponerme una meta un poco más difícil, ponerme a hacer algo que no está exactamente en mi zona de confort, y explorar determinados campos. Cuando una película como ‘Actividad Paranormal’, y vuelvo a ella porque es una película que particularmente se me hace bastante absurda,  suceden estas cosas como que hay ruidos en la casa y la gente está dispuesta primero en lo sobrenatural y poner una cámara, antes que agarrar un arma o buscar algo con lo que defenderse. Porque es lo que alguien haría si pensara que hay alguien rondando su casa, trataría de buscar el lado real, el lado de un peligro inminente antes que en lo paranormal. Este tipo de cosas es lo que buscaba, ¿Qué haría este personaje? ¿Qué camino seguiría en determinados momentos? Ese tipo de cosas es lo que intento mostrar.

D.S. – ¿Es entonces como un reto personal, algo para avanzar en tu carrera como director?

A.G.B. – Si, es como ir buscando, la solución más fácil para cada momento, o sea, por ejemplo, yo sabía que teníamos que llegar a un punto en que la madre se da cuenta que a los niños lo que les pasa es algo que no es de este mundo, pero no va a ser la primera cosa que una madre va a pensar, una madre primero va a tratar de ir desechando otras cosas, finalmente es lo que el ‘Exorcista’ en ese punto está, es ir desechando esas cosas, que no lo hemos visto tanto últimamente ese tipo de historias.

D.S. – Entonces, ¿Por qué recomendarías al público ir a ver tu película?

A.G.B. – yo lo que recomendaría sobretodo es, y puedo decir que es una película atípica, que no tiene mucho que ver con el cine de terror que se está viendo actualmente, a pesar de compartir algunos temas, compartir algunos elementos con otras películas contemporáneas, es una película que tiene un tratamiento muy distinto, tiene un tratamiento más desde el lado dramático, queríamos centrarnos más en el drama de una familia, eso es lo que me parece que son como los fuertes de la película, es una película buscada en ella una estética que no es muy común hoy en día, que remite un poco más al cine de los años 70, hicimos un tratamiento con filtros y con lentes, que queríamos remitir al cine de los 70, no al estilo ‘Grindhouse’ o algo por el estilo, sino que tuviera la aspereza de esos años.

D.S. – Habéis pasado por Toronto y Austín, donde habéis ganado 5 de los premios más importantes. ¿Cómo estáis viviendo toda ésta repercusión?

A.G.B. – Yo estoy sorprendido, con lo que paso tanto en Toronto como en Austín, incluso con lo que paso en Rendance, en Inglaterra, no es un festival orientado al género ni siquiera, estoy muy contento porque la verdad que si, ha superado mis expectativas, como te decía, yo es una película que pensaba que iba a polarizar más, que no iba a tener bastantes adeptos, y la verdad es que ha habido gente que la película le ha encantado. Eso es algo estupendo, pero si es una película que nunca pensé que fuera recibida así, que la gente fuera a estar aplaudiendo y pasando un buen rato, que es la finalidad de muchas películas de terror, y de algunas las mías también por supuesto, pero este caso era una película más áspera, que iba a haber a mucha gente que no le iba a gustar. Dentro de eso ha sido más positiva de lo que yo esperaba. Y bueno, además lo de Fantastic Fest para mi fue doblemente maravilloso, porque la presidenta del jurado era Barbara Coston, que es una de los iconos para mi del cine de los 80, y una actriz absolutamente maravillosa, y entonces, recibir los premios de manos de ella es lo mejor que te puede pasar.

D.S. – Es la primera vez que ruedas fuera de Argentina, si no estoy equivocado. Concretamente en Tijuana, en un lugar algo extraño, en la zona donde habéis estado. ¿Te has sentido cómodo o has vivido alguna situación fuera de lo común por el lugar o por la gente?

