Día 2. Turbo Kid, Knock knock y muertos vivientes (Cobertura Sitges 2015)

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Tras la potente jornada de ayer, el segundo día de festival dará comienzo con el oscuro thriller «The Gift» de Joel Edgerton, o la vengativa cinta «Goddess of love» de Jon Knautz. Tambié será el día del regreso de Eli Roth al festival, quien nos traerá la intensa y sensual ‘home invasion’ «Knock knock» interpretada por  Keanu Reeves, Lorenza Izzo y Ana de Armas; mientras que el trío neozelandés Anouk Whissell, François Simard y Yoann-Karl Whissell, llega con la esperadísima «Turbo Kid», que promete acción y risas a raudales. Otras propuestas igualmente interesantes son, la venganza espectral de «Alena», dirigida por Daniel di Grado, quien adapta la novela gráfica de Kim W. Andersson; la extraña «Los parecidos» del mexicano Isaac Ezban; o el interesante giallo argentino «Francesca», segundo trabajo de los hermanos Luciano y Nicolás Onetti.

Pero como siempre, los verdaderos protagonistas del segundo día de festival serán los zombies, con las proyecciones de «What We Become» de Bo Mikkelsen; el terrorífico ‘found footage’ «Jeruzalem» de los hermanos Doron y Yoav Paz; el ‘safari zombie’ «Generation Z» de Steve Barker; la secuela «Contracted: Phase II» de Josh Forbes; o la divertida comedia zombie «Cooties» interpretada por Elijah Wood. El espacio Movistar + también hará un especial a los no-muertos, con la maratón «Zombies Nazis 2», «Zombeavers» y «Almost Human». Sesiones que acompañarán a la ya mítica ‘Zombie Walk’, que volverá a recorrer las calles de Sitges para terminar con el concierto de los «Motorzombies» en el ‘New Rickys’.

La jornada zombie por excelencia…

Knock Knock, o cuando 4 tetas tiran más que 100 carretas

Por Didac López

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Mucha gente critica a Eli Roth por la calidad sus guiones pero pocos se atreven a negar que nunca dejan de ser productos entretenidos, hasta el momento de los pocos directores “comerciales” que no se cortaba un pelo retratando la violencia en pantalla y ese era uno de los aspectos que todavía mantenían mi esperanza en cada uno de sus estrenos.

Knock, Knock (2015) parte de una premisa que ya nos contaba el film en el que se basa libremente y llamado Death Game (1977) en el que un hombre de negocios aprovechaba la ausencia de su familia para contratar a dos mujeres que lo llevarán por el camino de la amargura. El guion de Roth junto a Nicolás López y Guillermo Amoedo apuesta por algunos cambios y decide convertirse en una especie de campaña feminista.

Da la impresión que su director (e incluso su productor) ha querido filmar una película más madura y con ambiciones claramente más comerciales, porque sino no me explico el bajo contenido erótico y violento de una propuesta así y más si pensamos en proyectos anteriores.

Lorenza Izzo y Ana de Armas están correctas, aunque probablemente el personaje femenino dotado con una mayor profundidad sea el de Bel (de Armas) y ello se muestra en secuencias como la de la violación. Keanu Reeves ejerce como el rey de la función, entregando “memes” a los haters más incondicionales del actor y una frase para la historia del cine: Era pizza gratis!

Una primera parte bastante conseguida y que transmite a la perfección el juego al que están sometiendo a ese acomodado padre de familia, pero cuando todo debería estallar… no lo hace.

Y ese es el mayor problema de Knock, Knock (2015). Tenía todos los ingredientes para ser una gran película de género y se queda en una anécdota alargada en el tiempo más acertada para un cortometraje. Abre demasiados frentes y no cierra ninguno.

No me desagrada Eli Roth, me cae bien el personaje extravagante en el que se ha convertido Nicolás López y soy de los que a les gustó Green Inferno (2013), pero esta vez no lo compro.

Lo mejor:

Ana de Armas como zorra desequilibrada.

