«EVA» Dossier Especial

EVA

En un futuro próximo en el que los seres humanos viven junto a criaturas mecánicas, Alex, un reputado ingeniero cibernético, regresa a Santa Irene con el encargo de la Facultad de Robótica de crear un niño robot. En estos diez años de ausencia, la vida ha seguido su curso para su hermano David y para Lana que, tras la marcha de Alex, rehicieron su vida. La rutina de Alex se verá alterada de forma inesperada por Eva, la hija de Lana y David, una niña especial y magnética, que desde el primer momento establece una relación de complicidad con Alex. Juntos emprenderán un viaje que les precipitará a un final revelador.

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EL PROYECTO

El germen del proyecto nació hace mucho tiempo, cuando tenía unos diez u once años. Una tarde, después de ver un capítulo del Dr. Who trufado de daleks, me lancé a construir robots con cosas que había por casa: cartones, lápices, rollos de papel de wáter, coladores, etc. Eso fue mucho antes de que decidiera que quería hacer cine y estudiar en la ESCAC, la Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya.

Cuando acabé de estudiar en la ESCAC estaba mucho más enamorado de las historias que de las máquinas, pero seguía soñando con rodar una película ligada a la fantasía, a la ciencia ficción. Pensaba que, con mucha suerte, mi segunda o tercera película podría ser una cinta de robots. Pero enseguida me enteré de que Sergi Casamitjana, productor ejecutivo de Escándalo Films (productora asociada a la ESCAC), estaba intentando impulsar un proyecto de ciencia ficción. Así es como arrancó todo.

Con Martí Roca empezamos a escribir lo que sería la base de los personajes de Eva. Tras varias versiones, nos dimos cuenta de que, si bien los personajes eran interesantes, necesitábamos un núcleo dramático consistente, fuerte y universal. Fue esa razón la que nos llevó a contactar con Sergi Belbel, reconocido dramaturgo catalán y actual director del TNC de Barcelona. Él, junto a Cristina Clemente, dieron a la película esa base dramatúrgica que creíamos imprescindible. A partir de esa sólida base trabajamos con Aintza Serra en la concreción de cada secuencia para crear el documento final que hemos rodado.

Kike Maíllo. Director

Eva es el primer proyecto internacional de Escándalo Films focalizado en un nuevo objetivo: unir el valor técnico y artístico de los nuevos cineastas, autores y actores para generar un proyecto de interés dirigido a un mercado mundial.

Eva es una historia de ciencia ficción muy lejos de los tópicos del género. Es un aventura dramática que plantea un debate de absoluta actualidad. Un producto seductor y atractivo para un amplio target de espectadores, inspirado en los clásicos inmortales del fantástico universal.

Su  historia es sencilla, local pero universal, con personajes cercanos, dramas tangibles y en un marco idílico para despertar el imaginario del espectador. Eva es una historia de cine fantástico, de amor y de muerte.

Escándalo Films y un seleccionado grupo de las mejores instituciones y plataformas del sector nacionales e internacionales hemos desarrollado un proyecto ambicioso y con un diseño de producción muy cuidado. Un producto comercial con un toque autoral que lo hace único y especial.

Aintza Serra, Lita Roig y Sergi Casamitjana. Productores Ejecutivos
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EL TEMA

El género de ciencia-ficción normalmente formula preguntas que proponen nuevas reglas del juego, nuevos mundos. Esos mundos de fantasía, en ocasiones utópicos, en otras distócicos, suelen invitarnos a la reflexión. Cuando empecé a darle vueltas a la idea de realizar una película de ciencia ficción con trasfondo robótico llegué a la conclusión de que lo que más me interesaba era reflexionar sobre la relación entre humanos y máquinas: ¿es posible que los humanos nos lleguemos a sentir tan atraídos o tan próximos a las máquinas, por perfectas y por parecidas a nosotros, que podamos llegar a establecer lazos emocionales tan poderosos como con otros humanos? ¿Se dará en algún momento, en un futuro cercano o lejano, la posibilidad de que nos podamos enamorar o querer a una máquina aun sabiendo que se trata de un emulador? ¿Cómo afectarán esas «nuevas» relaciones a las «viejas» relaciones con humanos? ¿Se dará un fenómeno de progresiva sustitución?

