Crítica. «Godzilla» (Gareth Edwards, 2014)

Un monstruo marino, producto de mutaciones radioactivas provocadas por el hombre décadas atrás, se enfrenta a malvadas criaturas que, animadas por la arrogancia científica de la humanidad, amenazan la vida de los hombres. 

Godzilla es la referencia más popular de la cultura japonesa del siglo XX. Un enorme dinosaurio mutante que salva a Tokio del caos cada vez que es preciso. A pesar de que su popularidad ha decaído con el paso del tiempo, continua siendo uno de los íconos más representativos del cine japonés, y el más importante del subgénero Kaiju.

Los estudios Toho crearon Godzilla como una representación del miedo que sintió Japón después del bombardeo atómico sufrido en la Segunda Guerra Mundial, pasando por diferentes etapas desde un espectáculo de medianos efectos especiales a un show infantil. (Leer crítica completa…)

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