
La cinta nos situa en un pueblo extraño y lejano, habitado por salvajes rednecks endogámicos y freakies de feria, que inevitablemente nos recordará al clásico de Herschell Gordon Lewis (2000 Maniacos, 1964), por su morbosa puesta en escena y por el excelente trato del gore. Además, la cinta de Chandon, no tiene nada que envidiarle a aquella gran obra, ya que cuenta con una macabra personalidad que pone su sello de identidad en las enfermizas y descerebradas escenas, solo aptas para los amantes del buen splatter. Verlo para creerlo!!!
































Habrá que espera...

