Titulo Original: My Name is Bruce
Año: 2007
Nacionalidad: Eua
Duración: 86 min.
Director: Bruce Campbell.
Guion: Mark Verheiden.
Actores: Bruce Campbell, Ted Raimi, Ellen Sandweiss, Danny Hicks, Tim Quill, Michael Kallio, Dani Kelly.
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Un pequeño pueblo es asediado por un grupo de demonios después de que unos adolescenetes desaten una antigua maldición. Los habitantes recurrirán al actor Bruce Campbell y se verá inmerso en una pelÃcula de Serie-B. Pese a sus protestas y su intento de convencer a los habitantes de que tan sólo es un actor, se verá obligado a convertirse en el heroico personaje que suele interpretar y salvar al pueblo.


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A muchos se nos hizo la boca agua al oÃr hablar de este proyecto por primera vez. Una pelÃcula donde el genial Bruce Campbell se dirigÃa y se interpretaba a sà mismo, en una delirante trama, donde un chaval cree que el actor es un auténtico cazamonstruos (se ha visto todas sus pelÃculas y es su fan número 1), y le acaba secuestrando para que acabe con un fantasma chino que ha resucitado en una mina cercana al pueblo. No obstante, se encontrará con un mediocre actor que vive a base de penosos papeles en filmes de serie Z, adicto al alcohol, con un representante que le toma por el pito del sereno y se acuesta con su exmujer, que vive en una cutre caravana y tiene poco de héroe. La pelÃcula prometÃa grandes dosis de mala uva, mucho humor y algunas gotitas de terror, y algo de eso hay, pero bastante poco y deslucido, la verdad. Quizá sea por un guión que podÃa haber aportado mucho más, o por la dirección del tito Campbell, que es monótona y toma demasiado prestado de las primeras obras de su buen amigo Sam Raimi.


Por otro lado, apena un poco que Campbell se burle tanto de las cintas que le han hecho popular en todo el mundo, un icono de la serie B. A lo mejor las respeta más de lo que parece en esta pelÃcula, pero algunos chistes sobre ello se hacen repetitivos y cansinos. Eso sÃ, algunas referencias al bueno de Sam Raimi o a anteriores obras protagonizadas por Ash, logran sacarte una carcajada, pero sólo si las conoces o simpatizas con el actor y director. La sensación final es que estás ante una pelÃcula que podrÃa haberse exprimido más, para sacarle todo el potencial cómico a las situaciones y a los propios personajes, que no dejan de ser una parodia de todo lo que imaginamos sobre el mundo de Hollywood o los pueblos perdidos de la América Profunda.


Como siempre, Bruce Campbell está genial haciendo de sà mismo, o más bien del personaje que ha creado a su alrededor, y sus frases son las mejores. Por ello, se acaban olvidando de la trama que hay alrededor. Y que nadie se engañe, sólo hay un monstruo y un enfrentamiento final con él. Posiblemente, un punto positivo es la conclusión, donde Campbell se atreve con el metacine y con la mofa de los tÃpicos finales del séptimo arte. La historia de terror queda en un segundo plano, reservando todo el protagonismo para el actor fetiche de Raimi.
Cada parte de la pelÃcula está presentada por una canción country que resume la situación, un recurso gracioso, pero mejor aprovechado en otros tÃtulos como 2000 ManÃacos (2000 Maniacs, Herschell Gordon Lewis, 1964).


Como he explicado antes, la realización es casi de telefilme barato. Normal que, debido a ello y al limitado número de espectadores al que va dirigida la pelÃcula, venga a España directamente a las estanterÃas reservadas al DVD, donde le deseamos lo mejor, para una posible secuela de la que ya se habla, en la que el actor se enfrentarÃa en esta ocasión a otro mito: Frankenstein. Por cierto, que el tÃtulo en nuestro paÃs será Posesión Demencial, haciendo alusión al tÃtulo que encumbró a actor y director. Lo de siempre, mera campaña para atraer a despistados.


Es un filme que merece la pena ser visto, pero que decepciona si esperas grandes momentos, risas sin parar o algún susto logrado. Por supuesto, esperamos que Bruce siga deleitándonos con esas obras chuscas que tanto nos agradan y que tanto nos gustan, quizá por su falta de pretensiones, algo que este tÃtulo ha olvidado por completo. Y por favor, que Campbell nos deleite con ese proyecto que tiene entre manos, que serÃa un Los Mercenarios (The Expendables, Sylvester Stallone, 2010), pero con actores especializados en el terror ochentero. Menuda idea genial.







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