Predator. El Demonio Cazador de Hombres

“Cuando yo era pequeña encontramos un hombre, estaba despedazado… las viejas del pueblo se santiguaron y murmuraron cosas raras… el diablo cazador de hombres… sólo los años en que hace mucho calor… y este año es uno de ellos… el caza trofeos de hombres le llaman…” Han pasado ya 25 años pero la crudeza y el salvajismo de la pesadilla a la que sometió John Mctiernan a un grupo de soldados todavía se mantienen fresca en nuestras retinas.

Muchos son los que piensa que sin el “Aliens: El regreso” de James Cameron nunca hubiera existido “Depredador” pero lo cierto es que tras el estreno de “Rocky IV”, comenzaron las mofas en los corrillos Hollywoodienses. Se bromeaba con el hecho de que una vez enfrentado a los comunistas ya solo le quedaba enfrentarse a un extraterrestre en la quinta entrega. Puede parecer absurdo pero los guionistas Jim y John Thomas no se lo tomaron a guasa y decidieron desarrollar un guión basado en ello al que titularon “Hunter” (cazador). Los nacimientos, idas y venidas de los guiones en Hollywood son de lo más rocambolesco. un buen ejemplo de ello es como a partir de la novela “Nothing Last forever” se escribió una historia que querían que fuera usada para una secuela de  “Comando” pero como Arnold Schwarzenegger se negó a interpretar de nuevo al personaje, el guión acabo en las manos de John Mctiernan que acabo convirtiéndolo en el gran clásico “Die Hard”.

20th Century Fox compró el guión  de “Hunter” en 1985, poniendo al cargo de la producción a Joel Silver reconocido por convertir en éxito películas a priori menores. Entre él y Lawerence Gordon confiaron la dirección del proyecto a John Mctiernan, que hasta la fecha solo había realizado el film “Nómadas” (1986), opera prima dirigida y escrita por el propio Mctiernan. Película en la que Brosnan se enfrenta a unos espíritus demoníacos. Una obra meramente anecdótica sin ninguna transcendencia con el paso de los años y que posiblemente sea lo peor en su extensa filmografía.

A estas alturas  es de sobra conocido por todos el argumento de “Depredador”, una idea realmente muy sencilla y sin complicaciones. “Un comando de soldados, liderados por el Major Alan Dutch (Arnold Schwarzenneger)  es enviado por la CIA a Guatemala en una misión de rescate. Pero una vez allí nada sera lo que parecía. La jungla se convierte en un infierno y los soldados serán cazados uno a uno por algo que no es de este mundo…” .  Algunos la consideran un  homenaje a “Llegaron sin avisar” de Greydon Clark, en la que un extraterrestre va dando caza a un grupo de jóvenes que ha ido a pasar el fin de semana a una cabaña en el bosque. Precisamente el actor Kevin Peter Hall encarna al extraterrestre en las dos películas.

En lo que a priori puede parecer un producto al servicio de la estrella Austriaca, se encontraba en un gran momento tras los exitosos estrenos de “Conan, el bárbaro” y “Terminator”, acabó convirtiéndose en una genialidad que mezclaba la acción y el terror de una manera magistral. En su primer fin de semana de estreno la película ya se colocó en el numero uno de la taquilla, siendo todo un éxito a nivel mundial. Pero aunque ahora mismo nos pueda sorprender, lo cierto es que las críticas en su momento hacia el filme de la Fox fueron bastante negativas. La acusaron de aburrida y carente de originalidad. Pero como bien sabemos el paso del tiempo acaba poniendo a cada uno en su sitio, y si no que le pregunten a Ridley Scott sobre “Blade Runner”. El tiempo cura las heridas y con los años este film tan duramente vapuleado  por la prensa especializada en su momento ha sido nombrado como una de las quince mejores películas de acción de todos los tiempos, adquiriendo de paso la denominación de película de culto. Lo que ningún critico se atrevió a cuestionar fue la excelente puesta en escena  y  es que uno de los mayores aciertos por parte de Mctiernan fue darle vida propia a la jungla, haciéndola participe del horror que han de vivir los soldados y de la vuelta al instinto más primitivo y salvaje por parte de Alan Dutch, convirtiéndose en el cazador para así poder hacer frente al mismísimo diablo. Inolvidable es la secuencia en la que Dutch utiliza el barro como camuflaje, acorralando al Depredador, haciéndole sentir vulnerable, obligándole a un enfrentamiento cuerpo a cuerpo entre dos razas en las que aflora en su máximo esplendor el instinto por la supervivencia, con la naturaleza como espectador de lujo de ese final brutal, intenso y melancólico, en el que Dutch emerge entre la devastación y las cenizas como el único hombre vivo.

