El segundo y tercer día de festival nos ofreció momentos muy especiales para los amantes del genero fantástico. Para comenzar, tener al gran Ron Perlman (Hellboy, Hijos de la Anarquía) al alcance de nuestros teléfonos móviles es ya todo un lujo. Y es que este prolífico actor, ademas de para presentar su nueva película Asher, un thriller ambientado en los bajos fondos de Brooklin, llegaba a Sitges para recibir el premio Maquina del Temps por su trayectoria dentro del genero fantástico. Respecto al film, preguntado por algunos compañeros de la prensa, comentó que Asher es una idea que se le ocurrió en los inicios de su carrera, y que para el era un sueño cumplido haber podido producirla a estas alturas de su vida profesional. Destacar también a la actriz americana Pam Grier, que ha recibido el Premio Màquina del Temps directamente del director del Festival, Ángel Sala. Grier es conocida por películas como Jackie Brown (1997) o Fantasmas de Marte (2001).

El sábado 6 de octubre, y apoderándose de todos focos, llegaba Nicolas Cage a Sitges, cuya carrera comprende joyas como Con Air (1997), Snake Eyes (1998), o las mas recientes Mom and Dad (2017) y Mandy (2018) de Panos Cosmatos, esta última presentada en esta edición del festival. En un alarde de profesionalidad, Mr. Cage atendió amablemente a todo el que se le acercaba pidiendo fotos y rúbricas sobre todo tipo de objetos del fandom.

Para Klownsasesinos, estos dos días han sido de emociones fuertes, con joyas como la lisérgica y atípica Mandy (2018), thrillers de muchísima calidad como La Sombra de la Ley o American Animals, y alguna joya mas. Pero vayamos por partes.

Prospect (2018), dirigida por Christopher Caldwell y Zeek Earl, nos cuenta la historia de una adolescente y su padre que viajan a una luna remota en busca de riqueza. El problema es que no son los únicos que buscan ese mineral preciado llamado Aurelac y el trabajo rápidamente se vuelve una desesperada lucha por escapar de allí. Un alarde de talento con un diseño de producción verdaderamente potente, a pesar de que se nota que es una producción de presupuesto muy limitado. La música del film y un Pedro Pascal soberbio, redondean una cinta de ciencia ficción clásica que hereda lo mejor del cine de los 70 dentro del subgénero, y pone en el punto de mira a sus directores, por ver que serán capaces de hacer con mas medios.

American Animals (2018) de Bart Layton nos presenta a cuatro amigos, aburridos de la rutina y en busca de nuevas experiencias, que elaboran un plan para robar unos valiosos libros de la biblioteca de la Universidad de Transilvania, en Kentacky. El film funciona bien como thriller, sobretodo por lo interesante de su montaje. Con unas actuaciones muy solventes, a destacar la de Barry Keoghan, que pudimos ver el año pasado en Sacrificio de un ciervo sagrado (2017).

Ese mismo día pudimos asistir al pase de La Sombra de la Ley (2018). Dirigida por Dani de la torre, y protagonizada por Luis Tosar y Michelle Jenner, entre otros grandes actores patrios, el film nos ubica en la Barcelona de los años 20, en pleno conflicto anarquista, y todo se centra en el robo de un tren cargado con armas del ejercito.

Aparentemente el robo se ha llevado a acabo por un grupo anarquista violento, pero Anibal Uriarte (Luis Tosar) se encargará de colaborar con la policía de Barcelona para mediar entre ellos y una banda de matones. Un thriller muy interesante, que da ejemplo de que un diseño de producción bien ejecutado lo es todo para hacer cine de calidad en nuestro país. Como curiosidad, destacar las diferentes partes de Barcelona recreadas para la ocasión, como por ejemplo la Sagrada Familia, en un proceso muy inicial de su construcción.

Para acabar el día, asistimos al pase de Inuyashiki (2018) de Shinsuke Sato. Basado en el anime homónimo, nos presenta a Ichiro, un hombre de 58 años con una vida bastante rutinaria, empleado de oficina, una familia que prácticamente le desprecia, y diagnosticado con una enfermedad terminal. Tras un altercado en el parque, provocado por una luz que cae del cielo estrellado, Ichiro ya no vuelve a ser el mismo, adquiriendo un cuerpo robótico que le obsequia con habilidades muy especiales. Un ritmo excesivamente pausado, y una trama muy pobre y poco trabajada, emborronan la experiencia de un film con un apartado técnico sobresaliente y que prometía muchísimo mas. A pesar de todo, es una película muy disfrutable si sabes a lo que te enfrentas.

El sábado comenzó fuerte, con la proyección de Mandy (2018). Panos Cosmatos nos presenta un tramo inicial mas semejante a una obra pictórica,  alejándose de convencionalismos cinematográficos, aunque con multitud de referencias algunas mas evidentes que otras. Muy en la linea de lo que el director italiano ya nos mostró, sorprendiendo a todo el mundo en 2010 con su original y onírica opera prima Beyond the Black Rainbow. Sin embargo, su segundo tramo parece diseñado por y para que Nicolas Cage, y este personaje perturbado que se ha creado específicamente para el, pueda lucirse con una sucesión de escenas de un impacto visual y de espectáculo violento fuera de control.

Le siguió Aterrados (2018) de Demian Rugna, cinta argentina de terror con tintes de comedia, en la que se juega un poco con la idea de las dimensiones paralelas, muy al estilo de películas como Insidious (2010). Es una pena que la falta de profundidad en la construcción del lore, y una infografía mas propia de videojuegos de los 90 que del cine actual, atrofien un film con muy buenas ideas, y con escenas rodadas e ideadas con gran maestría, como por ejemplo la escena del niño sentado, y los dos investigadores preguntándose como ha podido llegar ahí, todo un alarde de capacidad y talento en la dirección.

La Nuit a Devore le Monde (2018) de Dominique Rocher es una correcta zombie-movie en la que su protagonista tras despertar de una fiesta, descubre que es el único superviviente de un apocalipsis en el que los muertos vivientes se han hecho con la ciudad. Centrada sobretodo en los mecanismos de supervivencia de este tipo de situaciones, la trama es plana en exceso, y excepto un par de detalles interesantes como el zombie “mascota”, es visionable sin mas, no aportando gran cosa al subgénero.

Siguiendo con el subgénero zombie, el pase de One Cut of the Dead (2018) de Shin’ichirô Ueda causó sensación en el festival, provocando una ovación del publico hacia el equipo del film realmente abrumadora. Posiblemente sea una de las favoritas de esta edición, por su originalidad y por su cómica y talentosa puesta en escena.

Y acabamos con zombies de nuevo, ya que la jornada del sábado terminó con el pueblo de Sitges invadido de muertos vivientes, como no puede ser de otro modo. Ron Perlman fue quien dió el pistoletazo de salida a la Zombiewalk 2018, que paseó sus vísceras por las calles de Sitges causando el terror, pero también la diversión. 

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