A.G.B. – No, no, la verdad es que Tijuana me hizo sentir como muy bien recibido, porque es un lugar que está muy lejos de Ciudad Méjico, que es como el centro de producción grande en el país, Tijuana es un lugar que si bien ha recibido muchas producciones norteamericanas muy grandes, es un lugar de la frontera, una zona más peculiar todavía, esa proximidad con Estados Unidos, todos los lugares fronterizos tienen su color especial y este es un paso fronterizo con California, es un lugar realmente extraño por la mezcla de culturas muy curiosa. La verdad es que nos trataron muy bien, y conseguimos una cantidad de talento y de gente con unas ganas impresionantes, casi todos los actores son de Tijuana, salvo el actor protagonista, todos son de allí, y nos encontramos con una cantera y una cantidad de talento y de gente interesante que supero mis expectativas. En cuanto a situaciones y demás, bueno, fue un rodaje muy exhaustivo, estuvimos rodando de sol a sol, muy demandante a nivel físico, pero más allá de eso, incluso el clima, estábamos en temporada de lluvias y la verdad es que el tiempo nos trato muy bien. Y de localizaciones y demás, fue todo muy fácil, muy tranquilo. Un dato muy gracioso, habíamos encontrado una localización que nos encantaba para las cuevas, pero un lugar realmente difícil para acceder, había que estar caminando como 40 minutos con el equipo y trasladarse, muchísimas cosas de logística que complicaban el trabajo, y es muy gracioso porque, ese lugar era un cerro que estaba realmente cruzado con la frontera con los Estados unidos, y me encanto el lugar, fue así como amor a primera vista, a nivel logístico era una pesadilla, pero me contaron que en ese lugar específicamente, se decía que vivía un Demonio, allí en esas cuevas. Fue maravilloso, una cosa que yo la había traído realmente de mi cabeza, de la nada, encontrarme con que también tenía algunos puntos con cosas que la gente piensa por allí. Es curioso porque nunca antes había ido a ningún lugar en que me hubieran contado algo así, y pensé, entonces no estamos tan equivocados en la zona en la que estamos filmando. Nos hemos situado bastante bien.

D.S. – Es evidente que hay cambios respecto a tus anteriores películas. ayer por ejemplo, no vi al Bogliano de “Habitaciones para Turistas”, “36 Pasos” o “Sudor Frío” ¿A qué se debe el cambio?