El Depredador o Predator es una bestia surgida del averno, capaz de mimetizarse con el medio que le rodea convirtiéndose así en invisible para sus presas y disfrutar de su pasión, la caza. Cazador insaciable que viaja por la galaxia en busca de diferentes especies dignas de enfrentarse a sus habilidades y que le supongan un verdadero reto, su lugar predilecto es la tierra.

El padre de la criatura como de otras tantas es el gran Stan Winston. Creador y supervisor de efectos, artista de maquillaje, especialista en diseño animatrónico e incluso director de cine, debutó en 1989 con la película “Pumpinkhead”, con la que gano un premio a mejor director novel. Reconocidos son sus trabajos en “Terminator”, “Terminator 2”,  “Aliens”, o “Parque Jurásico”  por mencionar algunos.. Este mago del cine murió a los 68 años de edad, a pesar  de que la “Stan Winston School” continua con su legado, el mundo del cine no volverá a ser lo mismo sin él, nos dejo huérfanos de su ingenio…

Como era de esperar con el éxito cosechado, en 1990 llegó la secuela, ”Depredador 2”. Esta vez con Hopkins en vez de Mctiernan y con Dany Glover  como el Teniente Harrigan en el lugar de Arnie. Sin ser el éxito de la primera entrega tuvo una considerable aceptación en la taquilla e igualmente vapuleada por la crítica profesional, catalogada como “aburrida y poco innovadora”, os suena?. A día de hoy todavía no tiene el reconocimiento que se merece esta más que digna segunda entrega, infravalorada a todas luces. Ambientada en 1997, cambiamos a la calurosa jungla de asfalto de “Los Ángeles”. Convertida en un campo de batalla entre la policía y las distintas bandas de narcotraficantes y al borde del “Estado de sitio”. ¿Qué más puede pedir nuestro viejo conocido para practicar su deporte favorito?. 

Partiendo de la limitación que da la historia original a la hora de ampliar horizontes se puede afirmar que Jim y John lo llevaron hasta el límite de sus posibilidades. Sin perder el espíritu original en ningún instante e incluso reiterando semejanzas de algunos personajes y situaciones con respecto a la primera entrega, (Véanse el personaje interpretado por Bill Paxton en esta entrega y el de Shane Black en la primera, la situación de María Conchita Alonso cuando se topa con el Depredador o directamente la confrontación final entre Harrigan y el alienígena), una práctica bastante habitual en las secuelas de la época que le daba cierto toque nostálgico y convertía en imprescindible haber visto la anterior para disfrutar de esos guiños. El resto de intentos de ampliar el universo simplemente originados porque en esta secuela se hacia un guiño a la saga “Alíen” se han demostrado como un autentico despropósito, al igual que el intento de Robert Rodríguez de revitalizar la saga con su “Predators” llevándonos a su planeta.

   

Rodríguez  trató de mostrarnos los orígenes de estos alienígenas llevando hasta su planeta a los convictos más peligrosos de la tierra y ya de paso devolver a nuestra querida criatura la grandeza y respeto que  Paul W.S Anderson se encargó de arrebatarle con el inicio de los malditos crossovers. Una tercera entrega demasiado tardía, cortada y enfocada hacia un público juvenil y no al que durante años soñó con ver al Major Dutch y al Teniente Harrigan juntos, en esa misma situación, siendo el resultado final  una mala copia, escenarios y protagonistas incluidos, de la original. A pesar del extraordinario resultado de la primera y de la aceptable segunda parte, la historia da para lo que da… así que poneros cómodos, disfrutad durante poco más de hora y media  de momentos como la lucha de egos entre Dutch y Dillon, del miedo a lo desconocido y aguardad a “La impaciente”

 

Gorka Moreno

 

A continuación os dejamos con el vídeo reportaje del articulo.

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