A partir de estas cuestiones nace la trama de Eva. Alex quiere crear un robot tan sofisticado que sea capaz de robar el corazón de una persona.

UN MUNDO FANTÁSTICO

Realizar una película fantástica implica crear un universo ajeno, distinto al que todos conocemos. Así que pronto tuvimos que empezar a imaginar cómo nos gustaría que fuese el mundo de Eva.   Particularmente, andaba hastiado de las propuestas apocalípticas de muchas películas futuristas que describen un mundo oscuro, pantanoso, donde la violencia campa a sus anchas. Desde mi punto de vista, es más interesante plantear un ambiente que, sin llegar a ser perfecto, propusiese una correcta convivencia entre civilización y naturaleza. Por esa razón, el bosque, la montaña y la nieve está tan presentes en la película, dando lugar a una especie de universo ecofuturista.
En esta idea de crear un futuro ligeramente optimista, intentamos también crear un universo en el que se hubiera sabido recuperar o mantener lo bueno del pasado. Algo similar a lo que sucede en nuestros hogares, en los cuales es fácil encontrar utensilios, muebles o prendas de vestir de hace 15, 20 ó 30 años. No nos interesaba recrear un futuro completamente innovador o hightech, ya que queríamos que el público se sintiese como en casa. Así pues, a ese universo de ecofuturismo intentamos añadir también la idea de retrofuturismo.
Creíamos que, con estos dos conceptos, conseguiríamos aproximar el género de la ciencia ficción a un público mucho más amplio, a toda esa gente que le incomoda imaginarse el futuro como algo totalmente distinto, como un lugar excesivamente extraño en el que no se siente identificado. Intentamos, precisamente, generar el efecto contrario propio del género, estableciendo una base muy cercana y reconocible para el espectador introduciendo el condicional. ¿Cómo sería nuestra vida ahora mismo si tuviéramos un robot pululando por casa?

Con la intención de crear ese universo cercano a la vez que innovador recuperamos las formas, las líneas y la estética de un tiempo pasado, concretamente, en la década de los 70 y primeros 80. La película nos habla de la vuelta al hogar de Alex, por tanto, de la nostalgia. Y, para mí, la etapa más nostálgica es la de mi niñez, que coincide con esos finales de los 70 y principios de los 80. Es una época con una estética muy atractiva y en las que, además, se hizo un cine brillante del que es deudor esta película.

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EL ENTORNO

Eva transcurre entre montañas nevadas. Una de las razones por las cuales escogimos esos paisajes es porque la nieve resulta exótica para gran parte de nuestro público. Cuando preparaba la película, que combina ese lado frío de la ciencia ficción con una gran parte sentimental, pensé que el tono debía resultar cercano, pero el paisaje podía situarse en un contexto que no fuese del todo familiar. Quizá, de haber sido sueco, la película no se hubiese rodado jamás en la nieve, sino en la playa.

Por ello evitamos también rodar en la nieve de alta montaña, la única que conocemos aquí. Nos propusimos rodar en una estepa nevada, en prados y llanuras nevadas al estilo de las que uno imagina en Canadá o en Nueva Inglaterra (EE.UU). Afortunadamente, encontramos ese tipo de escenario muy cerca de casa, a apenas una hora de vuelo, en la fría estepa suiza de la zona francesa. Concretamente rodamos en Chaux-de-Fonds, en Suiza, y en Panticosa, provincia de Huesca. Esos lugares fantásticos se adecuaban perfectamente a lo que buscábamos, tal y como puede verse en los planos aéreos que rodamos en la película.

Que el ambiente externo fuese tan frío obligaba a que los interiores fueran muy cálidos. La idea de hogar suele ser más evidente cuanto mayor es la diferencia de temperatura entre exterior e interior. De ahí que yo defina Eva como una película hecha con nieve y madera. 
Los interiores de la casa de Alex y de su laboratorio se reconstruyeron en un plató en la ciudad de Barcelona. Y, tan sólo la secuencia final se rodó en un lugar cálido: la isla de Tenerife.

