FECINEMA
XIII Festival de cinema negre de Manresa.
Un Festival “fantástico”.
La edición de este año del
FECINEMA, al igual que muchos eventos de todo el país, no se ha librado de recortes presupuestarios y dificultades económicas. Pero la muestra de cine negro anual que dirige
Carlos Ortega, ha sabido superar estos contratiempos con matrícula de honor, sin ninguna duda. La selección de películas que llenaron las diferentes secciones de la programación, a pesar de ser algo más reducida de lo habitual, gozaba de un nivel exquisito realmente. Y una selección abierta a todas las propuestas dentro del género, dando cobertura a todos los continentes y formas, creando así una visión global de lo que se cuece y como va evolucionando todo lo referente a esta especialidad. Tampoco han faltado presentaciones de libros y muchos actos paralelos tan interesantes como lo son las demostraciones a cargo de la policía científica sobre cómo funciona la investigación policial de un crimen, algo que los seguidores de la serie CSI seguro que disfrutaron.
Entre la sección oficial de cine negro, que este año arrancaba con
La conspiración (2010) de
Robert Redford, se pudo ver entre otros excelentes filmes, joyas como la trepidante
Drive (2011) de
Nicolas Winding Refn, película que probablemente se convierta en un film de culto en breve; La película belga de
Michaël R. Roskam, Rundskop (Bullhead, 2011) seleccionada para representar a su país en Los Oscar de Hollywood, la cual se llevó el
Plácido de Plata a la mejor película. Y títulos tan sugerentes como,
Derniere étage gauche, gauche de
Angelo Cianci, London Boulevard de
William Monaham, Dernière séanse de
Laurent Achard, Cuenta atrás de
Fred Cavayé, Miss Bala de
Gerardo Naranjo y
Route Irish de
Ken Loach completaban la sección oficial. Por otra parte se pudo disfrutar de una retrospectiva dedicada a
Sidney Lumet, realizador de gran relevancia dentro del género negro y policiaco. La sección
Pantalla de actualidad ofrecía
Amor bajo el espino blanco (
Shan Zha Shu Zhi Lian, 2010), de uno de los realizadores clásicos del actual panorama del cine chino como es
Zhang Yimou y uno de los dramas satíricos más optimistas de
Aki Kaurismaki en
Le Havre (2011).
El Fecinema de este año, ofrecía dos suculentos platos para los amantes del cine fantástico y de terror. Por un lado el espacio
Placidoscope, el cual proponía un ciclo totalmente gratuito sobre el cine negro más fantástico. Las películas seleccionadas fueron nada más y nada menos que
May, del
Lucky Mckee (2002).
Surveillance de
Jennifer Lynch, película dirigida por la hija del mítico director
David Lynch que conquisto el máximo galardón en el
festival de Sitges de 2008. La dura y excelente
The Children de
Tom Shankland, también de 2008, uno de esos títulos que lamentablemente permanecen inéditos en nuestro país. Del mismo año la divertida y gore
The Cottage, de
Paul Andrew Williams, título totalmente recomendable y a descubrir, donde en clave de humor negro, nos narra la historia de un rocambolesco secuestro que termina de forma sangrienta y terrorífica. De la mano de
Rob Zombie, Los renegados del Diablo (The Devil´s Rejects 2005), secuela de lujo de
La casa de los 1000 cadáveres. Y cerrando el ciclo,
The Midnight Meat Train de
Ryuhel Kitamura, basado en una de las historias de los
Libros Sangrientos de
Clive Barker.
Y la sección paralela
N+F (El negro más fantástico). Como dice
Carlos Ortega, director de la muestra:- Nuestra programación cinematográfica es abierta y, creemos que estimulante, dentro de nuestra especialidad que es el cine negro. Cine negro que en ocasiones está lejos de la clásica concepción del género, motivo por el cual este año hemos creado la sección paralela
N+F, dando así más cobertura a nuestra especialidad, pero con las puertas abiertas a nuevas expresiones que quieren manifestarse como necesarios complementos del que hoy en día se entiende por cine negro-. El público del festival pudo disfrutar con
Attack the Block (2011), de
Joe Cornish. Una divertida y muy gangsta invasión alienígena en un barrio marginal londinense.
El monje (
Le Moine, Dominik Moll, 2011) co-producción entre Francia y España protagonizada por
Vincent Cassel y Sergi López, basada en la novela de
Mattew G. Lewis. El coleccionista (The Collector, 2009), de la mano del escritor y guionista de las últimas entregas de
Saw, llena de torturas sanguinarias. Y la francesa
Premonición (
Et Aprés, Gilles Bourdos, 2009) completó esta sección tan fantástica. Pero el fantástico, es rematado en Manresa con la proyección de cortos en formato digital en diferentes locales de la ciudad durante la noche. Y sin olvidar, una de las sesiones más gamberras del festival como es la Sessió golfa, con una película sorpresa. Este año se pudo disfrutar de uno de los títulos del género de moda, los zombies, con
Doghouse (
Jake West, 2009). Y para presentar la película, como viene siendo habitual en el
FECINEMA, el público puede presenciar el divertido asesinato del crítico valenciano
Antonio Busquets.La clausura del festival, que incluía la proyección de la australiana
Asesinos de élite (
Killer Elite, 2011), estuvo acompañada de la entrega de los premios de honor a
Alex de la Iglesia, quien defendió el efecto terapéutico del cine y la literatura negra y elogió la labor del festival. Y para el actor
Sergi López, quien no pudo recoger el premio por motivos laborales y quiso estar presente y mostrar su agradecimiento a través de un video. La entrega del premio Plácido a la película
Rundskop y el
Plácido al mejor corto para el realizador
Galder Gaztelu-Urrutia y su trabajo
La casa del lago. El festival cierra con unas cifras muy positivas. Dentro de toda su historia, en esta 13 edición ha batido el record de asistentes con unos
8000 espectadores. En definitiva,
FECINEMA es un festival excelente y muy recomendable. Donde prima sobre todo un ambiente sanísimo y muy cinéfilo. Esperemos que siga creciendo y logre superar con éxito cualquier contratiempo que pueda provocar estos tiempos de crisis. Crisis económica, ya que en lo que se refiere a la cultura y la pasión por esta, en citas como la del
FECINEMA queda claro que probablemente estos tiempos convulsos abren el apetito de estímulos, experiencias y inquietudes artísticas. Os recomendamos vivir la experiencia del
FECINEMA. Un festival grande y fantástico en todos los aspectos!
Crónica: Ramón Ruestes