El néxo que se consigue con los primeros y últimos planos de la casa.

Algunos destellos cómicos.

Lo peor:

En ningún momento decide que tipo de película quiere ser.

El español de Keanu Reeves

Francesca. El giallo tal y como nos lo habían contado

Por David Solé

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Los argentinos Luciano y Nicolás Onetti, ya llamaron nuestra atención en 2013 con su primer largometraje “Sonno Profondo”, un giallo totalmente experimental, que demostraba que es posible recuperar con acierto aquellas historias cubiertas de impactantes colores, psicodélia e intensos primeros planos. Siguiendo la gran pasión que sienten por éste género italiano, regresaron al festival de Sitges, donde aseguran sentirse muy bien tratados, para estrenar mundialmente su nuevo trabajo, “Francesca”. Largometraje que va más allá en su propósito personal de recrear los aspectos más característicos de la década de mayor esplendor de este estilo cinematográfico. A diferencia de su primera obra, trabajo que inicialmente fue creado como un disfrute práctico y personal, ésta ha sido filmada desde un formato más convencional, que busca llegar a un público más amplio, desde el experimentado en el giallo, hasta aquellos que puedan sentirse atraídos por descubrir este tipo de películas.

Todo en la película está cuidado al milímetro para abrazar el género con todas las consecuencias. Desde el meticuloso aspecto técnico y visual, con un tosco montaje en la mesa de edición, los cortes bruscos, los primeros planos, los colores de contraste, los filtros o la iluminación, hasta el buscado trato del audio, con un italiano de la época, sonidos estridentes, las pausas, o la música más contundente que baña las escenas de los asesinatos. Melodías compuestas por el propio Luciano. El guión y los personajes, también están creados desde esa determinación, sus diálogos, las interpretaciones o la fisonomía de los actores, son fruto de una imperfección declaradamente buscada que ayuda definitivamente a lograr su cometido.

Un conjunto de intenciones y elementos característicos que nos transporta con todo lujo de detalles a las producciones italianas de los años 70, que a pesar de contar con un guión algo flojo y sencillo, como siempre, se guarda un As en la manga.

Dario Argento, Sergio Martino o Lucio Fulci fueron fuente de inspiración para llevar a cabo ésta minuciosa obra, que perfectamente podría parecer que hubiera sido rodada en aquellos maravillosos años.

Turbo Kid. Turbo carta de amor para los Kids de los ’80

Por Didac López

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Bienvenidos al futuro, bienvenidos a 1997.

Y es que Turbo Kid (2015) da comienzo con toda una declaración de intenciones señalando sin reparo alguno a todas aquellas películas apocalípticas rodadas en los años ochenta y que nos vendían un futuro a corto plazo muy distinto al que ha terminado siendo. Para hacernos una idea podríamos decir que muchos de esos films tuvieron la misma puntería que Regreso al Futuro 2 (1989) con el inminente 21 de Octubre de 2015.

El que nos ocupa es una carta de amor que sus tres realizadores han querido compartir con aquellas personas que al que igual que ellos también crecimos con películas como Mad Max (1979), Los Bicivoladores (1983) o Los Guerreros del Sol (1986) .

Junto a Kung Fury (2015), esta película debería considerarse una pieza clave en estos días que los años ochenta vuelven a estar de moda, debido a que toda ella trata muchos de sus aspectos respetando los recursos de aquella época y un claro ejemplo podría ser el poco uso del CGI en exteriores a favor del “matte painting”.

Turbo Kid (2015) nos ofrece una historia dónde el cine apocalíptico, la ciencia ficción y el gore conviven con unos personajes secundarios que acaban haciéndole sombra al propio protagonista. Apple, interpretado porLaurence LeBoeuf es una de las mejores aportaciones del film y personalmente se convierte en un personaje difícil de olvidar.

No hay que olvidarse de la estupenda banda sonora a cargo de Le Matos y que junto a la conseguida ambientación nos teletransporta a los ochenta.

