Día 10. La impactante Looper cierra el festival | Cobertura Especial Sitges 2012

La última jordana a competición del festival, traerá una nueva oportunidad de ver la terrorífica recopilación de historias «The ABC’s of Death», o la maratón Japan Madness, que contiene títulos tan sugerentes como «Dead Sushi» de Noboru Iguchi, «Sadako 3D» de Tsutomu Hanabusa y la cinta de animación «Gyo» de Takayuki Hirao. Pero también habrán nuevas propuestas como la espeluznante «When the lights went out» de Pat Holden, o la cinta que cerrará el festival en su gala de cloenda «Looper», cinta de ciencia ficción dirigida por Rian Johnson e interpretada por Bruce Willis y Joseph Gordon-Lewitt. Hoy también es el día de la película sorpresa que aún está por desvelar. Diez días de innumerables proyecciones, que han contado con los grandes títulos del momento en el terror, la ciencia ficción, el thriller y la fantasía.

COBERTURA DEL DÉCIMO DÍA DE FESTIVAL

«Looper» (Rian Johnson, 2012) por sergio Morcillo

Muchas eran las expectativas de esta cinta. Cosecho grandes criticas en EEUU y por fin llega a nuestro país. Looper es la película que cerrará el festival de Sitges 2012, y sinceramente, es un cierre más que digno.

Esta película de Ciencia ficción mezclado con Drama cuenta la historia de como en 2072 los asesinatos están terminantemente prohibidos, las víctimas son enviadas a través de una máquina del tiempo al pasado (2042), donde los Loopers, un grupo de asesinos a sueldo, se encargan de eliminarlas y deshacerse rápidamente de sus cuerpos. El problema surge cuando Joe (Gordon-Levitt), uno de los Loopers, recibe desde el futuro un encargo muy especial: eliminarse a sí mismo (Bruce Willis).

Su comienzo es impresionante, sin duda, su argumento mantiene en tensión y en expectación al espectador en todo momento. La ejecución del guión es impecable, dando un sentido coherente en todo momento.

Su actor principal, interpretado por Joseph Gordon-Levitt, esta muy bien desarrollado. El espectador indaga en la vida de este “Looper” y le hace participe de una historia llamativa y sin bucles. Su otro “yo”, interpretado por el genuino Bruce Willis también cumple su acometido, pero siempre en un segundo plano, cosa de extrañar, ya que me esperaba una aparición mas larga. Los demás actores destacan por su naturalidad y sencillez, en especial mención al niño de la película, Pierce Gagnon, que cumple con sobresaliente su papel, es alucinante como un crío que 10 años puede actuar de una manera tan convincente. La verdad, es alucinante.

«Looper» (Rian Johnson, 2012) por Oscar Navales

El poco convincente desarrollo inicial de Looper no permite augurar nada bueno para el tercer largometraje de Rian Johnson: durante aproximadamente cuarenta minutos, el realizador (y también guionista) traza, de forma harto irregular e inconsistente, las líneas básicas de un relato que pretende mezclar el thriller de acción, el relato de ciencia-ficción, y el drama personal de su protagonista, Joe          (Joseph Gordon Levitt), un tipo que trabaja como asesino a sueldo encargado de eliminar en el pasado, y gracias al uso de unas máquinas del tiempo, a víctimas que alguien quiere eliminar en un futuro en el que los asesinatos estarán prohibidos. A los que se ganan la vida de tal modo se les conoce como loopers.

Lamentablemente, en ese tiempo ninguna de las tres vertientes del relato deviene especialmente satisfactoria: Johnson vuelve falsamente enrevesada la historia, acumula atropelladamente, en secuencias demasiado breves, las pinceladas que describen determinados aspectos del futuro inminente, su coqueteo con la ciencia-ficción a lo Blade Runner (1982) o Minority Report (2002) resulta bastante tímido y impostado, y además poco provechoso visualmente para el desarrollo posterior del film, y encima el realizador demuestra tener poco pulso para las secuencias de acción. Afortunadamente, una vez superado el importante bache que supone el tercio inicial del relato, el interés de Looperaumenta lo suficiente como para hacer de esta una obra estimable. A partir de que la acción del film se traslada mayormente a la casa de campo en la que viven Sara (Emily Blunt) y su pequeño hijo Cid (Pierce Gagnon), el relato gana en interés y cohesión, y tiende hacia una mayor linealidad y sencillez narrativa: se agradece que no haya tanta profusión de saltos en el tiempo y cambios de escenario, los cuales, por lo demás, terminan por no aportar nada a la historia.