LOS PERSONAJES DE LA PELÍCULA: LOS ROBOTS

Dichos paisajes están habitados por numerosos personajes que, a su vez, pueden diferenciarse en dos grupos: los humanos y los robots.

En la película hay, esencialmente, dos tipos de robots: los de servicio y los androides. Los robots de servicio están dedicados a auxiliar a los humanos en labores engorrosas como limpieza, almacenaje, transporte, etc. Esos robots fueron diseñados como máquinas y tienen una apariencia alejada de la forma humana. Los robots androides, en cambio, tienen una apariencia humana más o menos completa (como es el caso de los personajes de Dorotea o Max), ya que fueron creados con la finalidad de servir de compañía a los humanos. Los robots androides están interpretados por actores humanos, mientras que los robots de servicio fueron creados básicamente de forma digital. 
Aparte de Max, increíblemente interpretado por Lluis Homar, los dos robots con más peso en la película son el gato Gris y el prototipo de SI-9. El gato es un artilugio mecánico que emula a un felino. Se trata de una combinación de marioneta operada por tres manipuladores y criatura digital. En el caso del SI-9, en cambio, se usó un patrón de rodaje parecido al que se utilizó para crear a C3PO en Star Wars. SI-9 es un robot androide del tamaño de un niño pero con apariencia metálica. Estuvo interpretado por una actriz a la que pusimos una coraza de cuerpo entero diseñada por Arturo Balseiro. Luego, la magia digital hizo el resto para que en ningún momento parezca que dentro de esa armadura pueda haber alguien. 
El éxito del realismo de los robots de Eva se basa en la técnica que seguimos a la hora de rodarlos: hemos avanzado mucho en el campo de los efectos especiales digitales y estamos en un punto inimaginable 25 años atrás, pero durante el rodaje creímos imprescindible que hubiese el máximo de elementos físicos en escena. Por esta razón, tanto el gato como el prototipo fueron construidos físicamente. Era imprescindible que pudieran ser manipulados por los actores y que tuvieran peso, para dotar a la escena de realismo.  Además de los robots, Eva está plagada de más máquinas futuristas. Por un lado, Alex recibe el encargo de diseñar el procesador (cerebro) de un niño robótico. El ingeniero utiliza para ello el Hand-up, una herramienta de trabajo que creamos específicamente para la película. Este interface le permite  trabajar de pie con piezas volumétricas de cristal que puede coger, desplazar, cambiar de tamaño o modelar. Cada una de esas piezas representa un rasgo del carácter del robot. Esta aproximación al cerebro del robot está basada en la Frenología, una paraciencia que vivió su esplendor en el s.XIX según la cual cada parte del cráneo está dedicada a un rasgo del carácter. Nosotros escogimos 24 reguladores de esos rasgos del carácter y los convertimos en piezas de cristal que Alex modula para elaborar el cerebro. 

El resto de máquinas de la película son fundamentalmente pantallas y coches creadas como Motion Graphics que aplicamos a pantallas, sistemas operativos, porteros automáticos y navegadores. Estos aparatos fueron diseñados por The Own y su fuente de inspiración fueron los electrodomésticos (neveras, tocadiscos, amplificadores) de las décadas de los 60 y 70. Siguiendo esa misma filosofía decidimos que los dos coches que más presencia tendrían en la película serían un Saab de los 80 y un Volvo de los años 70.  

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LOS PERSONAJES DE LA PELÍCULA: LOS HUMANOS

