Titulo orignal: The orphan killerAño: 2011
Nacionalidad: Eua
Duración: 82 min.
Director: Matt Farnsworth
Guión: Matt Farnsworth
Actores: Diane Foster, David Backus, Matt Farnsworth, James McCaffrey, John Savage, Karen Young.
Los pequeños Marcus y Audrey Miller, tuvieron que presenciar a temprana edad el violento asesinato de sus padres. Algo que los marcaría de por vida. El cuidado de las monjas del orfanato católico no sirvieron de mucho para el pequeño Marcus, quien comienza a mostrar una violencia inusual en un niño de su edad. Tal situación, hace que la vida de los dos hermanos se separe, y mientras Audrey es adoptada, Marcus, es castigado y maltratado por las monjas del orfanato. A causa del maltrato y la violencia que experimenta el chico, se convierte en un monstruo que debe ser internado en una institución mental. Marcus crecerá esperando la oportunidad de escapar para vengarse de los que le convirtieron en un violento psicópata, y de su hermana que lo abandonó.




Las ansias por ver nacer un nuevo icono dentro del género slasher, son más que evidentes entre los fieles seguidores del cine de terror. Ansias que mueven una intensa búsqueda por encontrar el perfil adecuado, un prototipo que calme nuestra perversa añoranza, y que nos haga sentir todo el terror y la simpatía que despiertan esos inmortales personajes. Más de uno crecimos contando los cadáveres que dejaban a su paso los Jason, Myers, Leatherface o Freddy, estandartes de algo que crecía con nosotros, y que hacía realidad nuestras fantasías más sangrientas. Y es que hace tiempo, que esa sensación se siente huérfana y anclada al pasado, tan solo Ghostface (Scream), The Creeper (Jeepers Creepers) o Jigsaw (Saw), consiguieron despertar algo parecido en las últimas décadas, entrando a formar parte, de los ya míticos personajes del cine de terror.




El señor Farnsworth, nos introduce directamente en la vengativa historia que Marcus Miller (psicópata del film) lleva a cabo. Su fin, dar caza y una dolorosa reprimenda a su hermana Audrey, de quien fue separada tras una infancia un tanto difícil. El pasado de ambos, se verá construido para el espectador, a través de recuerdos de los propios personajes, mediante intensos flashbacks que irán poniendo sentido a la demencial historia.




Cierto es, que la originalidad en "The Orphan Killer" no es su mejor baza, y que algunos detalles en la historia o el descuido en determinados momentos, puedan dejar en evidencia al propio film. Pero el propósito de Matt es claro, y no va más allá que de querer contarnos con una cierta coherencia, una historia de violenta sobre una mente perturbada, en la que se deja llevar por su propia pasión por el género, brindándonos un provocativo e impactante festín de sangre, muertes y venganza, solo por el placer de hacer el cine que le gusta. Y es por ello, que su cinta ya es considerada por muchos, entre los que me incluyo, como uno de los mejores slashers de los últimos tiempos.




La cinta está llena de momentos salvajes y un gore excelente, como muestran algunas de las muertes que perpetra el psicópata protagonista. Decapitaciones, torturas, cuchilladas, desmembramientos y ensañamiento, momentos donde el violento psicópata de voz gruesa y máscara tétrica, se mete al público en el bolsillo. Todo ello se ve reforzado por una banda sonora contundente, un potente heavy metal como el que corre por las venas de Matt, que casará a la perfección con las brutales acciones de Marcus Miller.
Como conclusión, y a pesar de todo lo dicho anteriormente, quizás sea demasiado pronto para lanzar tantos elogios sobre una franquicia que solo acaba de nacer, (críticas positivas que emanan de la satisfactoria sensación tras el visionado del film), a lo mejor, habría que ser cauteloso por si finalmente todo se desvanece con el paso de los años. Fuera así o no, lo que está claro es que tanto Matt Farnsworth como Marcus Miller, (padre e hijo, creador y monstruo), nos dejan un testimonio esperanzador en forma de sangriento slasher, al que siempre nos podemos agarrar, si en algún momento volvemos a sentir aquella perversa añoranza a las míticas figuras del cine de terror.




Lo mejor: Que nos hace disfrutar durante hora y media de un psicokiller directo y sin concesiones, en el que encontramos casi con toda seguridad, al nuevo icono del cine de terror.
Lo peor: Algunos de los actores secundarios, que no están a la altura de la cinta.
La frase: “Basta de manosear niños, Padre...”
































Habrá que espera...











