
TÃtulo Original: Videodrome
Año: 1983
Nacionalidad: EUA
Duración: 87 min.
Director: David Cronenberg.
Guión: David Cronenberg.
Actores: James Woods, Deborah Harry, Sonja Smits, Peter Dvorsky, Lesley Carson, Jack Creley.
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Max Renn es el encargado de conseguir emisiones, eminentemente de carácter sexual, para un canal de Tv que emite en onda pirata. Su colega en el trabajo dará casualmente con la emisión de un programa llamado "Videodrome", que aúna sexo y violencia de forma novedosa, y Renn se obsesionará con el mismo, que poco a poco le absorberá deformando considerablemente su capacidad sensorial.


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Desde el año de su realización, 1983, pocas pelÃculas han apuntalado tan contundentemente una nueva perspectiva del género fantástico como "Videodrome". En menos de 90 minutos, David Cronenberg expone una dura y muy surreal mirada sobre el mundo tecnológico que nos rodea; una mirada con capacidad visionaria, que actualmente pocos directores, dentro o fuera del género, pueden igualar.
Cronenberg apuesta por una progresiva fusión de la carne con la tecnologÃa: "Existenz", "El Almuerzo Desnudo" o "Crash", entre otras obras del realizador, reinciden en esta temática aportando nuevas perspectivas sobre la misma.
La pretendida dureza y amplitud de miras de algunos directores con Ãnfulas realistas poco pueden hacer contra "Videodrome", que 25 años después de su realización se mantiene vigente, y a la altura de la auténtica realidad que nos rodea. Al nivel de grandes clásicos de los años 80, como "Blade Runner", "Blue Velvet", "Sacrificio"(Offret, 1986), de Andrei Tarkovsky o "Something Wicked This Way Comes" (Ãdem,1983), de Jack Clayton. La pelÃcula de Cronenberg proporciona entretenimiento (enfermizo, eso sÃ) y abundantes reflexiones, nada fáciles ni banales, sobre la realidad que nos rodea.


Cronenberg asimila el concepto de "la nueva carne" a una especie de nueva religión, una música electrónica que suena en momentos muy puntuales de la pelÃcula asemeja su sonoridad a la caracterÃstica música de órgano propia de una iglesia. Del mismo modo, el creador fÃsico de "Videodrome", Brian O'Blivion, hace sus apariciones en público de forma no fÃsica, siempre a través del marco que proporciona una pantalla de televisor, ya que de alguna manera busca parecerse a un nuevo Dios (ser omnisciente), que se proyecta a través de los rayos catódicos. Una nueva religión necesita de una nueva mirada, y en ese sentido la pelÃcula de Cronenenberg, un año posterior a "Blade Runner", la obra maestra de Ridley Scott, traza algunos interesantes paralelismos y mantiene puntos de contacto narrativo con la pelÃcula que tiene a Rick Deckard de protagonista. La mirada, los ojos, la percepción de las cosas, se erigen en las dos pelÃculas en parte muy importante del discurso formal y narrativo.


En ambas pelÃculas tienen gran importancia dramática sendos personajes que se autoerigen en dioses: en el que caso que nos ocupa, O'Blivion, un personaje que se adueña de la capacidad sensitiva de las personas que caen en su secta; en el de "Blade Runner", Tyrell, el creador de vida sintética denominada Nexus 6. Si de forma simbólica la Tyrell Corporation de "Blade Runner" era liderada por un gran miope (las sorprendentes gafas del personaje asà lo definÃan), incapaz de comprender el sufrimiento de los seres que habÃa creado, en "Videodrome", O'Blivion no sólo se manifiesta a través de las ondas catódicas (epicentro de la mirada del ser humano en la época que nos ha tocado vivir), sino que además tiene un siervo apellidado Convex (la palabra es importante ya que alude a la convexidad de los cristales de las gafas, y es en el interior de una óptica donde el protagonista y este personaje entrarán en contacto), que será el encargado de proporcionar la primera vivencia directamente virtual de Max Renn.


El propio desarrollo narrativo de "Videodrome" es tan radical y nihilista, que el final de la pelÃcula es el único que verdaderamente podÃa encajar en el discurso de Cronenberg: el programa videodrome proporciona una confusión tan absoluta entre realidad y ficción, en las mentes de sus seguidores, que el protagonista llegará a su autodestrucción: ¿mental? ¿real? ¿ambas cosas?, visualizándolo Cronenberg de forma verdaderamente salvaje. Lo posible y lo imposible andan cogidos de la mano, y, a partir de determinado momento de la pelÃcula, tan entrelazados, que es imposible diferenciar lo uno de lo otro. Cronenberg no juega la baza de los giros de guión a lo Shyamalan o Fincher, sino que su propuesta es mucho más dura y no busca sorprender narrativamente al espectador, más bien angustiarlo. ¿Que dirÃa Buñuel si levantara la cabeza? Seguro que la imaginación del cineasta de Calanda nunca alcanzó un grado tan radical de demencia, y su cine, lleno de momentos surreales, nunca fue tan perverso. Cronenberg, con pelÃculas como "Videodrome", "The Fly", "Dead Ringers" o "Crash", llevó tan lejos algunos de los temas que vertebran su cine, que, tras ellas, el cambio a narraciones oscuras, pero pertenecientes al thriller, como "A History of Violence" o "Eastern Promises", revela un cierto grado de lógica.
Para los que no lo hayan hecho ya, animarles desde aquà a ver "Videodrome", la gran pelÃcula de Cronenberg.









































Habrá que espera...





http://www.cinetube24.com/2010/03/videodrome-1983-online-divx.html
Saludos!!
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