A.G.B. – La idea para mi es que hay que mantenerse cambiando, yo lo entiendo, y la verdad, puede ser  un poco un disgusto para gente que espera ver determinadas cosas, o que vio una película mía y le gusto mucho y de pronto se encuentra con esto y le parece un perro verde. Yo lo puedo entender por un lado, pero yo como director la verdad, es que quiero y tengo que probar otras cosas, dentro de que soy una persona que quiere dedicarse siempre, si es posible, al género de terror, pero dentro de eso y para no repetirme hasta el cansancio, tengo que ir intentando otras fórmulas, encontrar alguna aproximación diferente, que para mí como director también sea como un reto, como un desafío. Hay mucha gente que los retos los ve a nivel de que la película tiene que ser más grande que la anterior, y que todos tus trabajos tienen que tener cada vez un presupuesto más grande, a mi me parece un error, creo que el presupuesto lo dicta finalmente cada película, cuales son las necesidades, que es lo que realmente te hace falta. Por supuesto, ojala pudiera trabajar con presupuestos más cómodos, o en condiciones más favorables, pero creo que lo que es más importante, es encontrar un reto sobre como contar la historia, y no quedarte en, bueno, esto me funcionó, voy a filmarlo de la misma manera, voy a intentar auto imitarme. Además, yo no me considero tampoco un director tan bueno como para decir, voy a estar auto imitándome en mis próximas películas. Ya te digo, voy intentando pulir mi oficio, pulir un poco lo que voy haciendo. Me causa gracia, que esta película claro, es mucho más rústica en determinados aspectos, y justamente lo que genera en alguna gente, es como bueno, lo toma que es como involuntario, que los zooms son una cosa amateur que no supo cómo resolver, la verdad es que está buscado, es una búsqueda, puede gustar o no, pero vamos, después de hacer películas que eran más correctas, más académicas digamos en algún punto, de cómo están filmadas y demás, en realidad era buscar que la película tuviera algo diferente, y es lo que me parece contradictorio, alguna de la gente que crítica justamente el hecho que esta película sea más rústica o sea una película más extraña, donde de pronto aparece un plano que no se sabe muy bien de donde viene o porque, ese tipo de cosas es lo que me parece muy curioso, es la misma gente que luego se queja de que todas las películas que vemos son secuelas, o son remakes, y generalmente cuando piensa ¿Qué es un remake? Un remake es cuando uno piensa en películas de los 70 o los 80, es una sola cosa, es convertir esas películas que tenían vida, que eran imprevisibles, que tenían esa incógnita de que va a pasar o como se va a resolver esto, ese tipo de cosas, como por ejemplo, una película como “Maniac”, de William Lustig, donde ves una calle y pensas que el figurante que ves allá atrás no es un figurante, es un tipo que estaba pasando por ahí, no? son ese tipo de cosas que te dan sensación como de realidad y de imprevisibilidad, la película está muy bien. A mí lo que me parece que es un remake generalmente, es hacer eso, de manera segura para el espectador, es como decir, ahora lo vamos a volver a hacer y le vamos a quitar toda esa imprevisibilidad, vamos hacerlo todo correcto y todos los planos van a pegar muy bien, y la iluminación va a ser muy estándar, se va a hacer todo correcto, es quitarle todo ese nivel de corrección, justamente a mí lo que me interesaba con esta película, es vamos a hacer una película que se sienta eso, se sienta imprevisible, se sienta llena de vida, nos lanzamos a la calle, obviamente con permiso, jamás se nos ocurrió, cojamos una calle que podamos cortar y manejar nosotros a los extras, no, no, vamos a lanzarnos a la calle y pongamos un teleobjetivo como hacían en los 70 y metamos un zoom cuando está pasando el coche, y hagámoslo hasta que nadie mire a cámara, no? Justamente ese tipo de elementos son los que me parece que de alguna manera se han perdido, la gente se va a por lo seguro, y cuando haces una cosa así parece que nos has sabido cómo resolverlo, no claro, me podría haber ido a una calle donde no pasará nadie y poner a cuatro amigos que pasaran por el fondo o dos coches de la producción que metieran un poco de ruido, pero eso tiene otra vida, se vive de otra manera la película.

Yo trato de no ser un retrogrado en el sentido de, decir bueno, el cine ahora es una basura y antes se hacían grandes cosas, evidentemente si hay un cambio en el tipo de cine, y a mí me interesa encontrar que paso, que fue lo que se rompió de alguna manera. Es el hecho por ejemplo de los zooms, mucha gente se mete con su uso, porque desde las escuelas de cine se ha dicho eso de que el zoom es algo que no se debe usar, y a lo mejor es algo que la gente no se detiene a pensar o a ver si quiera, que en películas como “The Shining” (El resplandor), está llena de zooms, y es una gran película que no tiene nada que quede mal, y es que hay gente que repite fórmulas y repite cosas como loros sin saber que están diciendo, y me parece que hay que estar ahí, empujando un poco los gustos de los espectadores.

D.S. – En “Ahí va el Diablo”, nos muestras al Diablo como algo cercano, como algo que podemos tener todos dentro. Pero, ¿Qué es para ti el Diablo? ¿Qué nos has querido mostrar exactamente en la película?