Joe tiene una importante misión que cumplir en la casa, y Johnson consigue empezar a armonizar  de forma atractiva las tres vertientes del relato, logrando al mismo tiempo sugerentes apuntes fantásticos (especialmente los referentes a ciertos poderes telequinéticos) y  momentos de tensión y suspense mejor resueltos de lo acostumbrado en el primer tramo de Looper. Como guinda, Johson consigue cerrar el relato de forma más que satisfactoria, con un final lógico dramáticamente y al mismo tiempo redentor para el protagonista.

Una lástima que el realizador no consiga quitarse de encima ciertos tics que arrastra desde Brick (2005), su primer film. Especialmente molestos resultan esa tendencia suya a manejar relatos esencialmente sencillos de forma falsamente compleja (¿o cabría decir posmoderna?), y también su forma de hacer concesiones cara a la galería: ¿De qué otra forma puede ser tomada la secuencia, que tiene lugar hacia el final de Looper, en la que Bruce Willis se lía a tiros, de forma más bien poco seria y al estilo de su famoso John McClane de La Jungla de Cristal (Die Hard, 1988), con todo un ejército de enemigos? Como gritó un entusiasmado espectador durante la proyección del film en el Auditori de Sitges: «Yipi ka yei«, es cierto, pero el momento sobraba, pues esta no era la película apropiada para ello.

 

«Vida en Sombras» (Llorenç Llobet-Gràcia, 1948) por Oscar Navales

Lo tenía claro desde que se anunció la programación completa del Festival de Sitges 2012: una de las citas ineludibles del certamen sería la proyección, en el cine Prado, de una copia restaurada de Vida en sombras, la única y gran película del realizador catalán Llorenç Llobet-Gràcia. La reciente restauración, segunda del film que se lleva a cabo, partiendo siempre de copias en 16 mm, resulta excelente. Como bien dijo Ferrán Alberich en su presentación de la obra, la copia que se iba a proyectar mostraba una clara mejoría en la imagen, pero sobre todo en la calidad del sonido, respecto a las copias que habían circulado tiempo atrás.

Obra de gran calado cinematográfico, por el rico y complejo despliegue de recursos visuales y narrativos de los que hace gala Llobet-Gràcia durante un denso metraje que apenas alcanza los 80 minutos de duración, Vida en sombras se convierte en una clase magistral de cine, en la que tiene cabida prácticamente todo lo que uno pueda imaginar: elipsis narrativas constantes, que dotan de espesor y gran capacidad de sugerencia al relato; magistrales movimientos de cámara; un uso rico, sofisticado y expresivo de la iluminación; gran capacidad para alternar los diversos registros dramáticos de la historia (melodrama, tragedia, comedia), controlando siempre que los cambios de tono beneficien al conjunto y no se erijan en excentricidades gratuitas (ej: las dos agradecidas y divertidas intervenciones como criada de Mary Santpere, en sendas secuencias de gran tensión psicológica para el protagonista); ejemplar demostración de cuándo y por qué elegir un ángulo de cámara o una escala de plano determinados; manejo brillante del fuera de campo, del plano-secuencia, del fundido a negro o del fundido encadenado; concienzuda estructura musical del film, la cual subraya la cualidad melodel relato y se apoya constantemente en el uso de la música extradiegética; y en fin, un sinfín de elementos más que el realizador reúne en una obra de poderoso equilibrio y armonía.

Quien todavía no haya visto Vida en sombras y quiera hacerlo, tendrá una buena oportunidad para descubrir esta obra el próximo sábado, 27 de octubre, a las 19:30h., pues la Filmoteca de Catalunya le dedicará una sesión incluida en sus Jornadas de Patrimonio Audiovisual, que además son gratuitas. La proyección, en esta ocasión, irá precedida de una presentación a cargo también del mismo Ferrán Alberich, al que acompañarán Rosa Cardona, Beatriu Llobet, Nacho Melero, Tomàs Pladevall y Joan Vidal.

