Pintado a Sangre , por Mansi
Hacía unos meses que su nombre era conocido dentro de los círculos artísticos de la gran ciudad y aunque él nunca había buscado la fama, la reciente prohibición de sus obras en recintos públicos le había catapultado hacía ella. Luc era un chico de pueblo tímido e introvertido y en el arte había encontrado un vehículo para comunicarse con sus semejantes.
Sus obras no eran convencionales ni seguían patrón alguno pero todas ellas tenían un rasgo común, la utilización de la sangre como materia prima. No sólo pintaba cuadros, también creaba esculturas y formas imposibles a base de órganos y vísceras de todo tipo de animales. Artistas y científicos ya habían mostrado anteriormente trabajos de características similares incluso llegando a utilizar tejidos humanos, pero las creaciones de Luc sorprendían y escandalizaban por la forma en que éstas eran expuestas.
Luc había pasado su infancia y juventud aislado en una granja situada en medio de la nada, rodeado por todo tipo de animales domésticos y estaba acostumbrado a verlos nacer y morir, pero una experiencia le había marcado irreversiblemente. Estaba a punto de cumplir ocho años cuando sorprendió a su padre golpeando con una violencia descomunal un saco contra la pared, se escondió y cuando su padre cesó, le siguió a un descampado donde observó como del saco salían uno tras otro hasta siete cachorros de perro que se iban amontonando. Su padre se dirigió hacía él y le razonó que este tipo de matanzas eran un acto habitual en ambientes rurales ya que no se podía permitir el crecimiento exponencial de este tipo de animales no productivos, pero eso no le importaba a Luc que se había quedado maravillado por la intensidad del momento y había fijado sus ojos en la montaña de piel huesos y órganos todo ello cubierto por una espeso manto de sangre caliente que brotaba de los pequeños cuerpos y que él encontraba de una belleza sublime.
Luc normalmente compraba y mataba con sus propias manos los animales que luego utilizaba para sus exposiciones que por lo general no duraban más de un día ya que en ellas quería mostrar cuerpos que aunque ya no tenían vida parecieran tenerla, quería transmitir de alguna manera las sensaciones que él había tenido en su experiencia infantil. Pero en el último mes un abanico muy amplio de la sociedad se había posicionado en contra de sus obras, desde grupos conservadores hasta ecologistas, motivo por el cual el gobierno se había visto obligado a prohibir sus creaciones. Este hecho había enojado a Luc que como reacción había anunciado una próxima exposición titulada “El Klown Asesino”.
Los primeros en contemplar la última obra de Luc fueron unos vecinos de la zona que alertados por el fuerte estallido acudieron a la nave abandonada. El espectáculo era dantesco, miles de jirones humanos manchaban paredes, techos y suelo, y en medio de la carnicería se podía ver la cara de Luc pintada de payaso. |