A.G.B. – Acá en la película, la verdad es que la idea es mostrar al Diablo como ese mal que en realidad está a veces en el seno de cualquier familia, y algo que es difícil de encontrar y de extirpar de la familia. Para mí la película es muy simple, es una mujer que mira en un agujero y encuentra un secreto de su familia, mira un agujero que hay en su familia, y encuentra un secreto que está pasando y ha pasado en su casa, y de lo que ella no tiene ni idead. Incluso hay otra gente desde fuera ha sido capaz de percibirlo antes que ella, de alguna manera. Mucho de lo que pasa en la película viene de estímulos o de personajes externos de la familia, que son los que obligan a esa mujer a que mire ese secreto, ella lo mira y no le puede encontrar sentido a eso. Hay dos líneas que van muy unidas en la trama, la película de terror sobrenatural, que está presente durante toda la película, con diferentes sucesos y la localización, y la otra línea, ese secreto familiar que descubre la madre y que nosotros vamos intuyendo poco a poco. Eso es lo que quería mostrar en sí, y el cuentito de terror sobrenatural me sirve de escusa para hacerlo. Las dos líneas van paralelas, mi idea era que ninguna de ellas ganara a la otra, el cuento de terror está de principio a fin, pero la historia de los tabúes y los secretos que tenemos todos en mayor o menor nivel en nuestras familias, las cosas que nos cuesta enfrentar, los demonios que nos cuestan afrontar, fuera la línea subyacente. Evidentemente la gente, con un primer visionado encuentra un 1% de los símbolos que hay por ahí, y esa era la idea, que no fueran todos transparentes ni que se vieran ni en la primera ni quizás en un segundo visionado, y a lo mejor hay cosas que nunca. Hay conexiones por ejemplo, la primera escena de la película, es un momento que tiene una ligadura más fina con el resto de la película, es una secuencia que está llena de pequeños símbolos y pequeñas cosas, donde por ejemplo, hay un teléfono que suena en un determinado momento, que se va a volver a escuchar después, hay unos golpes en una puerta que suenan, que se van a volver a escuchar después mucho más adelante en la película, y hay una locación que aparece, que de hecho es una locación que se vuelve a repetir después con un significado diferente, y hay una unión conceptual de que es lo que significa eso. Son un montón de pequeñas cosas que yo fui diseminando por ahí, me gusta la idea de que viendo la película entiendas que ha pasado algo más denso o más grande, de lo que podes realmente descubrir a priori. No siempre, pero a mí me gustan esas películas que están abiertas a diferentes interpretaciones y muchas relecturas. Por ejemplo, una escena que ha provocado dos lecturas muy diferentes, es la escena del coche, la que tienen los padres cuando están toqueteándose, y los hijos se pierden mientras, a mi me causa gracia la lectura que hay gente que tiene. La actriz protagonista, cuando leyó el guión fue su primera lectura, y les lleva un poco a este terror postmoderno, lo que nos deja el es terror post Scream, esos análisis de culpa, del terror como culpa. Esos padres que no están prestando atención a sus hijos y por eso, les pasa lo que les pasa, eso en realidad no es mi idea, pero es otra línea de interpretación. Mi idea es justamente que lo que está pasando, es una analogía que va creciendo en la película, y en ese momento tiene toda la fuerza, ese paralelismo digamos oculto, es lo que me interesaba hacer hincapié.

D.S. – La historia que nos cuentas en la película, es algo que llevabas tiempo confeccionando, has tardado bastante tiempo en afrontarla. ¿A qué se ha debido?

