La primera película coreana (
concretamente de Corea del Sur) rodada y presentada íntegramente en 3D ya está aquí, y elige como tema sobre el que pivotar la ilusión que tenía la nación coreana a lo largo de la década de los setenta de ser una importante poseedora del petróleo y gas natural mundial (
algo que terminó quedándose en mera fantasía); el Sector 7 era un plataforma de extracción ubicada entre la coreana Isla Jeju y la Isla Kyushu, en el archipiélago de Japón, que en la actualidad es un lugar crepuscular como lo fue el Oeste en las mejores películas protagonizadas por
Clint Eastwood, y en absoluto sugerente de petróleo en el fondo marino situado debajo de éste (
en la época citada sí se creía, hecho que generó numerosos rifirrafes diplomáticos entre Corea y Japón).
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