Lo mejor:

Apple, desde su Vara Gnomo hasta su bicicleta unicornio.

El cuidado vestuario y el atrezzo dónde encontramos carismáticas máscaras o algunos gadgets de lo más curiosos.

Lo peor

Su guion contiene algunas lagunas respecto al destino de algun personaje y el casual descubrimiento final.

The Gift. Un thriller con alma de telefilm pero con un final brillante y despiadado

Por Jorge Manrique

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The Gift comienza como un telefilme de manual, pareja llega a un barrio residencial nuevo, conocen nuevos vecinos, y aparece un personaje del pasado de uno de los protagonistas… Hasta aqui no inventa nada nuevo.

Pero llegados a este punto en el metraje, ya nada es lo que parece. La película juega al engaño con los roles de sus personajes principales, hasta el punto que en ciertos momentos la sombra de la duda recae en todos y cada uno de ellos. Todos los elementos del film, fotografia, tempo, interpretaciones, se combinan de manera perfecta para crear ese suspense que va mellando poco a poco en el espectador, y que aunque se desarrolla con cierta amabilidad, lo cierto es que desemboca en un final atroz y cruel que no desvelaremos, pero que dejará con la boca abierta al mas pintado.

Dicho esto, y en referencia con ese final, cabría destacar la interpretación de Joel Edgerton, en un papel que combina magistralmente con la dirección del film, y que nos presenta un “Gordo” bastante misterioso, impasible, pero descaradamente aterrador. Jason Bateman en su linea, no es un actor que se deje llevar demasiado, en parte porque está algo encasillado en el género de comedia, pero en The Gift esta correcto sin mas, al igual que Rebeca Hall, que asume uno de sus papeles menos inspirados, aunque tampoco es una actriz que se prodigue demasiado en las carteleras.

En definitiva, The Gift es un buen thriller de suspense, con un brillante final. No tardaremos en verlo en la sobremesa de Antena 3.

Turbo Kid. Nuestros queridos salvajes 80s

Por Gorka Moreno

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Llega a Sitges la opera prima de los canadienses François Simard, Anouk Whissel y Yoann-Karl Whissell, versión en largo del cortometraje “T is for Turbo”, uno de los segmentos finalistas para formar parte de la antología “The ABC´s of Death”.

“Turbo Kid” es un estallido de la vena ochentera, un film que lleva hasta sus últimas consecuencias nuestra melancolía por aquella época. La película es un cuento distópico ambientado en un 1997 agonizante por la falta de agua y la radiación. Todo un homenaje al clásico de George Miller, “Mad Max”. Un film de muy bajo presupuesto, que enamora al espectador tirando de nostalgia.

“Kid es un joven que vive en un 1997 donde todo ha sido devastado y la escasa agua permanece bajo el control de una horda de robots chiflados y bandidos. Kid se dedica a rebuscar entre la basura a la caza de viejos comics, hasta que conoce a Apple, una encantadora chica que despierta extraños sentimientos en su corazón. Cuando Apple es secuestrado por unos asaltadores de las colinas, Kid tendrá que poner en marcha todos los conocimientos adquiridos en sus comics de súper héroes; ayudado por un misterioso vagabundo, descubrirá una antigua y poderosa arma que cambiará los páramos para siempre”.

Turbo Kid es una película agradable de ver no cabe duda, pero al menos yo, comienzo a estar un poco cansado de esta ola de revivals ochenteros en forma de parodia…, Kung Fury, Pixels, The Guest, etc… son algunos ejemplos, opino que estas producciones aprovecharían mucho más su potencial si se plantearan con cierta seriedad y no quedándose reducidas a risas y gore.

En resumen “Turbo Kid” es una divertida película que no llega a explotar pero que tiene lo necesario para dejarnos un buen sabor de boca: Enamoramientos ridículos, Michael Ironside, mucha sangre, gore, bicicletas, robots, sintetizadores, ¿Alguien da más?.

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