“GASPAR NOÉ: UN CINEASTA NIHILISTA”
Gaspar Noé
Por Oscar Navales
Dedicamos un estudio a los tres largometrajes dirigidos hasta el momento por el director francés Gaspar Noé. Odiado por muchos, y amado sólo por unos pocos, el cine de este polémico creador se caracteriza por la virulencia de los contenidos argumentales que centran su interés, pero también por  asumir riesgos formales (en la estructura narrativa de sus relatos, en la planificación y su forma de ajustarla  al contenido, en la búsqueda continua de elementos visuales que permitan dotar a sus películas de una verdadera ferocidad dramática, etc.) como pocos cineastas actuales.

Su primera obra, “Solo contra todos”, dirigida en 1998, narra el drama de un excarnicero en el París de 1980, una ciudad aquejada de un alto nivel de paro laboral y una constante presencia de actitudes racistas y violentas. Noé adopta, para el relato, un punto de vista narrativo cercano a la subjetividad, al emplear una voz en off constante que refleja el flujo mental de pensamientos de su protagonista, pero mantiene las distancias con el personaje al utilizar una planificación más objetiva, aunque perpetuamente adherida al mismo.

Para su  segunda película, la harto conocida y polémica  Irreversible”, filmada en 2002, el cineasta envuelve una historia muy sencilla con unos ropajes visuales inusuales y muy vistosos, siendo el aspecto narrativo más llamativo que el relato está contado al revés, es decir, la película empieza por su conclusión dramática, y poco a poco, avanza hacia su principio.

La violencia, y una filosofía existencial netamente nihilista, vuelven a hacer acto de presencia, y de nuevo (como ya ocurría en “Solo contra todos”) el espectador no obtiene asidero emocional alguno al que aferrarse: los personajes actúan de forma primaria, violenta o vengativa, y la existencia para estar condenada al más puro vacío existencial, llámese este violación, suicidio o asesinato.

La última película, hasta la fecha, de Gaspar Noé, Enter the void”, lleva la experimentación narrativa y visual hasta límites, quizás, algo exagerados y ombliguistas, pero también es verdad que ese mismo arrojo (o arrogancia) artístico llevan al realizador a lograr una película mas estimulante que la mayoría de las que se estrenan en la actualidad.

“Enter the void” es, en cierto modo, la suma de algunos elementos formales que hacían acto de presencia en los dos anteriores largometrajes del cineasta, por que en ella se adoptará definitivamente la subjetividad narrativa absoluta (algo sólo parcial en “Solo contra todos”) y también una manera de afrontar la puesta en escena, y los juegos de iluminación de cada una de las secuencias, que recuerda con obviedad a la empleada en “Irreversible”.

Pasen y vean, y decidan por ustedes mismos si el cine de este “enfant terrible” les parece atractivo…o todo lo contrario. Y recuerden una máxima de Noé, que es la esencia de todo su cine: “El tiempo lo destruye todo”.

Solo Contra TodosIrreversibleEnter The Void