Nos encontramos ante el enésimo panfleto militarista estadounidense, que usa y abusa de la ciencia-ficción para sus oscuros propósitos: dejar en muy buen lugar al cuerpo de marines americanos, tan valientes y honrados ellos. Y esto es algo que no me parece mal, si la película empleada para ello cuenta una buena historia y logra que tengas ganas de enrolarte a los marines americanos, como hacía aquella canción del grupo musical de
Bart Simpson. Pero en este caso, Hollywood y el dinero de la financiación militar no consiguen nada de eso, ya que estamos ante un producto dirigido por
Jonathan Liebesman, experto en cargarse remakes a priori interesantes, como el de
La Matanza de Texas. (Leer crítica completa...)