Creo que es muy difícil imaginar un reparto español mejor para interpretar a los personajes de Eva. Me siento muy afortunado. Desde los ensayos sentía que, cada minuto que trabajaba con Daniel, Marta, Alberto o Claudia, la película iba creciendo y mejorando. De una forma muy intuitiva intentaba llevarlos hacia donde creía que estaba la película y ellos no sólo me acompañaban, sino que llenaban los huecos donde no llegaba el guión.
Daniel Brühl interpreta el papel de Alex Garel, el protagonista. Brühl es ya una estrella europea, un actor que conoce muy bien nuestro país, que domina el catalán y el castellano y, sobre todo, un maravilloso intérprete. Venía de rodar Inglorious Bastards a las órdenes de Quentin Tarantino y tenemos que agradecerle que, de entre una docena de propuestas, escogiese hacer nuestra película. Es muy fácil trabajar con él porque es un actor que controla muy bien su cuerpo, su voz y sus reacciones. Es muy elegante y tiene una gran cabeza: es capaz de estar en un mismo espacio emocional durante largo tiempo, y saber por qué está allí, rememorando aquello que le hace estar conectado. Es muy fácil trabajar con alguien como Daniel Brühl. 
Marta Etura interpreta el papel de Lana. Marta es una actriz capaz de entrar en una escena en un clic. Domina con maestría los momentos de mayor dramatismo, controla con aparente facilidad los pasajes con gran carga emocional. Posiblemente, Marta protagonice dos de las tres secuencias más bellas de la película. Sin duda, es ella quien las ha hecho así de grandes.
El maravilloso Alberto Ammann interpreta el papel de David. Me sucede con todos los personajes, pero hoy en día me es imposible pensar en otro actor que pudiese haber interpretado ese papel. Nos costó encontrar un actor que pudiera hacer que el rol de David funcionase. David tenía que ser interpretado por un tipo lo suficientemente atractivo como para enamorar a Lana (que decide casarse con él habiendo estado enamorada de su hermano), pero tenía que ser un actor que supiera manejar su presencia como para quedar a la sombra del personaje de Alex Garel. Alberto es un animal escénico y demostró dominar ese comportamiento en escena y supo vivir de lo que su hermano Brühl le daba. Creo que se estableció entre ellos una química “de hermanos” que fue muy enriquecedora para la película. Ammann, además, es muy cercano y predispuesto. La verdad es que ha sido maravilloso poder contar con alguien que ha estado tan al servicio de la película.

Claudia Vega interpreta al personaje que da nombre a la película: Eva. Ella es la niña de la película. Encontrarla fue un trabajo muy duro, pues buscábamos a una niña magnética y con mucha verdad, y no necesariamente alguien que ya hubiese trabajado en el medio. Durante seis meses entrevistamos e hicimos pruebas a 3.000 niñas hasta dar con Claudia. Lo cierto es que ella hizo unas

pruebas soberbias y no hubo mucha discusión. Uno puede pasarse meses buscando un diamante enterrado en la arena hasta llegar a la desesperación, pero cuando tienes ante ti ese brillo das por bueno todo el proceso.

Claudia tiene algo que es muy difícil de encontrar en un niño actor, que es la facultad de darle peso a lo que se dice, a lo que se hace. Te crees a Claudia, por muy hondo o serio que sea lo que te comunica. Los niños apenas conocen técnicas interpretativas y tienden a emular, tienden a decir las cosas como las han visto decir a los mayores. Claudia va más allá, tiene la facilidad de hablar sobre la tristeza, sobre la nostalgia o sobre la alegría con verdadera franqueza. Entendiendo lo que dice. Y esa aptitud la tienen muy pocos niños. Creo que eso, evidentemente, está en ella, está en su carácter. Es una niña muy extrovertida, extremadamente social pero con algo muy hondo. En este sentido tengo que agradecerle a Laura Jou su labor como coach, preparando a Claudia para cada escena de manera extraordinaria.

Tras haberme dedicado 10 años a la publicidad, donde he rodado con niños muchas veces, nunca me he encontrado con un caso como el de Claudia: todo el mundo sabe que, llegado un momento, los niños se cansan, lloran, rabian o se bloquean. Es normal, son niños. Pero Claudia no se quejó ni una sola vez, no perdió el humor o la sonrisa en ninguna ocasión tras once semanas de rodaje, varias de ellas a menos de 20 grados y tendida sobre la nieve.

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RODAJE

Eva se rodó durante 11 semanas, tiempo que está por encima de la media de rodaje de los largometrajes españoles. Cuando se busca la calidad y la excelencia es imprescindible poder rodar con tiempo, sobre todo en una situación tan inhóspita como el frío extremo.

