Elijah Wood atraerá las miradas en el 3er día de Festival – Cobertura Especial Sitges 2012 –

Esta tercera jornada de festival Sitges 2012, traerá otra de las películas más esperadas por los aficionados, como es «Maniac», remake protagonizado por Elijah Wood y dirigido por Mark Khalfoun, quienes presentarán la película en el Auditori a las 18: 15h. La cinta, escrita y producida por Alejandre Ajá y Grégory Levasseur, intentará estar a la altura del film original dirigido por William Lustig, y considerado como clásico de culto entre los aficionados. Otra de las atractivas propuestas para el día de hoy, es la escrita,  producida e interpretada por Eli Roth, «Aftershock», cinta catastrofista dirigida por Nicolas López, que plantea un caos descomunal y otros peligros. Dos de las propuestas asiáticas más destacadas de este sabado, son «Motorway» de Soi Cheang, cinta de acción, peleas y alta velocidad. Y la cinta de animación «Blood-C: The Last Dark», una sangrienta historia dirigida por el japonés Naoyoshi Shiotani. «Piranña 3DD» y «New Kids Nitro», serán las cintas desenfadadas y divertidas de la jornada. La sección de Brigadoon acogerá una sesión especial de cortos nacionales, entre los que se encuentra «Tus Gritos Me Dan Risa» de Sergio Morcillo.

COBERTURA DEL TERCER DÍA DE FESTIVAL

«Maniac» (Franck Khalfoun, 2012) por David Solé

Que el remake de una cinta de culto como «Maniac», dirigida por William Lustig en 1980, sea recibido con excelentes críticas por gran parte de los aficionados más curtidos del festival, es toda una sorpresa, y un evidente acierto por los encargados de llevarlo a cabo. En la salida del Auditori, tras la presentación y el visonado de «Maniac (2012), todo eran elógios a lo que acababámos de presenciar, una cinta fiel al espíritu morboso, sucio y enfermizo que presentaba la versión original, protagonizada por Joe Spinelli, que logra una magnífica representación en primera persona, del trastorno mental y psicótico que sufre el personaje principal. La visión subjetiva, utilizada en la película por el realizador Franck Khalfoun, recrea la tensión, el terror y la violencia que contiene una historia como esta, con momentos enmarcables tanto por el climax logrado en cada secuencia, como por el exquisito trato de los efectos de maquilaje, que muestran escenas explícitas de gran poder visual. Una ambientación sobria y malsana, recreada con gran lucidez, hace evidente el esfuerzo por parte de Khalfoun por tocar lo más mínimo y alcanzar al máximo la esencia de la cinta original.

Elijah Wood, un pequeño gran actor, como lo ha demostrado, no solo en la trilogía de «El señor de los Anillos» (Peter Jackson, 2001-2003) sino en películas como «Sin City» (Robert Rodriguez, Quentin Tarantino, Frank Miller, 2005) o «Los Crímenes de Oxford» (Álex de la Iglesia, 2008), sorprende gratamente por la simbiosis que tiene con el personaje y la cruel historia, dando fruto a una excelente trabajo escénico. Y aunque no sea un papel con el que se pueda hacer una exhaustiva valoración interpretativa, los momentos en los que Elijah Wood da la cara, (a través de un espejo, en reflejos o en imagen directa) son fotografiados con acierto, mostrando la enfermiza lucha que el personaje ha de sufrir consigo mismo.

El primero de los asesinatos, escena en la que una mujer es acuchillada en la boca en la puerta de su casa, sorprende a todos, y deja el listón muy alto al resto del metraje. Pero la cinta no decae en ese aspecto, y ésta, nos depara momentos escalofriantes de genial factura, que hará que disfrutemos de unos asesinatos ‘descabellados’ en todos los sentidos. Un festín de sangre, violencia, locura y maniquies ensangrentados, que muestran el grave trastorno mental que sufre el personaje interpretado por Elijah Wood.

Que Alejandre Aja este tras la producción no es casualidad, y en este caso, tampoco se trata de un efectivo juego de marketing, con el que vender mejor la película entre los aficionados, utilizando para ello un nombre llamativo como el suyo, sino que detrás del gran trabajo técnico e interpretativo, hay una mano que maneja con garantias y total conocimiento, todo lo que el espectador quiere ver y sentir. Una participación que va más allá de un simple nombre escrito en los carteles. Las claves de que todo funcione a la perfección y dé como resultado una obra excepcional, son un actor carismático y muy querido, un director prometedor amante de la cinta original y un productor que sabe lo que puede funcionar mejor en cada momento.