A.G.B. – Bueno, mi primera idea creo que fue en el año 88, en televisión española pasaron “Picnic at Hanging Rock” de Peter Weir, fue una película que me marcó muchísimo, era muy pequeño cuando la vi por primera vez, fue una película que me resulto completamente angustiante, y completamente maravillosa, una película que termina y uno no sabe realmente que ha pasado, no? Uno intuye ideas, cosas sobre la sexualidad, pero uno no sabe a ciencia cierta qué es lo que ha sucedido ahí, no?. Eso me pareció maravilloso, y la verdad es que desde hace muchos años quería hacer algo así. Empecé a confeccionar una historia, que realmente no sé cuantos años hace, puede hacer diez años perfectamente, no lo recuerdo, pero era una historia muy deprimente, donde no había un elemento dramático muy fuerte. Era una historia de unos padres que perdían a su único hijo, y emprendían una búsqueda, y donde finalmente nunca lo encontraban, no? era un poco esa búsqueda. Entonces, tenía un clímax ahí, que realmente me interesaba mucho explorar, pero era un tipo de película que me daba un poco de pereza hacerla, porque pensaba justamente que sería una película demasiado angustiante, demasiado oscura, que no iba a tener algún tipo de situación más catártica para el espectador, iba a ser simplemente terminar super abajo la película. Si bien “Ahí va el Diablo” no me parece que sea divertida y alegre, si tiene subidas y bajadas, momentos que te sacuden de la butaca, o intentan eso al menos, la otra era una película que iba en una curva descendente, entonces, le di muchas vueltas por muchos años a esa historia, hasta que finalmente se me ocurrió algo que fue el giro, un poco influenciado de alguna manera, aunque no tiene nada que ver, con algunos títulos del cine asiático de los últimos años, una película como “The Chaser” por ejemplo, se me ocurrió que pasaba si esa pérdida de los hijos, era solamente el primer acto de la película, ese planteamiento puede llegar a pensar que va a tratar de eso, pero la idea de que los niños aparecen de nuevo, es como, bueno, el conflicto se terminó, y ahora que va a pasar en esta película, no? tratar de jugar ese tipo de estructura que a mí me parece que es una bomba, es algo que han estado jugando los asiáticos y me parece completamente maravillosa.

D.S. – Ahora que tú trabajo como realizador ha traspasado fronteras. ¿Tienes miedo a que la esencia de tus películas, tu origen o tu cultura desaparezcan, debido a la tentación de las grandes productoras? como ha ocurrido con muchos directores, que se han dejado llevar por el ritmo de la industria.

A.G.B. – A mí la idea de poder hacer alguna producción grande por supuesto me parece muy simpática, muy divertida, pero no es mi principal meta, la verdad, si que hay una cosa que me interesa, y que es un poco al revés, es algo que trato de buscar como director, que es tener la posibilidad de trabajar en diferentes países, y enfrentarme al problema bonito, de tener que comunicar mis ideas, y trabajar con equipos de filmación y con actores de otros países y otras culturas, es algo de que a mí me interesa. He filmado algunas cosas aquí en España, cortos y cosas por el estilo, he trabajado en Cuba, en Costa Rica hice un largometraje, ahora en Méjico, a mi la verdad se me hace super interesante, un reto estupendo, traspasar fronteras, e ir encontrando elementos de cada país, que se puedan rescatar para hacer una película, habrá cosas en las que falles, puede ser por desconocimiento de la cultura, pero también tu aproximación va a ser virgen y va a ser diferente, no? A mí me dio mucho gusto por ejemplo, hacer esta película en Tijuana, que es una ciudad que está estigmatizada, desde hace ya unos cuantos años, por el tema del narcotráfico, y realmente es una ciudad donde si hubo algunos problemas de violencia con el narcotráfico hace años, pero es una ciudad cuya dinámica, cuya vida no tiene nada que ver con eso, y sin embargo, toda la gente que va a filmar películas allá va a hacer algo sobre el narco, me parece un desastre eso, es un problema, porque realmente es, no valorar que hay muchas otras cosas mucho más importantes, incluso en esa ciudad ese problema que ha quedado muy arraigado, no como en otras partes de Méjico, pero son ese tipo de cosas, donde una aproximación más virgen te permite no dejarte llevar, por lo que se supone que tienes que hacer o contar en esa ciudad, si uno filma en Tijuana tiene que hacer algo sobre narcos, no, a mi me interesa contar muchas otras cosas, que suceden en esta ciudad, es una ciudad que tiene toda una historia vinculadas con cosas relacionadas con el Demonio y con cosas sobrenaturales, que son elementos muy ricos, entonces realmente podemos irnos por otro lado completamente muy diferente.

D.S. – Entonces no te da miedo e incluso quieres aprender de ello y lo buscas.

