Tras su correcto papel en la poco menos que horrorosa
Splice,
Adrien Brody vuelve a lo grande, protagonizando (
esto sí que es protagonizar una película y lo demás son tonterías, ya que durante los 88 minutos de duración del filme aparece en pantalla) una cinta de terror psicológico de muy bella factura, tanto en el apartado visual como en el argumental (
que era en el que un servidor pensaba que iba a flojear la producción). Tras el título de
Wrecked (
cuya traducción sería algo parecido a “Destruido”) se esconde una historia de supervivencia.
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