Tusk. Smith crea una demencial pesadilla (Sitges 2014)

Este año el festival nos ha dejado grandes sorpresas, cintas que a priori, despertaban un cierto recelo entre todos, a pesar de su interesante planteamiento. Una de ellas ha sido “Tusk” de Kevin Smith, una bizarrada descomunal que a muchos nos ha cogido por sorpresa, dada la filmografía de su director, que finalmente se ha convertido en una de las películas de éste Sitges 2014. Kevin Smith, realizador de simpáticas comedias como “Clerks” o “Dogma”, ya mostró su punzante carta de presentación en 2011 con “Red State”, excepcional película que nos hacía esperar una morbosa e interesante carrera dentro del género. En “Tusk”, Smith la hace realidad, y nos presenta una trama divertida que poco a poco se vuelve incómoda y retorcida, que adereza con un sentido del humor muy oscuro, llena de diálogos irónicos que son los que mueven el ritmo de la historia, y unos personajes de gran peso y personalidad con los que sufriremos tan peculiar pesadilla.

Los actores Justing Long (Jeepers Creepers, Arrástrame al Infierno) y Michael Parks (Abierto hasta el amanecer, Kill Bill), logran acercarnos al sufrimiento y a la locura de sus personajes, a las perversas situaciones, y a ese clímax desapacible donde reina el desconcierto y la maldad, a través de sus respectivos papeles de improvisado ‘conejillo de Indias’ y de melancólico ‘mad doctor’. Un pasaje extraño que roza lo absurdo, pero que Smith controla en todo momento, manteniéndolo cercano a los márgenes de lo fantástico. Un cuento gracioso pero inesperado, divertido aunque demencial, que excusándose con una historia afable, nos hace injerir una terrible pesadilla que consigue dejarnos con mal cuerpo. Un final, que como si de un macabro cuento para niños se tratara, cuenta incluso con su siniestra moraleja.

 

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