A.G.B. – Exactamente, el próximo proyecto es una película para hacer en Estados Unidos, un proyecto que estamos muy entusiasmados, un guión que no es mío, pero la verdad que es uno de los mejores guiones que he leído, es fascinante tiene una descripción de personajes, tiene un entorno en el que transcurre que no tiene nada que ver con el cine de terror que se ve actualmente, es una historia que tiene momentos de mucha acción, pero que en su esencia es una historia minimalista y es una lucha personal de un anciano, que es el protagonista de la película, y a mí me interesa un montón descubrir y encontrar nuevos espacios, y trabajar con actores en un idioma diferente. La verdad, me interesa mucho aprender y buscar nuevos retos.

D.S. – ¿Cuál es la diferencia de trabajar con grandes productoras, algo que ya has comenzado a comprobar un poco desde “Sudor Frío”, respecto a tus primeros trabajos de menor presupuesto?

A.G.B. –  La verdad es que he tenido suerte, me han dado gran libertad las productoras con las que vengo trabajando, sobre todo, la productora de esta última película. Me sorprendió mucho la gente de Dark Sessions, una gente que lleva muchos años trabajando, su primera película fue “Henry. Portait of a serial killer”, desde entonces han hecho cosas impresionantes como “House of the Devil”, “Stake Land”, realmente tiene una producción muy solida y son de cree mucho en la visión de los directores. De esta forma, yo pensé que me iba a encontrar con un problema sobre todo con el tema de la sexualidad, porque sé que los norteamericanos, pueden dejarte pasar muchas cosas en cuanto a violencia, pero en cuanto a la sexualidad trazan una línea bastante rápido, y sin embargo no, para mi sorpresa recibí más comentarios sorprendidos y disgustados en Méjico, que en Estados Unidos, donde realmente la gente la entendió muy bien, y los productores no han propuesto absolutamente ningún cambio. Ahora la película, definitivamente la ha comprado una distribuidora más grande, que no se si para su estreno en cines si tenga que hacerle algunos cortes a la película, pero bueno, yo tengo ahora mi versión unrated para los fans.

D.S. – Hablando de otro trabajo que has presentado este año, como es tu participación en “The ABC’s of Death”. Ha sido una suerte colaborar en un proyecto así. ¿Qué nos puedes explicar de la experiencia?

A.G.B. – “The ABC’s of Death” ha sido una gran cosa para mí. Yo fui invitado por Tim Lee, que es un personaje absolutamente maravilloso, es quien armó la cadena DrakHouse de cines, primero en Austin y luego se ha ido extendiendo por diferentes ciudades, y que es realmente recuperar el valor y el verdadero espíritu de ir al cine. No sé que habrá pasado en España en los últimos años, pero en Méjico, ir al cine se ha vuelto algo realmente imposible, por el cambio de mentalidad de la gente, donde van con sus celulares encendidos, mandando mensajes, hablar, y eso es algo que ya los cines han aceptado, y ni si quiera te piden que apagues tu celular. En cambio, DrakHouse es una forma mucho más interesante de entender la experiencia cinematográfica, donde uno puede estar comiendo cualquier plato mientras está viendo la película, pero a su vez sin estar molestando y con todo respeto a los demás y a lo que está viendo. Entonces Tim, que es un tipo realmente emprendedor que siempre está buscando como nuevos horizontes y nuevas ideas, me invitó a participar en “The ABC’s of Death” que era un proyecto, que era una locura, que solo a un tipo como él se le ocurriría que eso podría funcionar. En un momento, yo pensé que cada uno haría sus cortos, pero que no sería un proyecto que se podría llegar a terminar, porque era, como mucha gente a la vez, teniendo que estar todos enfocados a una misma dirección, con cinco mil Dólares de presupuesto para cada uno y muchas limitaciones. Para mí la verdad, yo he hecho cortometrajes con cinco mil Dólares de presupuesto, y para mí no era tampoco un gran problema. De hecho, hubo nombres que si cayeron por el camino, hubo directores que en un principio iban a estar, y que yo creo, la verdad es que nunca lo supe a ciencia cierta, tengo la sensación de que no lo vieron claro para trabajar con un presupuesto tan pequeño, y prefirieron alejarse. Hubo unos 5 o 6 directores que abandonaron el proyecto, pero de todas formas, la película salió en un tiempo record para un proyecto así, no? A mí me la propusieron en Abril de 2011, y nosotros entregamos todo, los primeros días de 2012, en febrero o marzo ya estaba lista la primera versión, después se hicieron unos ajustes. Realmente fue un proyecto interesante, yo estoy feliz porque primero, la idea de una antología me encanta, la idea de una colaboración, de alguna manera, con tantos directores, algunos de ellos que ya conocían, otros que descubrir a través de este proyecto, era una gran oportunidad, y yo, un poco como freak y como fan del cine, la verdad que me hacía mucha gracia estar metido en algo así, y mi idea la verdad nunca fue tampoco la de querer lucirme o hacer algo solo, sino seguir las premisas de lo que nos habían dicho que se trataba la película y que fuese algo que funcionara y que divirtiese durante el poco tiempo que teníamos para contar nuestra historia. Para mí en lo particular fue un reto, porque llevaba unos cuantos años sin hacer cortos, y yo en la época en la que hacía cortos sobretodo, lo que quería hacer eran mini películas, era en la época en la que quería hacer largometrajes y eran largometrajes condensados en un corto, en cambio acá, era hacer un corto realmente, ni un chiste ni una película condensada, sino algo que tenga realmente la estructura y que no necesites más de ese tiempo para contarlo.