Empezamos rodando en exteriores. Cómo buenos mediterráneos teníamos miedo a las condiciones meteorológicas, sentíamos pánico ante la idea de trabajar en condiciones tan adversas. Y creo que ese miedo al factor externo nos hizo trabajar como un grupo y mantenernos unidos.

Un buen ambiente de rodaje en una película tan física como la nuestra era vital. Es necesario que el equipo crea en el proyecto y que sienta que realmente la película en la que trabaja es «especial». Me siento muy orgulloso de lo que pasó en el rodaje, de cómo ha sido el ambiente durante todo el proceso de preparación y realización de Eva. 

EL EQUIPO

Esta película la ha hecho mucha gente muy trabajadora a la que yo dirigía. Gente como el director de fotografía Arnau Valls, la directora de arte Laia Colet, el diseñador de sonido Oriol Tarragó, la montadora Elena Ruiz, el ayudante de dirección Gerard Verdaguer, el director de producción Toni Carrizosa o los supervisores de efectos especiales Lluís Castells y Javier García. El equipo técnico es muy joven, con una media de edad en torno a los 25-30 años, y en su mayoría procede de la ESCAC, la Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya. Allí estudiamos, allí nos conocimos, y ahora que he saltado al largometraje he querido tener a esa gente cerca. Una de las complicaciones más importantes cuando vas a rodar una película con tus amigos, casi tu familia, es que cuando te enfadas, te enfadas con alguien al que seguramente también verás el fin de semana. Es algo que rara vez sucede en el mundo profesional, en el que puedes trabajar con alguien a quien difícilmente verás después fuera del rodaje. Ésa es una peculiaridad de las producciones de Escándalo Films, que trabajas con hermanos.

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EQUIPO TÉCNICO

Dirección: Kike Maíllo
Guión: Sergi Belbel, Cristina Clemente, Martí Roca y Aintza Serra
Producción Ejecutiva: Sergi Casamitjana, Aintza Serra y Lita Roig
Dirección de Fotografía: Arnau Valls Colomer
Montaje: Elena Ruiz
Diseño de Sonido: Oriol Tarragó
Sonido: Jordi Rossinyol
Supervisor Efectos Visuales: Lluís Castells y Javier García
Arte: Laia Colet
Dirección de Producción: Toni Carrizosa
Casting: Yolanda Serrano y Eva Leire
Maquillaje: Concha Rodríguez
Peluquería: Jesús Martos
Vestuario: María Gil
Música original: Evgueni Galperine i Sacha Galperine
EQUIPO ARTÍSTICO


Claudia Vega
Se trata de su primera incursión en el mundo de la interpretación.

Daniel Brühl
KINGSROAD 7 de Valdis Óskarsdottir
INGLORIOUS BASTARDS  de Quentin Tarantino
TWO DAYS IN PARIS de Julie Delpy
EL ULTIMATO BOURNE de Paul Greengrass
SALVADOR de Manuel Huerga
GOODBYE-LENIN de Wolfgang Becker

Marta Etura
CELDA 211 de Daniel Monzón
LAS TRECE ROSAS de Emilio Martínez Lázaro
PARA QUE NO ME OLVIDES de Patricia Ferreira
LA VIDA QUE TE ESPERA de Manuel Gutiérrez Aragón
LA VIDA DE NADIE de Eduard Cortés
SIN VERGÜENZA de Joaquín Oristrell

Alberto Ammann
LOPE de Andrucha Waddington
CELDA 211 de Daniel Monzón

Lluís Homar
LOS ABRAZOS ROTOS de Pedro Almodóvar
COBARDES de José Corbacho y Juan Cruz
CAÓTICA ANA de Julio Medem
OBABA de Montxo Armendáriz
LA MALA EDUCACIÓN de Pedro Almodóvar
LA CIUDAD DE LOS PRODIGIOS de Mario Camus
LA CELESTINA de Gerardo Vera
ADOSADOS de Mario Camus
EL PERQUÈ DE TOT PLEGAT de Ventura Pons

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Jorge Manrique

@jorgemanrique_

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