«Motorway» (Che sau, Soi Cheang, 2012) por Oscar Navales

Dos años atrás, Soi Cheang presentó en Sitges su film Accident (Yi ngoi, 2009), un poco original pero en cambio estilizado y moderadamente entretenido thriller, que parece encontrar ahora una prolongación más bien poco atractiva en Motorway, un relato de acción reducido narrativamente a su expresión más nimia: un joven policía, diestro en la conduccíón de vehículos, encuentra su apropiado némesis, al otro lado de la ley, en la figura de un misterioso y legendario conductor que acostumbra a ofrecer sus servicios a peligrosos criminales. Con la ayuda de su mentor en la policía (interpretado por Anthony Wong, un conocido rostro del cine hongkonés), el protagonista aprenderá a tener un pleno control del volante y también diversos trucos de conducción que le permitirán enfrentarse con éxito a su rival. El asunto adoptará un cauce personal cuando, en uno de los diversos enfrentamientos entre los antagonistas que salpican el relato, resulte muerto en la carretera el mentor y amigo del joven policía.

Aunque la excusa para el film resulte tan válida como cualquier otra, lo cierto es que las imágenes de Motorway apenas generan adhesión por parte del espectador: se conoce tan poco de los tres personajes masculinos que sustentan el relato (a los que hay que añadir un personaje femenino todavía más anecdótico) que incluso el misterio o el suspense permanecen ausentes de la función. Las persecuciones automovilísticas, tan abundantes que conforman el grueso del metraje – y acompañadas de una música electrónica pretendidamente sofisticada y atmosférica – apenas generan tensión en el espectador, que contempla las mismas con pasividad y no poca frialdad. Ninguna de ellas resulta  especialmente memorable, aunque evidentemente existan algunos planos en Motorway espectaculares por si solos, y en general hacen añorar las brillantes secuencias de acción sobre ruedas presentes en films como Driver (The Driver, Walter Hill, 1978) o Ronin (John Frankenheimer, 1998). En definitiva, Motorway es un filme mediocre.

«Method to the Madness of Jerry Lewis» (Gregg Barson, 2011) por Oscar Navales

Method to the madness of Jerry Lewis es un buen documental, aunque en su conjunto no consiga alcanzar la condición de retrato ideal del extraordinario cómico norteamericano. Gregg Barson, su realizador, persigue un objetivo muy claro, que no es otro que reivindicar la figura de Jerry Lewis y, con un poco de suerte, atraer hacia su arte y figura el interés de las generaciones más jóvenes, un arte eminentemente audiovisual que se aleja enormemente del humor verbal practicado en la actualidad por un sinfín de realizadores norteamericanos, tanto en cine como en televisión. En ese sentido, el objetivo de Barson es alcanzado con holgura, resultando especialmente atractivos los fragmentos que definen la alianza profesional de Lewis con el cantante y actor Dean Martin, o aquellos en los que el humorista no deja de insistir en que la eficacia de su humor se sustenta tanto en lo visual como en lo auditivo (iluminando Barson al espectador sobre el sentido de las palabras de Lewis al recurrir a un magistral fragmento de una de las grandes obras del artista, El profesor chiflado, 1963), así como en una meticulosa elaboración, casi instintiva en el caso de Lewis, de un elemento totalmente imprescindible en el arte cinematográfico, y en este caso humorístico, el del tempo en las acciones, gestos, expresiones, etc. que dan forma a un gag efectivo y plenamente divertido.

También destacan la aparición de numerosas personalidades del cine y la televisión norteamericanos que se sienten en deuda con Lewis, bien sea por las horas de placer que les ha proporcionado el visionado de sus films o shows diversos (es el caso de Steven Spielberg, Quentin Tarantino, Woody Harrelson, entre otros), o bien por la influencia  que su estilo humorístico ha ejercido sobre su trabajo profesional (Chevy Chase, Billy Crystal, Eddie Murphy, Jerry Seinfeld, John Landis, Carl Reiner). Lástima que Barson no se atreva a entrar en detalle en los aspectos más oscuros de la personalidad de Lewis, y tan solo mencione de forma muy esquinada alguna arista en la vida del artista, quien ya en su momento, cuando escribió sus memorias, Jerry Lewis por Jerry Lewis (edición española a cargo de Parsifal Ediciones, 1991) se refirió a las mismas citando a Epicuro: «he dedicado toda mi vida a la luz, permitidme dejar esta parte a la sombra«.

Una lástima, porque con su inclusión Barson hubiera logrado un documental más complejo y rico, pero por el momento tan solo queda decir: otra vez será.

