Escondete y Tiembla (1988)

argumento

Tres parejas deciden pasar un fin de semana en una casa de campo, pero el avión en el que viajan sufre una avería y deben detenerse en una apartada isla. Allí se refugiaran en una casa propiedad de un viejo matrimonio y sus hijos. La extraña amabilidad y las extrictas normas les harán sospechar de que algo extraño ocurre allí.

Escondete y TiemblaEscondete y Tiembla

 

critica

John Hough, filmaría en 1988 un pequeño clásico de terror rural que hacía claras referencias, como se puede apreciar en el cartel del film, al cuadro «American gothic» de Grant Wood, imagen que se convertiría en todo un icono cultural. El mítico director de películas como «Drácula y las mellizas» o «La mansión del infierno» cuenta de manera acertada y con buen ritmo, una enfermiza y macabra historia, donde los protagonistas, típicos personajes de la América profunda, sumamente religiosos, autoritarios y de conducta aparentemente ejemplar, dan rienda suelta a sus ideologías más extremistas.
Una familia encabezada por el veterano actor Rob Steiger (Terror en Amitville) un padre de familia gruñón, que llevará a ralla a los jóvenes que engañados, disfrutan de la sospechosa amabilidad. La ‘mama’ de la extravagante familia, está interpretada por otra consagrada actriz, Yvonne De Carlo, conocida por su papel de Lily Munster, en la serie televisiva «La familia Monster», quien desempeña un papel tremendamente religioso y protector de sus hijos.
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Pero lo más curioso y novedoso, que es a su vez, un claro icono del film de Hugh, son ‘los niños’ de 40 ó 50 años que completan la familia, que por si solos dan pavor. Unos freaks que son el resultado de la especial educación recibida de sus padres, que adoptan comportamientos infantiles, visten con ropas de colegial y juegan a los columpios o a la comba, usando éstos juegos con un fin más bien retorcido, lejos de la inocencia de un niño. Unos personajes que mueven el ritmo del film y protagonizan las situaciones más interesantes, con escenas que comparten el humor negro y la demencia a partes iguales. La manera en que Hugh enfoca todo lo que rodea al comportamiento de la familia, sus normas, sus juegos, sus locuras, recuerdan mucho a las que Herschell Gordon lewis nos ofreció en 1964 con la excepcional 2000 maniacos.

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La otra cara de la moneda en el film, son los jóvenes que caen a manos de la familia. Unas interpretaciones más bien justitas que quedan aún más en evidencia ante el reparto de los ‘malos’, y es que el carisma en el metraje va sin duda de la mano de éstos personajes.
Este Bodycount de finales de los 80, guarda también un atractivo en la última parte, donde veremos un cambio argumental que sorprende por partida doble, y que hace que permanezcas sentado en la butaca hasta el final.

En definitiva, El film que con buen acierto firmó Hugh, entró a engrosar el gran número de cintas de familias psicópatas que por aquel entonces se realizaban, y que dieron nombre al subgénero dentro del cine de terror llamado ‘American Gothic’.

El momento: La escena del columpio, en que dos de los desquiciados hermanos, entre risas y juegos matan a uno de los chicos.

Escondete y Tiembla

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