
TÃtulo Original: Vinyan
Año: 2008
Nacionalidad: Francia/Bélgica/Reino Unido
Duración: 96 min.
Director: Fabrice Du Welz
Guion: Fabrice Du Welz, Oliver Blackburn y David Greig.
Actores: Borhan Du Welz, Emmanuelle Béart, Julie Dreyfus y Rufus Sewell.
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Paul y Janet Behmer, se encuentran en Bangkok, intentando afrontar la pérdida de su hijo por culpa de un Tsunami. Alentada por el hecho de que el cadáver de su hijo no ha sido recuperado, Janet se aferra a la tenue esperanza de que los piratas hayan secuestrado a su hijo en la confusión posterior a la catástrofe. Buscando a alguien que pueda ejercer de guÃa dentro del submundo marginal de Tailandia, la pareja conocerá al misterioso Sr. Gao, que los llevará hasta Rangog, donde unos mercenarios les suministrarán una barca para explorar las infestadas costas donde moran los piratas. Lentamente, se perderán en una extraña selva repleta de niños, acompañados por sus demonios interiores.


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Nos hallamos ante una obra desgarradora, una historia que nace desde la cara amarga de la vida, contada casi como un relato en primera persona, con la que podemos apreciar un drama que bien pudiera ser real. Fabrice Du Welz, quien ya nos propuso una angustiosa y desagradable historia con 'Calvaire' (2004) relato de violencia en un paraje rural, nos sitúa ahora en Birmania, meses después del tremendo Tsunami que asolo la costa del sureste asiático en Diciembre de 2004, dejando miles de muertos y desaparecidos. Ante semejante drama, la trama propone un resquicio de luz y esperanza para unos padres que perdieron a su hijo en el accidente. En un claro propósito por elaborar la historia desde la figura protectora de una madre por su hijo, la cinta la sitúa al frente de una peligrosa obsesión que la guiará por un camino casi sin sentido.


Los nervios, la desesperación y la impotencia que viven los padres ante tal situación, queda reflejada en diferentes momentos del film. En los primeros minutos, Du Welz, crea una secuencia entre las calles de la ciudad, donde muestra toda la pobreza, las drogas y el sexo que las rodean, reflejando este elemento dramático para poner al espectador en la piel de los protagonistas. Una secuencia estresante que indudablemente te pone en situación. Otro momento que describe muy bien el desespero e impotencia de los padres, es la trampa a la que son sometidos, donde pierden mucho dinero y muchas esperanzas. En ella, son llevados hasta un poblado lejano donde intentan hacer pasar a un niño de la tribu, pintado para la ocasión con la cara blanca, por su hijo.


En un momento de la cinta, está presente debido a la localización de la historia, los ritos y leyendas ancestrales orientales, que en esta ocasión dan nombre a la cinta. Los 'Vinyan' espÃritus de quienes han muerto en terribles circunstancias, que permanecen atrapados entre este mundo y el más allá, son utilizados por Du Welz para añadir el tema fantástico al relato, en una escena que ofrece un poco de paz entre tanto nerviosismo. En ella vemos a los habitantes del lugar, como llevan a cabo un ritual a través de grandes farolillos que lanzan al cielo. Algo a lo que se aferra la madre desesperada, dándole fuerzas y un sentido más espiritual a su búsqueda.


El terror de la cinta comienza a hacerse presente, cuando ya flojean las fuerzas y las esperanzas se pierden en el inquietante y desolador paisaje, en el que comienzan a aparecer en escena los salvajes niños que hemos estado esperando toda la pelÃcula. Primero como fantasmas o visiones que buscan cierta esperanza, más tarde, como guardianes de su territorio, haciendo presencia de poca hospitalidad. La sola presencia entre la maleza de esos chiquillos provoca pavor, lo que constituye unas escenas finales que se fusionan con el drama del metraje, momento en que el drama se hace terror, y el terror se transforma en un su real descanso para una madre destrozada.


Emmanuelle Beart interpreta a la protagonista de la cinta, una 'Madre coraje' que luchará con todas sus fuerzas, contra todo y contra todos. Una interpretación excelente que lleva todo el peso de la historia, a quien Fabrice Du Welz coloca como principal sufridora de la que nace el poder de la pelÃcula. Desesperación, esperanzas, decepciones, y un momento emotivo gritando a los cuatro vientos el nombre de su hijo.


En definitiva, decir que lo esperaba como uno más de los apasionantes survivals de turistas torturados, poco a poco se va intuyendo gracias a la trama y al trato que se le da a la historia, cual es el verdadero camino que sigue la cinta, un camino tortuoso, dramático y terrorÃfico en busca de respuestas...
El momento: Uno de los desagradables momentos que han de vivir los padres en su largo camino, cuando cansados, hambrientos y sin fuerzas, han de soportar las burlas de una familia de indÃgenas dentro de su choza.




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Habrá que espera...


