Erzsebet Bathory (1560-1614)

Erzsebet Bathory

Nombre:
Erzsebet Bathory
Conocida como: «Elizabeth Bathory»
Víctimas: 610 aprox.
Nacida en: Hungria 1560
Condenada a: Vivir emparedada en su castillo

Nacida en 1560, en Hungría e hija de padres aristócratas y un tío Rey de Polonia, entre otros príncipes de Transilvania. Eran descendientes directos de los Hunos pero a mediados del s. XIII, abandonaron sus costumbres tribales y adoptaron el apellido Bathory. Más tarde, por allá el s. XVII, su poder e influencia irían desapareciendo.

Por estas épocas, casi todas las familias nobles europeas, se casaban entre sí y esto hacía que apareciesen diversos grados de enfermedades mentales, los Bathory no eran menos y sin ningún tipo de duda, Erszebet Bathory padecía algún tipo de psicosis mental.

En la familia Bathory era costumbre la práctica del esoterismo y la magia negra, la propia Erzsebet fue aleccionada en la práctica de brujería y otras artes prohibidas, por su nodriza.

Erzsebet BathoryErzsebet Bathory

A sus 15 años de edad, el conde Ferencz Nadasdy, o “El héroe negro” como lo llamaban por sus victorias en los campos de batalla, contrae matrimonio con Erzserbet y se mudan a Csejthe, un castillo de los Cárpatos. Este castillo era un lugar muy alejado de cualquier ciudad, por lo tanto la condesa no tenía ninguna posibilidad de diversión aristócrata típica de la época. Por los alrededores del castillo, era la zona de más conflicto del momento y el conde Nadasdy pasaba largos períodos de tiempo en estas batallas, dejando sola a la joven condesa, la cual era muy hermosa pero muy aburrida, por su soledad, por lo que cada vez se pasaba más tiempo dedicándose al esoterismo, a la brujería y rodeándose de todo tipo de personajes, hechiceros y charlatanes.

Erzsebet BathoryErzsebet Bathory

A partir de todos estos encuentros con estas gentes y la, cada vez más, inmersión en los temas de brujería, Erzsebet comenzó a manifestar unos extraños dolores de cabeza, los cuales ella creía que se le pasaban si mordía a sus doncellas, así que las pobres muchachas tenían que sufrir sus mordiscos cada vez que se le aparentaba que tenía jaqueca.
Pero no solo sus doncellas sufrían sus perversidades, también las costureras, a las que pinchaba con agujas y las miraba como iban sangrando, y otras veces, se divertía viendo como las hormigas agredían los cuerpos desnudos y untados en miel de otras sirvientas.

La condesa Bathory tuvo 4 hijos pero detestaba los embarazos por sentirse vieja y fea ya que no deseaba perder su belleza y juventud. Cierto día, su nodriza le aconsejó que se diera baños de sangre humana ya que así conservaría eternamente la juventud. La condesa puso en práctica esta solución con una de sus doncellas, la cual un día peinando a su Señora, esta la abofeteó hasta hacerla sangrar y una gota de su sangre le cayó en la mano, fue entonces cuando la condesa creyó verse la piel más blanca y tersa, como le había dicho su nodriza. Así que ordenó que le cortaran las venas a la joven y que llenaran con su sangre la bañera, que se iba a dar un baño.
A partir de este día, los baños de sangre eran continuos, eran una obsesión para la condesa.

En 1604, el conde Nadasdy fallece, dejando a la condesa libre y dueña de todos sus bienes. Entonces Erzsebet se rodeó de un grupo de brujas y un enano, con los cuales practicaba todos sus sádicos gustos y a la vez, le traían a jóvenes guapas y saludables para ser sometidas a todo tipo de torturas: azotes hasta la muerte, quemaduras en los pechos, pies y genitales con hierros ardiendo, mojar a las jóvenes con agua helada y dejarlas a la intemperie en invierno, pero la tortura que más le gustaba a la condesa era una estructura hueca con pinchos en su interior que permitía atrapar a las jóvenes en su interior y desangrarlas con los pinchazos. A la mayoría de las jóvenes les cosía la boca para que no se oyeran sus gritos.

Erzsebet Bathory

La condesa tenía un carruaje negro con su emblema, y éste recorría los Cárpatos todas las noches en busca de nuevas víctimas prometiéndoles trabajo en el castillo. Una vez allí, eran llevadas a las habitaciones de la condesa, en donde les cortaban las venas y llenaban la bañera para que la condesa tomara sus baños rejuvenecedores. Luego hacía que sus doncellas lamieran la sangre de su cuerpo para evitar el contacto con las toallas.
Las jóvenes más saludables las encerraba en los sótanos y su sangre era drenada poco a poco para que la condesa bebiera. Estas jóvenes vivían en condiciones infrahumana y muchas veces se comían los cadáveres de sus compañeras muertas.

Fueron once los años en que la condesa vivió cometiendo estos atroces asesinatos y disfrutando de ellos. Todos los cadáveres eran enterrados a las afueras del castillo pero guardaba huesos para que sus hechiceros y brujos los usaran en experimentos de alquimia, práctica que también entusiasmaba a Bathory.

Erzsebet  BathoryErzsebet  Bathory

Al final las sospechas recayeron sobre el castillo, habían campesinos aterrados que no dejaban salir a sus hijas, y otros que habían sido testigos de gritos provenientes de las torres del castillo. Pero la condesa era una mujer de la alta nobleza y en aquella época significaba que era intocable, por eso no podían hacer nada. Pero cierto día, unos lobos de la zona, desenterraron huesos humanos cerca del castillo. Eran los cuerpos de cuatro jóvenes desaparecidas. A partir de aquí la justicia empezó a investigar.

Entre 1610 y 1613, el rey Matías y su corte, se presentaron en el castillo de manera imprevista. Nada más entrar encontraron a una joven pálida y desangrada, pero con vida, aunque junto a ella, otra desgraciada muerta a causa de las torturas y con signos de sangrado.
En los aposentos encontraron numerosos aparejos de tortura y una libreta en la que la condesa había anotado los nombres de 610 víctimas.

En los calabozos, aún habían mujeres con vida pero desangradas casi hasta la muerte.
El rey y su séquito recorrieron todo el castillo hasta llegar en dónde se encontraba la condesa junto con unos brujos haciendo un ritual sangriento. Inmediatamente fueron detenidos y llevados ante la justicia.

Los cómplices de Batory fueron quemados en la hoguera y el enano fue decapitado. A la condesa se le perdonó la vida, ya que era de la aristocracia, pero se la condenó a ser emparedada en su castillo, simplemente con una ranura por donde le daban agua y comida.

El 21 de agosto de 1614, Erzsebet Batory muere con 54 años y tras haber pasado sus últimos 4 años sepultada en vida.

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