Día 4. Del cine de Gaspar Noé al slasher The Final Girls (Cobertura Sitges 2015)

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Si la terrorífica «Baskin» no te ha dejado dormir, o los delirios de Sion Sono aún deambulan por tu mente, la cuarta jornada de éste Sitges 2015 no será mucho mejor para tu salud, ya que te esperan cintas como «Maggie», donde el actor de origen austriaco Arnold schwarzenegger, interpreta una dramática e intensa historia, dirigida por Henry Hobson, sobre la transformación de su hija en muerto viviente. Algo diferente es la propuesta de Gaspar Noé. El director de «Irreversible» vuelve al festival con «Love», una cinta extrema y sugerente, envuelta en un melodrama de imágenes pornográficas. Dentro del género más violento, «The Demolisher», del canadiense Gabriel Carrer, ofrecerá un traumático descenso a la locura más sangrienta; algo similar nos espera en la francesa «Night Fare», de Julien Seri, donde un taxista dará caza a unos turistas  algo espabilados. La argentina «El Eslabón Podrido», de Valentín Javier Diment , utiliza también una fórmula extrema, donde el sexo y la ironía seguirán la relación entre los habitantes de un pueblecito de la pampa más profunda y desquiciada. Una de las películas que seguramente más recordaremos de ésta edición pasados los años, es sin duda «The Final Girls», de Todd Strauss-Schulson, cinta que promete reinventar el género slasher con un divertido, sangriento y descomunal espectáculo con sabor ochentero.

Y para terminar la jornada, la sesión golfa del Retiro, nos dará la oportunidad de ver el regreso de Jörg Buttgereit, Goran Mimica y Andreas Marschall a la dirección, con un relato a tres bandas sobre el amor, el sexo y la muerte llamado «German Angst». La co-producción entre México y los Estados unidos,  «Bound to Vegeance» será la cinta que complete ésta sesión. Un rape & revenge salvaje y sin concesiones que propone algo diferente dentro del subgénero.

Géneros enfrontados en la cuarta jornada de festival…

The Demolisher. Un drama exageradamente lento

Por David Solé

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El director de la potente “In the house of flies” (2012), thriller que nos introducía en un macabro juego psicológico desde un logrado estilo ochentero, regresa con “The Demolisher”, cinta que supuestamente contenía grandes dosis de violencia y que aún hoy, estamos esperando. Gabriel Carrer, nos aburre sin contemplaciones en la butaca, y con el paso de los minutos el asiento se vuelve cada vez más incómodo, gracias a un drama llevado al máximo exponente, exagerado y somnoliento, del que no podremos escapar ni en los momentos de mayor acción.

El particular drama que vive la pareja protagonista, una policía que quedó parapléjica en una operación, se hace cansino e insoportable, y la venganza que emprende su marido (ataviado en exceso para la ocasión) no termina de arrancar y su intensidad se pierde entre las desoladas calles que nos muestra el director. Por si fuera poco, los personajes secundarios no ofrecen nada interesante, en especial, la historia paralela de una joven con problemas de salud, que sin quererlo, se verá metida en la historia y en una interminable persecución sin sentido.

En definitiva, Gabriel Carrer nos deja una historia lenta, aburrida e irritante, que no arriesga en ningún momento, y que se entretiene en el drama dejando sin un ápice de interés la historia de venganza.

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