Solo contra todos (1998)

argumento

Un hombre de clase media y unos 50 años de edad acaba de salir de prisión. Deseando iniciar una nueva vida intenta encontrar trabajo como carnicero o charcutero, pero la tarea resulta imposible. Intentará convencer a su mujer, que dispone de algo de dinero, para poner un negocio propio, una carnicería, y ganarse la vida decentemente, pero el intento también se verá frustrado. El hombre tomará una drástica decisión, aferrándose desesperadamente a lo único que ha amado en la vida.

 Solo contra todos

critica

El primer film dirigido por Gaspar Noé es un contundente drama, profundamente nihilista, en el que el espectador es literalmente arrastrado durante 90 minutos al interior del vacío existencial que inunda la mente de “El Carnicero” (Philippe Nahon), un hombre de unos 50 años, verdaderamente desagradable y angustiado, que forma parte de la clase media-baja francesa de principios de los años 80 y que, tras salir de prisión, intenta empezar una nueva vida; pero las cosas resultan no ser tan fáciles como debieran.

Solo contra todos

El director emplea toda una serie de elementos formales, bastante controlados pese a las apariencias, para expresar el caos interno que tiene lugar en el interior de la mente de su peculiar personaje. Por un lado, “Solo contra todos” hace gala de una narrativa abrupta y entrecortada, lograda a base de secuencias breves, concisas y que concluyen bruscamente, a tono con la mentalidad de “El Carnicero”. Dos son los elementos visuales que contribuyen a generar un constante estado de crispación nerviosa en la película: por un lado, los veloces aunque fugaces movimientos de cámara que se abalanzan sobre el personaje protagonista (o otros personajes) en muchos momentos del film, algunos de ellos verdaderamente interesantes, y que señalan con contundencia momentos del drama que resultan como puñetazos (o encontronazos con la dura realidad) para el protagonista; ej: el plano que muestra, desde el exterior, la garita en la que “El Carnicero” desarrollará un trabajo de conserje, para, al instante, penetrar la cámara con violencia en su interior, cuando el personaje ya ha empezado a desempeñar tal labor y está sentado frente a una mesa: el efecto, aparte de visualmente agresivo, funciona como elipsis narrativa, pues dos semanas han transcurrido entre los dos planos, como la voz en off del personaje se encarga de informarnos; o otro momento en el que la cámara se abalanza sobre el cadáver de una anciana, a la que el protagonista y una enfermera han prestado una ayuda más bien torpe: un contundente primer plano del cuerpo sin vida lleva al personaje a soltar (más bien vomitar) al espectador toda una ruda reflexión sobre el vacío de la vida y lo poco trascendente que resulta, en el fondo, la muerte de un (cualquier) ser humano.

Solo contra todosSolo contra todos

Apoyando a los acelerados movimientos de cámara (que apenas dejan entrever visualmente nada más allá del encuadre inicial y final de esos planos), y en relación a la narrativa entrecortada que interesa a Noé, aparece el recurso de los insertos en negro que cercenan bruscamente la narración en determinados momentos de la película. Ambos “efectos” visuales van acompañados por unos sonidos, parecidos a balazos o latigazos, que no hacen más que sugerir la presencia de una violencia agazapada que pugna por estallar en cualquier momento.

Por si todos estos elementos no lograran, por si solos, dotar a la película de una auténtica antipatía narrativa, Noé emplea otro recurso más abrasivo todavía que, empleado constantemente a lo largo del metraje del film, genera una verdadera atmósfera obsesiva; se trata de una locuaz y muy expansiva vozen off, apabullante, áspera, que indaga en los turbulentos pensamientos que pasan por la cabeza de el “El Carnicero”, un tipo que, paradójica e irónicamente, carece del don de la conversación en sociedad: es un hombre de muy pocas y frecuentemente desagradables palabras.

Solo contra todosSolo contra todos

Así mismo, el empleo de la voz en off dota al relato de una rotunda subjetividad narrativa: todo lo que el espectador contempla está “filtrado” por la peculiar y feroz mirada (pero sobre todo pensamiento) del protagonista del film. Algo hereda “Solo contra todos” de una película clave de los años 70, “Taxi Driver”, que también “transportaba” al espectador al interior de la mente de un personaje no menos perturbado (y afectado por su entorno) que “El Carnicero”, el mítico Travis Bickle, interpretado memorablemente por Robert De Niro. Lo más desagradable de acompañar a estos dos personajes en sus respectivas trayectorias es que de su suciedad moral se desprenden verdades como puños, relativas a los trapos sucios de una sociedad enferma y en estado casi cataléptico.

En el apartado formal, y pese a todo lo dicho, “Solo contra todos”es una obra más elegante y sobria que las películas de Noé que la siguen, “Irreversible” y “Enter the void”, ambas mucho más rompedoras e iconoclastas en su empleo del lenguaje visual.

