|
Crítica
Joe Dante, uno de los directores mas carismaticos de los 80/90, vuelve a la carga con Homecoming, un film de zombies poco corriente donde la critica social se impone al terror, que mas que quedar en un segundo plano, es inexistente a lo largo de la cinta.
Dante siempre se ha caracterizado por dotar a sus peliculas de la capacidad de hacer reflexionar a los espectadores mediante la critica. Mientras que en su famosa pelicula aparentemente infantil Los Gremlins, hacia una clara reflexion en contra de la sociedad de consumo, en Homecoming se ataca a un tema sobre el cual la sociedad esta muy sensibilizada actualmente: la guerra. Las inexistentes armas de destruccion masiva, unas elecciones poco transparentes, e incluso la ocultación del numero de caidos en combate son algunos de los temas que toca Dante en el film, metiendo el dedo en la llaga mas dolorosa, haciendo que Michael Moore alcance la categoria de simple aficionado.
Detrás de la moralina del film, se esconden unos efectos de maquillaje excelentes, al nivel de las grandes producciones, algun que otro guiño al mundillo de los zombies como es el caso de la tumba de un soldado llamado George A. Romero, y un guion soberbio que incluye incluso alguna pequeña sorpresa final. Lo demas, tendreis que descubrirlo vosotros mismos, pues estamos frente a uno de esos films que dejan mella en nuestras consciencias, y nos dan que pensar si realmente estamos haciendo lo correcto al apoyar ciertas politicas desde la frialdad de nuestros televisores.
Joe Dante ha demostrado que sigue en plena forma, y que aunque no se adentre demasiado en el cine de terror, todavia puede hacernos disfrutar con una buena historia que no nos dejará indiferentes.
La escena: Una de las escenas mas impactantes se da lugar al principio del film, cuando uno de los soldados-zombie camina por un lluvioso callejón mientras la gente huye atemorizada… en ese momento, un matrimonio cuyo hijo también fue a la guerra, lo acoje en su humilde bar apoyandole moralmente y ofreciendole un plato caliente. Una escena de las que te ponen los pelos de punta y te emocionan…
|