Por mi parte, y en referencia a la influencia que Lewis – a quien admiro –  ha ejercido en el humor norteamericano contemporáneo, tan solo me queda añadir lo siguiente: que el gran artista apadrinara en su momento la nueva versión de El profesor chiflado interpretada por Eddie Murphy solo puede recordarnos un conocido dicho popular: nadie es perfecto.

«Aftershock» (Nicolas López, 2012) por Carles Martinez

Es sabido que a Eli Roth le encanta divertirse en sus incursiones cinematográficas. Bien sea delante o detrás de las cámaras. En Aftershock, una película de terror de serie B filmada en Chile, participa en calidad de productor y actor. Esta vez, sin embargo, se ha alejado bastante del sangriento bateador de nazis que encarnó en Malditos Bastardos (Tarantino, 2009), para explorar el humor con un personaje antagónico: un americano pijo, fino, cándido y tardo en comprender, que se encuentra en Valparaiso (Chile) con unos amigos locales en busca de relax y mujeres.

Nada despierta especial interés hasta que un terremoto azota repentinamente la ciudad y lo que parecían unas divertidas vacaciones juveniles se convierte, para el elenco de atractivos turistas, en un “via crucis” plagado de tópicos, no sólo desgracias, que va de la fractura ósea por derrumbamiento de edificios a la violación o tortura por parte de unos presos fugados; algo que, sin duda, contribuye a incrementar la visión epidérmica e inmovilista que esta película otorga al país sudamericano. La buena calidad fotográfica y de efectos especiales evidencian la aportación (económica) de un Eli Roth en horas bajas. Y el humor, único elemento capaz de salvar esta película de escritura «trash» a la cuál le sobran secuencias melodramáticas, apenas asoma la cabeza entre los escombros.

«Iron Sky» (Timo Vuorensola, 2012) por Gorka Moreno

“Iron Sky” es una coproducción Filandés-Alemana-Australiana dirigida por  Timo Vuorensola. La expectación levantada por el filme era máxima, ¿el motivo? Una invasión nazi proveniente de la cara oculta de la luna… Si este no es suficiente motivo para que internet se convierta en un hervidero de spoilers es que el cine esta definitivamente muerto…

“A finales de la Segunda Guerra Mundial un grupo de científicos nazis lanzaron un cohete en dirección a la cara oculta de la luna. Una vez allí establecieron su base y comenzaron la reconstrucción social y militar. 2018 es un año que lo marcaron a fuego en su calendario, es cuando piensan volver a la tierra con la única intención de someter a la humanidad de una vez por todas. La llegada a la luna de un astronauta negro en misión de reconocimiento a la luna trastocara sus planes”.

La posibilidad de un nuevo Reich no es tan descabellado como puede parecer a primera instancia, solamente con echar una ojeada a Europa se puede apreciar que hay un buen caldo de cultivo para ello… El director finlandés aprovecha esta premisa para realizar una sátira sobre ello. La película ha obtenido la mayor parte de la financiación a través de internet y es que los tiempos están cambiando y el cine comienza a “democratizarse” lentamente.

Al filme le cuesta mantener el ritmo, sobre todo en unos primeros 40 minutos bastante aburridos  con gags previsibles y gratuitos, a partir de ahí la cosa mejora notablemente, tampoco era muy dificil, coincidiendo con el momento que todo el mundo espera que no es otro que la invasión nazi..

Los puntos más fuertes que tiene el filme son la parodia a la Republicana Sarah Palin dando lugar a momentos divertidos. El otro sin ninguna duda es el apartado técnico, logrando dotar al filme de un aspecto visual que ya quisieran muchos Blockbusters para si mismos, es realmente meritorio sobre todo teniendo en cuenta que es una película de muy bajo presupuesto, 7,5 millones de euros para ser más concretos.

“Iron Sky” no deja de ser un batiburrillo de clichés y parodias de escenas ya vistas en otros filmes, a pesar de lo que su director promulga bien intencionadamente no ganara el Melies de Oro, veremos a ver con su próximo proyecto “I killed Adolf Hitler” pero que si se le concede una oportunidad hará pasar un rato entretenido.

