Cuando una película de género fantástico española llega a nuestras carteleras, nos echamos a temblar, pero no por el terror que nos pueda provocar el título en sí, sino más bien por lo mala que pueda llegar a ser. Casos hay muchos, sobre todo de filmes que tenían una pinta genial, pero que se quedan en algo olvidable, soso y decepcionante, fundamentalmente por culpa de una producción barata, un director carente de talento o una imaginación escasísima, que hace ver que nuestro cine no está hecho para el género. (Leer crítica completa...)































Habrá que espera...

