DOLOROSA GIOIA (2019)

 

SINOPSIS

Carlo, joven compositor de música, perteneciente a una familia adinerada, se encuentra en medio de una crisis emocional. Al trasladarse de casa, recuerda los hechos que le llevaron a su actual estado; el momento en que conoció a María, el primer matrimonio, la obsesión por la música, la infidelidad y las consecuencias que tuvo. Mientras el pasado vuelve en forma de recuerdos, Carlo lucha por recuperar su vida y volver a tener ganas de componer…


 

 

 

 

 

CRÍTICA

Estamos ante una deliciosa obra y una historia muy interesante. Dolorosa Gioia nos introduce en la convulsa vida del compositor del renacimiento Carlo Gesualdo (1566-1613 Venosa, Italia) a través de una representación actualizada a nuestros tiempos. La tormentosa vida del autor italiano, es aquí narrada desde un lapso de tiempo indeterminado, flasbacks, y en el que también juegan un papel importante las pesadillas del protagonista, que brotan por la culpa que nace en él y la constante frustración al no encontrar la inspiración para componer. Cuando Gesualdo, un joven guapo y un músico talentoso se enamora a primera vista de la joven María (su musa), su vida entra en un placentero estado, dónde el amor, la pasión y las notas fluyen ordenadas en la misma partitura. Pero ese estado irá desfigurándose cuando la obsesión del compositor haga que descuide a su amor, derrumbándose por completo cuando entre en escena un tercer personaje que llenará de atracción y deseo a su musa olvidada.

La producción de Aved Producciones junto a Sweet Water Pictures está dirigida por Gonzalo López, guionista, director y productor independiente que firma su segundo largometraje tras estrenar en 2008 “Embrión” remake de la cinta japonesa “The Embryo Hunts in Secret” (Koji Wakamatsu, 1966). Dolorosa Gioia posee la arriesgada característica de no contar con diálogos en sus 78 minutos de metraje, la historia y todo lo que en ella acontece llega al espectador a través de las miradas, los gestos, los susurros, la interpretación y la música, ésta última, una de las principales protagonistas del film. Pero ésta comprometida cualidad de la película (de la que no solo sale airoso el director, sino que se convierte en un elemento narrativo esencial sin que la ausencia de diálogos parezca forzada) unida a la atmósfera que se crea a través de las composiciones de piano, (y a una deliciosa banda sonora compuesta por Marco Chiaperotti) nos permite meternos casi sin querer en la mente (y en el alma) del protagonista, (personaje que vive atormentado, su inspiración no fluye y el amor es perecedero) y acompañarlo tanto en los momentos de frustración como de inspiración, fruto de las dos caras que aquí muestra el amor y la pasión.

Las logradas interpretaciones son básicas para la comprensión del libreto, y el reparto está encabezado por Amiran Winter (Carlo Gesualdo) quien lleva la batuta en todo momento y mantiene los sentimientos del espectador a flor de piel. El papel de María D’Avalos está interpretado por Paula Celieres, la esposa apartada que ha que vivir entre la pasión, el amor confuso del protagonista y Fabrizio Carafa, personaje interpretado por Cristian Monasterio, el tercero en discordia, quien seduce y llena de pasión la soledad de María. El elenco lo completan Pep Tosar (Fabrizio Gesualdo) siempre notable en sus interpretaciones, y unos desconocidos pero eficientes Albert Nualart (Alberto Neri), Ivette Balaguer (mujer de Fabrizio), Carles Garcia (Scipione Stella), Marta Cobo (novia de Scipione) y Fede Terra (Torcuato Tasso).

El trabajo del director, secundado por Gemma Rogés, directora de fotografía, es otro de los apartados a destacar. La cámara se mueve con delicadeza buscando el mejor partido en los enfoques, como los primeros planos de objetos y personajes y algún sugerente plano cenital. También se busca la intención de incrementar la soledad de los personajes y la oscuridad de la trama, con unos escenarios poco recargados y bien trabajados, y ese juego de luces azules y naranjas para determinadas secuencias del film. La cinta deambula con soltura por el drama, el suspense, el thriller psicológico y el terror más puro, culminando en un descenso a los infiernos inevitable y macabro.

Si finalmente repasamos los intensos primeros planos de la película, la sutil pero potente interpretación de la historia, las jocosas secuencias carnales y sus casi hipnóticas melodías que empastan de manera afinada con la pasional y cruel historia de Carlo Gesualdo, podemos observar la delicada maniobra que tanto el director como el compositor junto a todo el equipo técnico e interpretativo han tenido que llevar a cabo para resucitar a tan inquietante personaje, y contarnos el relato de una manera tan particular que nos llega sin fisuras.


 


 

 

FICHA TÉCNICA

Título Original: Dolorosa Gioia (Sweet Pain)
País: España
Año: 2019
Duración: 78 min.
Productora: Sweet Water Pictures, AVED Producciones, Bruise Productions.
Director: Gonzalo López
Guión: Gonzalo López
Reparto: Pep Tosar, Nathalie Legosles, Amiran Winter, Andrea Vega, Manuel Aguilar, Zulema Gonzalez, Paula Celieres, Carles Garcia, Paco Benjumea, Albert Nualart.

 

 


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