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«Tus Gritos me dan Risa» (Cortometraje) (Sergio Morcillo, 2012) por David Solé

Tras mostrarnos sus instintos más salvajes y perversos en “Don’t Stop” (2011), el joven realizador madrileño Sergio Morcillo, regresa con un cortometraje realmente terrorífico, que combina ingredientes propios del slasher con un terror primario y ancestral, como es el que sufren muchas personas ante la figura del payaso, conocido como ‘Coulrofobia’. Y es que estos personajes, creados para hacernos reír, siempre han despertado inquietud irracional y desconfianza en nosotros, algo que se esconde tras las máscaras y pinturas, que ocultan la verdadera identidad y sus intenciones. En “Tus gritos me dan risa” Sergio va directamente al grano, y crea una perversa y macabra personificación del ‘payaso’, sin la necesidad de ocultar la identidad ni sus intenciones, algo que combina con elementos sobrenaturales que darán el giro a la historia. (Leer crítica completa…)

Entrevista a Sergio Morcillo (Tus Gritos me dan Risa) por Penélope Callau

Entrevista a Sergio Morcillo

Durante el festival de Sitges 2012, tuvimos la oportunidad de entrevistar en los jardines del Hotel Melià a Sergio Morcillo, (Don’t Stop, 2011) joven realizador madrileño que este año presentaba en el espacio Brigadoon su último cortometraje, Tus Gritos me dan Risa. Un particular homenaje a la serie B de los ochenta y a cintas como Posesión Infernal o Clownhouse.  

Aquí os dejamos en dos partes el video de la entrevista.

Entrevista a Sergio Morcillo. Parte 1/2

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Entrevista a Sergio Morcillo. Parte 2/2

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«Piranha 3DD» (John Gulager, 2011) por Daniel Espinosa

Tras la inesperadamente divertida y parcialmente lograda (tanto desde la perspectiva visual como desde la argumental) Piranha 3D, la secuela de ésta prometía convertirse en una de las películas más agradables (dentro del amplio marco de producciones de escasa repercusión comercial) del presente año y, aunque la simpleza de la trama, de las interpretaciones y de los efectos especiales (en especial la modelación de las temibles pirañas, la cual se aproxima indecentemente al despropósito más absoluto) pudieran haber convertido la obra en un auténtico suplicio fílmico, la repetición de la fórmula adoptada por su predecesora mostrando una ingente cantidad de rojiza sangre, voluptuosos pechos y absurdas situaciones cómicas consigue entretener en gran medida y agradar altamente al espectador.

A pesar de lo descrito con anterioridad, el disparatado patetismo en el que se tornan la mayoría de secuencias, la insana cantidad de criaturas digitalizadas que acechan a centenares de personas, el inexplicable desenfreno al que se apela desde un inicio y la mugrosa acuosidad en la que acontece la acción, características de las que hace gala sin remordimiento alguno John Gulager en Piranha 3DD, resultan poco adecuadas y mucho más empleadas de lo que debieran, pues éstas restan credibilidad (si es que ésta se puede atisbar en algún momento, ardua tarea de imposible fructificación) y singularidad a una propuesta que únicamente encuentra una pequeña motivación de ser visionada en la reaparición del inolvidable Christopher Lloyd (que ya apareció en la primera entrega) y la burlesca personal que David Hasselhoff derrocha hacia su propia persona. (Leer crítica completa…)

«Maniac» (Franck Khalfoun, 2012) por Penélope Callau

maniac 2012

Un joven regenta una tienda de maniquies. Un buen día conoce a una chica y ésta será su obsesión.

La historia contada en «Maniac», cinta de culto de los años ’80 dirigida por William Lustig e interpretada por Joe Spinell, en ésta ocasión, está llevada a la pantalla por Franck Khalfoun y Elijah Wood respectivamente, un remake avalado por Alexandre Ajá (Haute Tensión, 2001). Con este gran equipo, podemos llegar a pensar que se trata de un remake a la altura de la cinta original, y eso es lo que se persigue, pero en mi opinión nunca llega a acercarse en espíritu y calidad a la interpretada por Spinell. Una mala copia, dónde la reiterativa visión subjetiva, intenta integrarnos en la personalidad y las vivencias del asesino, el protagonista, pero que no solo no lo consigue, sino que nos deja completamente fríos.

Mencionar, que la voz es lo único destacable de la presencia de Elijah Wood en la cinta, un trabajo correcto, que será lo poco que disfrutaremos del actor en pantalla, ya que son pocas las veces que su personaje sale reflejado en un espejo. Hay que reconocer que siempre será Frodo, tanto bombo y platillo por la presencia de Elijah Wood, te deja helado, igual que su cara de inexpresión que enfria a cualquiera.

Eli Roth junto al equipo de Aftershock

Elijah Wood protagonista en el remake de «Maniac»

Sergio Morcillo, director del cortometraje «Tus Gritos me dan Risa»

Making of del tercer día de festival

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