«When the Lights Went Out» (Pat Holden, 2012) por David Solé

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Uno de los últimos visionados para un servidor de la presente edidción del festival de Sitges 2012, fue ésta «When the Lights Went Out», nueva aportación al género de fenómenos paranormales, poltergeist, posesiones y exorcismos, que está basada en hechos reales, y que se agradece que sea en formato convencional, ya aburre un poco tanta cámara en mano y visión subjetiva en éste tipo de producciones. La película, escrita y dirigida por Pat Holden, nos situa en una zona rural de Yorkshire, y cuenta con una lograda ambientación retro de los años ’70, que es, cuando supuestamente tuvo lugar la terrorífica historia.

Que la cinta no ofrece nada nuevo al género era de esperar, su típico y lineal argumento nos ofrece más de lo mismo, aunque se agradece también, que los fenómenos paranormales den comienzo practicamente a los 5 ò 10 minutos de metraje, haciendo que los 87 minutos de duración, estén repletos de poltergeist, posesiones y exorcismos, que no dejan tregua al espectador. También cabe destacar, el peculiar sentido del humor con el que Pat Holden ha querido dotar a la cinta, una cinta de factura seria, que cuenta con situaciones y diálogos bruscos y directos que añaden humor al entorno paranormal. Esta singularidad, va acompañada por lo que se está viviendo en la casa, acciones a cargo de un espíritu burlón, que es el que en gran parte de la cinta hace aparición.

En definitiva, una cinta típica y sin grandes pretensiones, que hay que ser vista como un entretenimiento y poco más.

«Post Tenebras Lux» (Carlos Reygadas, 2012) por Oscar Navales

Hay en este Post Tenebras Lux una secuencia fascinante, que se repite al inicio y al final del film: una especie de diablo rojo y fosforescente, que porta un maletín en una de sus manos, entra  de noche y silenciosamente en casa de los protagonistas, un hombre llamado Juan y su esposa Natalia, y ante la sorprendida mirada de uno de los hijos pequeños de la pareja, se cuela en la habitación del matrimonio, cerrando la puerta tras de sí.

Una posible interpretación para tan fantástica aparición, y a la vista de los acontecimientos anteriores y posteriores en la vida de la pareja que muestra el relato, vendría a ser algo así como «el mal se ha instalado en la cotidianidad de los personajes». Pero créanme si les digo que he decidido empezar estas impresiones acerca de la obra de Reygadas con un espíritu positivo simplemente por destacar algún elemento de un film claramente lamentable. Y es que desgraciadamente, entre el público asiduo a festivales también se ha instalado   un diablo -no sé si rojo, pero diablo al fin y al cabo-, cuya malévola influencia impulsa a muchos a aupar a la peli bizarra o rarita de turno en detrimento de films con un planteamiento más convencional, pero en no pocas ocasiones con resultados artísticos y con ideas de puesta en escena más sólidos y destacables. Sin ir más lejos, y para darnos cuenta de que clase de público asistía a la proyección del film de Reygadas, justo a mi lado tenía sentada a una pareja bastante particular, que aparte de hablar continuamente de sus preocupaciones personales, cenaban dentro de la sala, con unos palillos chinos, un par de platos de comida rápida comprados en el exterior, mientras intentaban orientar correctamente sus manos en la oscuridad gracias a la retroiluminación de sus móviles…, sin lugar a dudas, ambos podrían haber formado parte perfectamente de la galería de personajes extravagantes que desfilan por las imágenes de este film. Por supuesto, y afortunadamente desdiciendo en parte mis palabras anteriores, la mayor parte de espectadores se comportaban con absoluta normalidad.

Y es que perdonen que me salga por la tangente, pero casi nadie ha abandonado la sala durante la proyección de una obra que claramente se prestaba a ello: sin ir más lejos, dos años atrás el famoso Uncle Boonmee recuerda sus vidas pasadas (2010) provocaba auténticas deserciones en el mismo Festival de Sitges. Me permito apuntar que tal resistencia del público ante las  inenarrables imágenes del film tenía algo de «desafío», quizás consecuencia directa de la respuesta de Ángel Sala, el director del festival, al ser preguntado meses atrás acerca de si la obra de Reygadas estaría en esta edición: «si os la traigo, luego no vengáis a buscarme para insultarme».