D.S. – Ya nos has adelantado un poco el nuevo proyecto que tienes por ahí, pero también hemos oído que vas a rodar con Ramiro, con tu hermano, una película bastante sangrienta. ¿Qué puedes adelantarnos sobre ella?

A.G.B. – En realidad con Ramiro, estamos trabajando más con proyectos por separado, obviamente vamos a volver a hacer eventualmente alguna película juntos, tenemos una película que si que queremos afrontar juntos en algún momento, estamos preparando y estamos super entusiasmados, por qué tenemos dos actrices con las que hemos tenido aproximaciones y nos encantan, y es un guión que realmente nos excita mucho hacer, que también sería para hacer en Estados Unidos. Es un proyecto que seguramente hagamos los dos juntos a medio plazo, ahora estamos buscando financiación. Pero ahora mismo estamos con un par de proyectos por separado. Ramiro está preparando una película para hacer en Argentina, con un guión muy original escrito por él, yo lo ayudo, como él hizo en el guión de “Ahi va el Diablo”, orientándome un poco con algunas cosas, y es una aproximación muy interesante al tema del exorcismo, que no tiene nada que ver con las películas de exorcismos que vemos últimamente, y será una película realmente grande, sería un co-producción y está en proceso de montar post-producción. Yo estoy prácticamente con el proyecto que te comentaba, una película que se llama “Late Phases”, y tengo dos proyectos más que estoy moviendo, en el caso de que el otro se retrasara, para que a principios de año podamos estar rodando una película nueva.

D.S. – Perfecto, estaremos pendientes de alguna noticia sobre estos nuevos proyectos. Acabamos de ver “Ahí va el Diablo” y estamos deseando volverla a ver cuando nos sea posible. ¿Sabes si habrá distribución en España?

A.G.B. –  Ojala, espero que en algún momento tenga distribución acá en España, la verdad que no lo sé, pero igualmente, estamos seguros que habrá ediciones durante el primer tercio de 2013, y tendrán más oportunidad para verla o volverla a ver… estoy seguro.

D.S. – Para ir terminando, me gustaría hacerte una pregunta en referencia a tus anteriores trabajos, que tiene que ver con las protagonistas de tus películas. Al igual que el director Xavier Gens, que en películas como “Frontieres” o “The Divide” muestra inicialmente la figura femenina en un tono de fragilidad, distante o débil, para luego transformarlo en un personaje heroico, fuerte y superior, tú muestras a estos personajes, en una idéntica transformación en  películas como “Habitaciones para turistas”, “No moriré sola” o “36 pasos ¿A qué se debe este aspecto?

