Sightseers (2012)

 

 

SINOPSIS

Cuando Tina, una joven apocada que vive con su madre, conoce a Chris, este decide llevarla de viaje en caravana. El viaje idílico da paso a una sarta de salvajadas en la que está destinada a ser la comedia fiera del año.

 

 

CRÍTICA

Conceder una segunda oportunidad siempre es menester, sabia admisión que vinculada a Ben Wheatley cobra especial sentido para todo aquel que le resultó indiferente su ópera prima Down Terrace y se consideró insultado con la laureada Kill list, pues Sightseers se posiciona en un lugar tan lejano a éstas (tanto en género como en discurso narrativo) que tales antecedentes deben permanecer enterrados en el olvido; pudiendo presumir de haber recibido sendas ovaciones en el Festival de Cannes 2012 y el Sitges Film Festival 2012, la candidata a convertirse en la comedia más oscura de la presente temporada es puro cine británico, afirmación que encuentra su explicación en que se mantiene próxima a la crítica social, en que el humor del que hace gala es absolutamente inglés y en que la personalidad del protagonista masculina se sitúa muy próxima a la del elogiado Rowan Atkinson, actor británico que ha encarnado tanto en la pequeña como en la grande pantalla al fabuloso y fascinante Mr.Bean.

Tina (Alice Lowe, pletórica salvo en los momentos de máxima tensión, en los que sobreactúa de manera tediosa) convive con su entrometida y enferma madre (Shirley MacLaine, inconmensurable y protagonista de una de las frases más sutiles y relevantes de la historia, “el misterio es el santuario de la mujer”) de forma monótona, habitualidad que encuentra su máxima discordancia en el recuerdo mutuo del querido y difunto perro que años atrás contribuía a mantener la felicidad en el hogar (en un breve inciso a modo de recordatorio atemporal de lo sucedido el espectador comprobará que la acusación que la madre vierte sobre la hija acerca de su responsabilidad de dicha muerte está fundamentada racionalmente); buscando cierto tranquilidad y desasosiego, Tina decide emprender un viaje a modo de vacaciones ideadas como una odisea erótica con su nuevo compañero sentimental Chris (Steve Oram, mordaz y, definitivamente, sublime).

Alejada de la viciada relación materno-filial y demostrando su enamoramiento, Tina se muestra cómplice del extraño comportamiento de Chris que, lejos de mostrarse dubitativo, decide ejercer de justiciero improvisado y defender la integridad natural de todo aquel que ose perpetrarla negativamente con sus actos (algo contradictorio, pues posteriormente es él quien no decide respetar dicha naturaleza posicionándose contrario a cambiar de pensamiento) tratando de alcanzar su sueño de ser temido y respetado; de este modo, la caravana que les sirve de vehículo transportador se convertirá también en su refugio más íntimo, en el que consumarán su amor en numerosas ocasiones y barajarán diversas alternativas punitivas (además de las que vayan adoptando premeditadamente a lo largo de su aventura) en aras de alcanzar sus respectivas plenitudes pasionales y libertades individuales, algo distantes pero perfectamente compaginables, atribuyéndose méritos que no les corresponden y logros conseguidos por terceros (concretamente, las cuantiosas víctimas ejecutadas por ambos) mientras visitan museos de la más diversa índole histórica.

Ofreciendo un buen número de secuencias que permanecerán en la memoria del buen apreciador durante mucho tiempo (tal vez la más impactante sea el desenlace, elegante, nada previsible e inolvidable) y un sinfín de alternativas ideológicas (la teoría del asesinato ecológico basada en el hecho de que matar a alguien supone impedir que éste vuelva a conducir y por ende evitar las contaminantes emisiones de dióxido de carbono que su vehículo produciría resulta sublime a la par que delirante), así como un guión trascendentemente lineal en el que no escasean las sorpresas, el filme se convierte en todo un referente humorístico merced a su elegante guión y su minimalista puesta escena que, sin precisar de grandes derroches económicos (en cualquier otra producción muchas escenas hubieran sido presentadas de manera más contundente peor también más costosa), alcanza un nivel extraordinario.

La propuesta va dirigida al más amplio abanico de consumidores, siendo especialmente aconsejable para los considerados subjetivamente antisociales y, sobretodo, para aquellos ávidos de permanecer con una sonrisa dibujada durante hora y media mientras la sangre inunda cada resquicio de la pantalla (no por cuantiosa si no por numerosa); en cualquier caso, Sightseers es una de esas pocas propuestas que se antoja imperdible para todo aquel que pueda disfrutar de su visionado, pues de buen seguro no le defraudará y comenzará a analizar la problemática ecológica desde una vertiente más intensa y respetuosa (el absurda aunque contundente mensaje contextual de la cinta se encargará de ello, no cabe la menor duda).

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FICHA TÉCNICA

Título original: Sightseers
País: UK
Año: 2012
Duración: 88 min.
Productora: Big Talk Productions, StudioCanal, Film4
Director: Ben Wheatley
Guión: Steve Oram, Alice Lowe, Amy Jump
Reparto: Alice Lowe, Eileen Davies, Steve Oram, Roger Michael, Tony Way, Seamus O’Neill, Monica Dolan, Jonathan Aris, Aymen Hamdouchi, Tom Meetan, Kali Peacock, Kenneth Hadley, Stephanie Jacob, Christine Talbot, Richard Lumsden.

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