Porque, a todas luces, Post Tenebras Lux es un mal film, en el que Reygadas demuestra plano a plano, secuencia a secuencia, su ineptitud como realizador de altos vuelos (por mucho que precisamente por esta obra haya recibido un premio a la mejor dirección en el último Festival de Cannes: los premios en la actualidad, en cualquier disciplina, han dejado de tener cualquier valor digno de mención). El mexicano exhibe continuamente su sorprendente incapacidad para dirigir actores: ya se trate de interpretes profesionales o directamente amateur, la labor del conjunto actoral en el film es totalmente execrable, como execrables son sus resultados en cualquier otro sentido: desde una estructura narrativa (que la tiene) francamente lamentable -y quizás con pretensiones de lograr erigirse en parábola moral o algo similar- y unos diálogos indignos de un artista con un poco de talento, hasta unas pretensiones poéticas que no calan en absoluto (la fotografía del film, en la que adquieren un papel destacado el uso esteticista de ciertos filtros de luz, de marcados objetivos angulares y también de elementos que provocan dobleces en la imagen, parecen el producto de alguien que experimenta con la batería de efectos que vienen incorporados en su cámara digital recién comprada, y a quien cualquier manipulación de la imagen le parece lo suficientemente buena).

Eso sí, aparte de las curiosas imágenes del diablo rojo y fosforescente mencionadas líneas arriba, Post Tenebras Lux cuenta con otra imagen digna de un festival dedicado al cine fantástico como el de Sitges: un hombre se arranca con sus manos y de cuajo su propia cabeza, para acto seguido caer desplomado al suelo. Que pena que Reygadas prefiera perder su tiempo (y hacernos perder el nuestro) con bizarradas como esta, en lugar de intentar hacer buen cine.

Por suerte, existe al menos un gran cultivador del onirismo mexicano: estoy hablando del escritor Juan Rulfo y de su genial novela breve Pedro Páramo.

«Buenas Noches, dijo la señorita Pájaro» (César del Álamo, 2012) por David Solé

“Buenas noches, dijo la señorita pájaro”, es el nuevo largometraje del realizador madrileño César del Álamo tras la excelente “Mi”, que contiene enormes virtudes y pequeños fallos, como acepta el propio director. Como el título puede hacer sospechar, la cinta se halla dentro del género giallo, y posee todos los ingredientes necesarios para crear una de esas intrigantes y apasionates historias como las plasmadas hace ya unos cuantos años por Mario Bava, Dario Argento o Sergio Martino.

Para un amante del género ‘giallo’, no hay mejor propuesta que una historia intensa llena de giros, asesinatos y muertes poéticas como la que nos ofrece César del Álamo, quien nos propone una historia marcada por el pasado, que da inicio a una trama en la que se mezclan recuerdos, trampas, nostalgia y perversión, que nos guiará hasta un final genuino, lleno de revelaciones, sorpresas y vueltas de tuerca, (con la explicación de diferentes cábalas que plantea el metraje, momentos inesperados y un final que se alarga inesperadamente y nos mantiene atrapados en las butacas) que pondrá el broche de oro a una cinta atrevida que dejará momentos para enmarcar.

Aunque tarda un poco en emprender el vuelo, la ‘señorita pájaro’ termina volando muy alto, logrando atraparnos fuertemente con sus garras, para hacernos testigos de una oscura e intensa trama de secretos y horribles asesinatos. Siguiendo unos patrones claros y característicos del género, César nos va introduciendo en la dramática e intrigante historia con unos personajes más o menos definidos, que solo flaqueará por la introducción de algunos diálogos extensos (y a mi parecer innecesarios) que logran sacarte por segundos de la historia. (Leer crítica completa…)

«Holy Motors» la gran triunfadora en Sitges 2012 por Jorge Manrique

Holy Motors

El palmarés de Sitges 2012 ha llegado. El baile de máscaras de Holy Motors, el último film del inclasificable Léos Carax, ha ganado los premios a la mejor película fantástica a competición y a la mejor dirección, según ha anunciado este mediodía en rueda de prensa el director del Festival, Ángel Sala. Además, la película se ha llevado el premio José Luis Guarner de la crítica. Alice Lowe, actriz protagonista y co-guionista de la comedia negra Sightseers, de Ben Wheatley, ha obtenido el premio a la mejor interpretación femenina, mientras que el psicópata de Chained, Vincent D’Onofrio, ha resultado ganador en la categoría masculina. La película de Jennifer Lynch ha sido distinguida con el Premio especial del jurado y la de Wheatley con el de mejor guión. Las cintas asiáticas The Viral Factor y Headshot han obtenido, respectivamente, los galardones a los mejores efectos especiales y a la mejor fotografía. (Ver palmarés completo…)

Making of del décimo día de festival

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