A.G.B. – Si, he hecho alguna película, y es una cosa a la que me llevó Ramiro justamente, que fue el hecho de hacer un par de películas donde las mujeres no fueran los personajes centrales, así hicimos “Masacre esta noche”, cuyas siglas son ‘M-E-N’, justamente, una película de hombres, donde los personajes femeninos están en un segundo plano, y “Sudor Frío”, es una película donde hay dos personajes femeninos muy fuertes, pero el personaje central es un hombre, no? A mí el personaje femenino tiene algo que me atrae infinitamente más para contar historias, quizás sea la cosa más normal del mundo, pero por otro lado me doy cuenta que no es tan así, hay muchas películas donde los directores que se decantan por poner hombres y por trabajar con relaciones masculinas. A mí me encanta el tema de la mujer, por eso uno de los cineastas que más me atraen, es un director mejicano que descubrir hace unos años, y soy absolutamente fan, que es Carlos Enrique Taboada. Taboada en sus películas de terror también utiliza al personaje femenino principalmente. Yo quede muy sorprendido, y aunque no me comparo, porque es un genio absoluto, si que tiene un paralelismo con mis películas en cuanto a los personajes, son historias de varias mujeres, historias más corales, como las que a mí me ha gustado hacer en algunos casos, y me gusto su tratamiento y me dedique a estudiar un poco que significaban y que rol tenían los personajes, y hay un poco de su influencia y de ese tipo de personajes femeninos en “Ahí va el Diablo”, porque hay un tratamiento parecido en la película, porque el personaje masculino es el que siempre está buscándole sentido a las cosas y la mujer es la persona más sensible, intuitiva y que está más abierta a poder entender algo de carácter sobrenatural. Si que he tenido críticas a veces, de que mis películas son un tanto misóginas, aunque yo no lo creo, ni es mi intención, ni es lo que realmente está detrás conceptualmente de ninguna de mis películas, aunque en algún caso si hemos tenido un regodeo fuerte en la violencia hacia la mujer como en “No moriré sola” pero siempre la idea es que esa violencia haga reaccionar de alguna manera a los personajes femeninos, y las hagan ser más fuertes. Es buscar un sentimiento de liberación, y un momento de luchar, y que no sean siempre las que corren y escapan del hacha y tengan su protagonismo.

D.S. – Bueno Adrián, a título personal, decirte que “Ahí va el Diablo” me gustó bastante, pero me falta digerirla un poco, aunque esta entrevista me ha ayudado a encontrar sentido a algunas cosas que se quedaron allí dando vueltas en la cabeza, y espero que a la gente que quizás, tras ver tu película, quedará algo confusa por lo que esperaba por tus anteriores trabajos, le dé una segunda oportunidad para encontrar todo lo que ofrece la película.

A.G.B. – Finalmente, la percepción de una película va más allá de lo que el director explique o no. Son cosas de percepción, a mi me parece que es una película densa, y que es una película que no es para cualquier momento, y a la gente que le interesó y no quedó del todo satisfecha, me parece que es una película que no está mal volver a ver. Realmente, la gente que la ha visto más de una vez, me ha comentado que le ha gustado más. Realmente hay películas que son más inmediatas y otras que necesitas buscarle el sentido y que quedan en la cabeza durante tiempo, no?  A mí me gusta que quede un poso en la gente, o como me dijeron en alguna ocasión, -Que mal rollo me ha dejado la película.- Y realmente no es una película agradable, y eso creo que lo he conseguido.

– Muchas gracias por tu tiempo Adrián, y esperamos seguir disfrutando de tu cine en breve.

A.G.B. – Agradecido de tener este espacio con vosotros, ha sido un verdadero placer. Saludos.

Entrevista: David Solé

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