Siempre resulta difícil de creer (
e incluso de imaginar) que una cinta prácticamente insuperable pueda ser mejorada a partir de un presupuesto más alto y un reparto de más renombre (
además de un personal de producción con largas etapas de experiencias que los avalan), pero como ya sucediera con la inmejorable
Déjame entrar (cinta revisionada por
Matt Reeves de la originariamente dirigida por
Tomas Alfredson) volvemos a encontrarnos ante tal situación; y es que
David Fincher (
quien ya demostrara su inmenso don de dirección en joyas como El club de la lucha y Se7en) se encarga de llevar a cabo un presumiblemente innecesario remake (
aunque a la postre completamente imperdible) de una de las pocas producciones no americanas que han cosechado innumerables elogios en los últimos años, la sueca
Millenium I: Los hombres que no amaban a las mujeres. (Leer crítica completa...)