La cámara en “Solo contra todos” muestra tendencia al estatismo (a diferencia de los otros films mencionados, que se decantan por una constante cámara en mano o por movimientos de cámara inacabables), y Noé compone unas imágenes muy cuidadas que aprovechan convincentemente el formato 2:35, con composiciones de imagen que frecuentemente cruzan en diagonal los encuadres, aprovechando la horizontalidad visual que proporcionan los espacios en los que tiene lugar la acción, ytambién la perspectiva y profundidad de campo que facilitan el uso de las lentes angulares.

Solo contra todosSolo contra todos

Tanto es así, que Noé renuncia en muchos momentos a acompañar a su personaje con panorámicas y travellings en sus frecuentes paseos por las calles de París: el director está más interesado en mostrarlo, mediante encuadres estáticos, cruzando determinados espacios, que sitúan a “El Carnicero” en relación a un contexto visual que habla por sí solo, pero que, además, prácticamente expresan que el personaje es producto directo de esos espacios.

El tono narrativo tan vehemente de “Solo contra todos”no impide, pese a todo, que un humor muy sarcástico (o decididamente negro) se cuele por las rendijas de la película con cierta asiduidad; ej: La entrevista de trabajo que mantiene el protagonista con el jefe de una charcutería, en la que este le pide repetidas veces a aquel que intente formar una agradable sonrisa en su rostro, con la finalidad de valorar su trato sociable y simpático con los compradores; el tipo, que mastica chulescamente una goma de mascar, sólo obtiene como respuesta el silencio y la perpetua cara de cabreo que lleva fijada en el rostro “El Carnicero”.

Solo contra todosSolo contra todos

La fotografía del film recurre en todo momento a una iluminación amarillenta, ambarina, que aparte de lograr trasladar al espectador en el tiempo (los primeros años 80), recalca el carácter enfermizo, agobiante, casi hepatítico, que se apodera del relato en todo momento y que no da tregua alguna al espectador.

Por último, para finalizar este análisis optaremos por el “método irreversible de Noé”, es decir, recuperaremos al final el diálogo (casi monólogo) de la secuencia inicial del film, que tiene lugar justamente después de un prólogo bastante curioso, que ofrece un aperitivo de lo que el espectador hallará cuando se encuentre atrapado en las sucias entrañas del mismo.

DIÁLOGO INICIAL DE “SOLO CONTRA TODOS”

SOBRE NEGRO APARECE UN RÓTULO CON LA PALABRA “MORAL”

-¿Sabes lo que es la moral? (Hombre 1)

-Ya te lo digo yo…(Hombre 1)

-La moral es para los que la controlan…los ricos (Hombre 1)

-Y, ¿Sabes quién tiene siempre la razón? (Hombre 1)

-Los ricos (Hombre 1)

-y los pobres trincan (Hombre 1)

SOBRE NEGRO APARECE UN RÓTULO CON LA PALABRA “JUSTICÍA”

¿Quieres ver mi moral? (Hombre 1)

-Vale (Hombre 2)

-¿Sí? (Hombre 1)

-¿Luego no te arrepentirás, no? (Hombre 1)

-No sé…(Hombre 2)

-Creo que te vas a asustar (Hombre 1)

-Ahí tienes (enseñándole una pistola). La moral es esto (Hombre 1)

-¿Sabes por qué me paseo con esto? (Hombre 1)

-Por que el que me traiga moral con uniforme…ya no podrá… ¿vale? tener su puta justicia detrás (Hombre 1)

-Y yo. Ya para mí, ésta es mí justicia. (Hombre 1)

-Da igual que te equivoques…o que tengas razón. Da igual, tio. (Hombre 1)

APARECE UN RÓTULO CON LA FRASE: “El drama de un excarnicero debatiéndose solo en las entrañas de su país”

Solo contra todosSolo contra todos

Los rótulos, y la forma de emplearlos, no pueden más que recordar al uso que de este recurso ha hecho el gran Jean-Luc Godard, algo que demuestra que, pese a ser un cine personal y creativo, el cine de Noé no desdeña las referencias a otros directores, llámense estos Scorsese o Godard, cineastas que también “vomitan” sobre el espectador todo lo negativo y trágico de la sociedad en la que vivimos.

Esta secuencia contiene, de forma comprimida, la esencia filosófica de la película,y establece un vínculo formal con “Irreversible”, para la que Noé también creaba una secuencia inicial, aislada narrativamente de las siguientes, con una finalidad similar.

En todo caso, la secuencia inicial de “Solo contra todos” resulta, por planificación, diálogos y montaje, bastante más interesante que la de “Irreversible”, que resultaba excesivamente pedante tanto en lo visual como en lo verbal.

Solo contra todosSolo contra todos

trailer

Imagen de previsualización de YouTube

Deja un comentario

  • Empresa colaboradora de Cialis generico de farmacia online de españa.
  • Los usuarios con sus testimonios aseguran que el precio cialis es mas barato en farmacias online